Sucesor del Partido Revolucionario Constituyó el antecedente del hoy Partido Comunista
Alberto Acevedo
Se celebra en Cuba y América Latina el primer centenario de la fundación del primer Partido Comunista de Cuba. Ese núcleo inicial, de carácter proletario, fue una organización política de orientación marxista, que se fundó en Cuba en una modesta pero representativa reunión realizada entre los días 16 y 17 de agosto de 1925. Un interesante reconocimiento, publicado por la Agencia Cubana de Noticias, ACN, bajo la firma de la periodista María de las Nieves León, dice: “Un suceso trascendental tiene lugar en La Habana el 16 de agosto de 1925: se constituye el primer Partido Comunista de Cuba. Dos figuras relevantes de la historia cubana estarían unidas en ese acontecimiento.
“El primero, Carlos Baliño López, ya peinaba canas, y tenía entre sus méritos haber acompañado a José Martí en la constitución del Partido Revolucionario Cubano; el segundo, Julio Antonio Mella, era, pese a su juventud, un consagrado líder estudiantil, cuyo prestigio también irradiaba al movimiento obrero.
Acuerdos programáticos
“Según recoge la historia, el hecho ocurrió en una casona ubicada en la calle Calzada, del Vedado, lugar donde hoy se encuentra la sala teatro Hubert de Blanck. Entre los representantes estaba el canario José Miguel Pérez, el dirigente sindical cigarrero Alejando Barreiro, Venancio Rodríguez, delegado de la agrupación de Guanabacoa; y Emilio Rodríguez, de San Antonio de los Baños.
“Varios fueron los acuerdos de aquella reunión constitutiva. Caben mencionar la afiliación de la organización a la Tercera Internacional, fundada en 1919 por V. I. Lenin; así como hacer un programa de lucha que incluyera las reivindicaciones obreras y campesinas, y por los derechos de la mujer y la juventud.
“También se proyectó por fortalecer el trabajo con los sindicatos y organizaciones estudiantiles. Además, propusieron la elaboración de un programa para el estudio y divulgación del marxismo-leninismo y el empleo de la prensa obrera.
A la clandestinidad
“El camino no sería fácil. Desde su inicio, sus miembros fueron perseguidos. A los 15 días tuvieron que pasar a la clandestinidad. El secretario general de la organización, José Miguel Pérez, sería detenido el 31 de agosto de 1925 y expulsado del país, bajos el cargo de “extranjero indeseable”. Pocos años después, el líder estudiantil Julio Antonio Mella, sería asesinado por orden de (Gerardo) Machado, en México, el 10 de enero de 1929”.
El acto central de la importante celebración se llevó a cabo en el Memorial José Martí y fue presidido por el jefe del Estado, Miguel Díaz-Canel, quien estuvo acompañado por las principales figuras políticas y gubernamentales de la Isla. Una declaración del gobierno cubano refiere que el primer Partido Comunista de la isla “agrupó a hombres de gran lucidez política”. Ellos “consolidaron los ideales del marxismo leninismo y la obra martiana, sentando las bases para el actual Partido Comunista de Cuba”.
En su cuenta de X, Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento) rememoró el acontecimiento. “Evocamos hoy el centenario de la fundación del Primer Partido Comunista de Cuba, fundado por Julio Antonio Mella y Carlos Baliño”.
Complejo camino de luchas
Elvis Raúl Rodríguez Rodríguez, vicepresidente del Instituto de Historia, dictó una conferencia en la que se refirió a la trascendencia de aquella epopeya fundacional del núcleo comunista.
“El partido surgió como resultado de un largo y complejo camino de luchas y de acumulación de fuerzas, voluntades y aspiraciones de la vanguardia política cubana, cuyos antecedentes inmediatos se encuentran en los finales de la centuria decimonónica.
“Para entonces ya se divulgaban las ideas marxistas y las inquietudes socialistas de una parte de los obreros en Tampa y Cayo Hueso ayudaban a la obra revolucionaria de Martí, se había fundado en 1899 el Partido Socialista de Cuba, basado en las ideas marxistas, dirigido por Diego Vicente Tejera, que más adelante, a principios de siglo sería el Partido Obrero Cubano, y luego el Partido Obrero Socialista y por último, de nuevo, el Partido Socialista de Cuba, en el cual Baliño figuraba entre sus principales dirigentes”, precisa Rodríguez Rodríguez.
Práctica leninista
“Por las condiciones existentes en el país, aquel Partido no pudo desarrollar plenamente su acción. En 1923 la Agrupación Socialista de La Habana rompe con la Segunda Internacional, apoya a la Tercera Internacional, se convierte en la Agrupación Comunista de La Habana, dirigida por Baliño, y en la cual se inicia la vida revolucionaria de Julio Antonio Mella.
El triunfo de la Revolución de Octubre de 1917 en la Rusia zarista, abre caminos, trasmite inspiración y aporta experiencias. Las doctrinas marxistas se habían enriquecido con la interpretación, la práctica y el desarrollo leninista”, puntualiza el investigador del Instituto de Historia.
“Luego de 1927 -dice la periodista María de las Nieves León-, el revolucionario Rubén Martínez Villena se convirtió en el líder natural de los comunistas cubanos, sin ocupar el cargo de secretario general; solo formó parte del Comité Central del Partido y fue asesor de la Confederación Nacional Obrera de Cuba.
“Durante la dictadura de Fulgencio Batista, el Partido retornó a la clandestinidad. Valiosos militantes perdieron la vida en la lucha revolucionaria.
“Luego del triunfo de la Revolución cubana, liderado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en 1961, se inició un proceso de unificación que culminó con la constitución de las ORI (Organizaciones Revolucionarias Integradas), formadas por el Movimiento 26 de Julio, el Partido Socialista Popular y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo. Fue este el antecedente para crear el Partido Unido de la Revolución Socialista (PURSC), que en 1965 se convertiría en el Partido Comunista de Cuba”.