El valor de la cultura en la lucha revolucionaria

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La poesía que sale de las entrañas del pueblo es un arma formidable de lucha y resistencia. Así nos lo enseña el poeta costeño Wilfrido Jiménez Díaz

wilfrido jimenez

Nelson Lombana Silva

El camarada V. I. Lenin dedicó especial atención a la cultura en sus últimos artículos. No solo definió su esencia y significación, sino que se atrevió a desarrollar su contenido concreto al referirse, por supuesto, al pueblo soviético.

Según A.A. Babayants, “Sin efectuar la revolución cultural, según Lenin, no se puede incorporar a las amplias masas a la construcción socialista ni tampoco a una vida política activa. El desarrollo de la revolución cultural constituye una de las tareas fundamentales de la construcción socialista”[1. ¿Cómo estudiar a Lenin? Varios autores. Ediciones Ceis. Instituto de Ciencias Sociales de la URSS, Cátedra de la Experiencia Histórica del PCUS. Bogotá, 1985. Página consultada 158.].

Es decir, la cultura y el arte no son simples elementos accesorios en la construcción del socialismo, banalidades que caben por si al caso. Son fundamentales en la conciencia de las masas y en la construcción de la ideología socialista. He ahí por qué es urgente dimensionar en sus justas proporciones a los hacedores de cultura, en las distintas áreas del conocimiento. En otras palabras: Por qué es importante luchar por cambiar la cultura consumista del capitalismo por la cultura humanista que encarna el socialismo.

Babayants es enfático al decir: “La revolución cultural abarca todos los aspectos de la vida social. La revolución cultural está llamada a eliminar toda clase de opresión espiritual, erradicar las reminiscencias de la ideología burguesa, superar las tradiciones reaccionarias de la anterior sociedad, acabar con el analfabetismo, crear cuadros intelectuales procedentes del pueblo, asegurar el desarrollo de todos los campos de la ciencia, la literatura y el arte, incorporar a los trabajadores a la creación de los valores culturales, asegurar el triunfo de la ideología y de la moral socialista”[2. Ibíd. Página consultada 159.].

Reviste singular valor político la construcción y apoyo a los cuadros que con méritos propios transitan el camino de la cultura en todas sus expresiones artísticas.

En esa dirección, traemos a colación en esta oportunidad al poeta costeño Wilfrido Jiménez Díaz, nacido en la población de Santa Ana (Magdalena), quien tuvo el valor oceánico de publicar una selección de poemas dedicados exclusivamente al XX Congreso del Partido Comunista Colombiano.

Estudió derecho en la Universidad del Atlántico. Fundó la revista “Universo Estudiantil”, que luego se transformó en una radio-revista sabatina emitida por una emisora regional importante de una cadena radial nacional.

Durante largo período de tiempo colaboró con los suplementos literarios de los periódicos de la costa Caribe Diario del Caribe y La Libertad. En su dinámica polifacética, el docente y poeta Wilfrido funda el grupo de teatro llamado “Arlequín”, mostrando obras de calidad como “El sepulturero”, “América 500 años” y “Bolívar sigue vivo”, entre otras.

Miembro de la Asociación de Poetas del Atlántico, también se ha desempeñado como docente, conferencista y gestor cultural.

Muchas obras poéticas del camarada Wilfrido Jiménez Díaz han nacido bajo el imponente y diáfano firmamento de la costa Caribe, animando con conciencia social y de clase la lucha revolucionaria y la construcción de una patria justa y humana, una sociedad en la que pueda volver a enamorarse al cántico alegre de un poema, un ramo de flores amarillas o la sombra apacible de los almendros.

Hacen parte de su producción literaria, entre otros, “Canción de Olvido”, “Versos para Amar y Combatir”, “Esquela poética”, “Dolor de Patria”, “Efluvios Insurgentes” y “Saetas en Noche de Luna Llena”.

Entre la fantástica selección de poemas dedicados al XX Congreso del Partido Comunista Colombiano, hay uno intitulado: “A mi Partido” y dice:

Tu huella indeleble
Se ha mimetizado incólume
En las recónditas páginas
De esta nuestra historia
Que tercamente aún no termina.

El púrpura de tu bandera
Fertiliza nuestra lucha,
Abonando en cada surco
La esperanza de cosechar
Igualdad, para ser servida
Con justicia y equidad.

Eres el proyecto de Vida
De muchas manos unidas
Que en tu nombre se empinan,
Ofrendando hasta la vida misma,
Conspirando optimistas
Por el asalto a la utopía[3. Selecciones de poemas dedicados al XX Congreso del Partido Comunista Colombiano. Impresión Publimpresos – Barranquilla. Auspicio: Fundación Cultura Caribe. e-mail: culturacaribe@hotmail.com. Noviembre 2008. Página consultada 15].