Grandes batallas de obreros cementeros

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Los trabajadores de Cementos Argos afiliados a Sutimac Seccional Yumbo conmemoraron 70 años de resistencia y lucha sindical los días 31 de julio y 1 de agosto pasados, con participación de trabajadores cementeros, jubilados, pensionados y familiares de los asesinados.

Trabajadores cementos Argos

Jhon Alexánder García

Los trabajadores de Cementos Argos afiliados a Sutimac Seccional Yumbo conmemoraron 70 años de resistencia y lucha sindical los días 31 de julio y 1 de agosto pasados, con participación de trabajadores cementeros, jubilados, pensionados y familiares de los asesinados.

El Sindicato de Trabajadores de Cementos del Valle se creó el 3 de marzo de 1944, seis años después de fundada la empresa, como necesidad de enfrentar una política patronal absolutamente reaccionaria que no solo practicaba persecución, humillaciones, pagaba salarios ínfimos y no reconocía ni los mínimos derechos. Por el contrario, obligaba a los obreros a laborar extenuantes jornadas y caminar diariamente ocho kilómetros desde Yumbo hasta la mina.

Por este hecho un grupo de obreros indignados se subió a una volqueta que transportaba la materia prima desde la mina hasta la fábrica para que los llevara hasta Yumbo. El administrador procedió a sancionarlos y como respuesta los trabajadores pararon la producción e inmediatamente, con la asesoría de la Federación de Trabajadores del Valle (Fedetav), fundaron la organización sindical Sintracementos, de la que fue su primer presidente Eugenio Soto Leal.

El sindicato nació con la fuerza de ser mayoritario ya que se fundó con 130 de los 150 trabajadores que había. El primer pliego lo presentaron en septiembre de ese año logrando la firma de de su primer convención con puntos reivindicativos para los trabajadores.

En los años siguientes continuaron con el fortalecimiento de la organización y en 1948 se realiza la primera huelga del 14 de enero al 14 de febrero, que terminó con la imposición del tribunal de arbitramiento y las negativas consecuencias que este trae, pero fue una importante escuela. Por primera vez aparece como instrumento de formación y lucha una publicación con una periodicidad, contenido clasista y constancia que es el boletín semanal que aún hoy se tiene, “El Combatiente Proletario” y su suplemento ideológico “Debate de Conciencia”.

En toda su historia la organización sindical ha tenido que afrontar huelgas en los años de 1948, 1959, 1962, 1969, 1975, 1977 y 1983, en todas ellas adquirieron experiencias y logros como el subsidio familiar en el año de 1956, siendo la primera organización que lo logra en Colombia.

En Cementos del Valle, ahora Cementos Argos, también se han realizado innumerables paros de solidaridad y de protesta. En 1977 en solidaridad con los trabajadores de Cementos Samper una huelga que duro 130 días; con los trabajadores de El Cairo y Nare en paro porque sin condiciones ni infraestructura pretendían imponerles el seguro social.

Ante la realidad de la necesidad de buscar formas de organización más fuertes frente a la ofensiva gobierno-patronal y en general al sistema, el 5 de agosto de 1985 se da el paso de fusión a Sutimac, sindicato de industria de los trabajadores de materiales de la construcción que ha librado importantes peleas sindicales y políticas. En la lucha por la unidad orgánica no han vacilado en dar pasos como la liquidación de Fenaltraconcem, para seguir las orientaciones de la CUT.

La organización no ha dudado en todos los escenarios de la vida política y sindical con sus cuadros de activistas y dirigentes, participando activamente en la dirección nacional y regional de la CUT, en el sindicato nacional de Sutimac, en la Federación Latinoamericana de Trabajadores de la Construcción (Flemacon), en la FSM, el concejo de Yumbo y en todas las grandes luchas contra el modelo económico.

El modelo neoliberal de todas las generaciones los ha golpeado pero siguen resistiendo y presentando alternativas para lograr la construcción de una Colombia nueva, sin explotadores ni explotados, en paz con justicia social, donde se pueda vivir libre y dignamente.