“Desafío 2013. África, el origen” maltrata la imagen del continente

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Según el profesor surafricano Maguemati Wabgou, el reality show del Canal Caracol presenta las costumbres senegalesas de una manera homogeneizada y llena de prejuicios, lo que genera una idea errónea de África.

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Wabgou advierte que “buena parte de las imágenes y los discursos derivados del programa afectan negativamente la imagen de África tanto en Colombia como en el resto de los países latinoamericanos”.

En principio, Wabgou señala que las costumbres de los africanos en torno a la comida, el vestido, los lenguajes, los medios de transporte no son estáticas, sino que han evolucionado y siguen transformándose a lo largo del tiempo.

Además, destaca que el programa se limita a Senegal y no cubre la totalidad del continente africano. África es un continente de 54 países con diversidades históricas, culturales, sociales económicas y políticas. “En este sentido, el nombre más exacto del programa debería ser ‘Desafío 2013 El origen’, o ‘Desafío Senegal 2013’, o ‘Desafío 2013’”, añade.

El profesor, quien está adscrito a la Universidad Nacional de Colombia desde el año 2006, advierte que el irrespeto es aún mayor en relación con la brujería como práctica y creencia religiosa de los habitantes de Senegal, ya que la inmensa mayoría de la población senegalesa es musulmana (alrededor del 84%).

“Resulta desconcertante, desacertado y peyorativo hablar hoy en día de tribus africanas en Senegal, lo que conlleva a una connotación colonialista, reduccionista y, sobre todo, anacrónica y retrógrada”, sostiene.

Explica que la mejor opción es hablar de pueblos étnicos que son un conjunto de individuos y colectividades con carácter abierto y que comparten semejanzas culturales –lingüísticas, religiosas, artísticas y filosóficas–; pero donde la identidad territorial no es determinante.

Wabgou concluye que los contextos africanos han sido “maltratados, mal entendidos, mal presentados, mal interpretados y deformados por el mismo programa, lo que contribuye a la desinformación en vez de informar”.

El experto sugiere, en últimas, terminar con sesgos, reduccionismos y estereotipos sobre África, que echan sus raíces en las concepciones eurocentristas sobre el continente. “Ha llegado la hora de descolonizar estas miradas sobre África, los africanos y las africanas”, puntualiza.

Cinco ejemplos fotográficos

El profesor Wabgou hace referencia, en específico, a una selección de imágenes que fueron publicadas en el sitio web del Canal Caracol TV. (en el momento del lanzamiento del programa), y en el que se exponía una “ilustración viva y palpable del papel negativo que juega el medio de comunicación colombiano en la invención de África, basada en una idea de un continente homogeneizado y lleno de prejuicios”.

En una primera imagen, el profesor resalta uno de los pies de foto que fue publicado: “Los carros abandonados en las carreteras son parte constante del paisaje africano”. Wabgou responde que esta imagen podría pertenecer a muchos pueblos y ciudades colombianas. Sin embargo, la ilustración “pretendió generalizar que los carros desvencijados, destartalados, abandonados en una calle de una zona de Senegal hacen parte del paisaje cotidiano de África”.

En el segundo caso, el experto destaca el pie de foto: “Esta es una típica sala africana en las afueras de las casas”. En contraposición, afirma que se trata de un caso aislado, desconectado de las realidades particulares de distintos lugares del propio país senegalés y el resto del continente africano.

En el tercer caso, en la imagen se veía a una persona en situación de discapacidad. Según el profesor, la acompañaba un pie de foto que aducía: “En África muchas personas sufren de enfermedades en sus pies”. Al respecto sostiene: “nos parece un irrespeto con las personas en situación de discapacidad en general y africanas en particular”.

En el cuarto y último caso, el pie de foto decía: “Las mujeres siempre cargan pesados baldes sobre sus cabezas”. Wabgou reitera su inconformidad y afirma que el comentario es equivocado, ofensivo e insultante para las mujeres africanas y senegalesas en la medida que las reduce a unas bestias de carga.