Luego de la liquidación del DAS muchos de sus trabajadores fueron trasladados a la Unidad Nacional de Protección, UNP, y perdieron garantías laborales

Trabajadores de la UNP. Foto J.C.H.
Trabajadores de la UNP. Foto J.C.H.

La Asociación Sindical de Empleados de la Protección, ASEP, sindicato de la UNP del Ministerio del Interior, que cuenta con alrededor de 600 trabajadores, presentó un petitorio para ser negociado.

Entre los puntos a negociar se destaca la contratación directa. Según ASEP, la UNP tiene varios contratos con entidades privadas para el servicio de escoltas, por lo que exigen el nombramiento directo o por la planta global. “Que estos compañeros que están por las empresas privadas sean tenidos en cuenta para ser nombrados directamente por el Estado”, comentó José Luis Moreno de la secretaría de quejas y reclamos del sindicato.

Actualmente solo alrededor de 150 nombrados directamente pero en total son 600 donde también cuentan administrativos. Sindicalizados son 135 trabajadores.

“Uno de los puntos fuertes que estamos solicitando en el pliego son las horas extras y los dominicales que en nuestro sueldo no aparecen. Entonces, la función pública mediante un comunicado dijo que nosotros teníamos reconocimiento al trabajo suplementario, esto para los conductores mecánicos y agentes de protección o escoltas. También está el pago de viáticos, ya que la gente viaja, pero se los están pagando hasta cuatro meses después, y estabilidad, que se acabe la tercerización”.

La organización sindical explica que la UPN no quiere nombrar gente pero sí hace contratos para tareas misionales o convenios de estudios de seguridad.

El horario de trabajo de un agente de seguridad es de entre 12 y 16 horas diarias, algunos deben durar hasta cinco días disponibles sin conocer un descanso digno. Luego de la liquidación del DAS los trabajadores pasaron a la UNP pero sus garantías salariales se desmejoraron, perdieron el subsidio de transporte y el de alimentación. Los oficiales de protección o antiguos detectives del DAS también perdieron comodidades salariales.