El evento se realiza este fin de semana y promete diseñar una nueva política económica y social que enfrente los retos de la apertura hacia el mayor mercado capitalista y profundice la democracia socialista
Alberto Acevedo
Al menos mil delegados, cuidadosamente seleccionados mediante procesos democráticos de consulta por la base, en representación de todas las organizaciones sociales y los órganos del poder de Cuba, participarán en las deliberaciones del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, que llevará a cabo sus deliberaciones entre el 16 y el 18 de abril próximos.
Fidel Castro y su hermano Raúl, presidente de la república, ya fueron elegidos como delegados plenos por la provincia de Santiago de Cuba. Por las condiciones económicas y sociales de la isla, la mayoría de los delegados pertenecen al sector agropecuario. El 43 por ciento de los participantes son mujeres. La edad promedio de los delegados es de 48 años de edad, pero hay 55 delegados que tienen menos de 35.
En las discusiones de los documentos centrales del congreso han participado un millón y medio de ciudadanos, incluyendo no solo las estructuras partidarias de base, sino las instituciones gubernamentales en su más alto nivel, las organizaciones sociales en su conjunto, las Fuerzas Militares y otros estamentos. Esa discusión incluyó un análisis de los Lineamientos de Política Económica y Social, aprobados por la primera Conferencia Nacional de Organización del partido.
Precisamente, ese conjunto de medidas económicas que se aplican en la isla como resultado de la estrategia trazada por la anterior conferencia partidaria, van a reclamar cambios, incluso de tipo constitucional, frente a los nuevos retos que enfrenta el país, tras el proceso de normalización de relaciones con los Estados Unidos, y el reto que implica la llegada una avalancha de turistas, la gradual normalización de la circulación del dólar, la participación de empresas de capital transnacional, entre otras medidas que apuntan a debilitar y finalmente eliminar el bloqueo económico a que Cuba fue sometida durante sesenta años.
Estar alerta
Pero al lado de un desarrollo controlado de las relaciones mercantiles, que seguramente planteará el nuevo congreso, se diseñará el perfeccionamiento del sistema democrático, en condiciones de existencia de un partido único. Este asunto vuelve a ser discutido alrededor de la idea de los poderes imperiales que reclaman una “apertura democrática” y respeto por los “derechos humanos” en la isla.
Las preocupaciones de la sociedad cubana hoy, no son sin embargo si existe un partido único o un modelo pluripartidista. Interesan más asuntos relacionados con el modelo económico, una mayor participación ciudadana en las decisiones del Estado, y en general el bienestar de la sociedad.
Por tanto, el asunto de un eventual pluripartidismo no será preocupación del congreso que se inicia este sábado. En tal sentido, hay quienes piensan que de haber pluripartidismo, las empresas transnacionales no tardarían en pretender influir en las decisiones de algunas de estas colectividades, para minar la estabilidad del sistema, como sucedió con los países socialistas de Europa Oriental.
Profundizar la democracia
La presencia de varios partidos, no es condición para que existan democracia y libertad. En Cuba ya se vivió el pluripartidismo, antes de la revolución, con consecuencias desastrosas para la democracia y el bienestar de la población. En Colombia existe una amalgama de formaciones políticas, y el país es hoy campeón por el número de desaparecidos, de presos políticos, de ‘falsos positivos’, de sindicalistas asesinados, de niños que mueren de hambre y ocupa cifras récord en materia de inequidad social.
En estos momentos de apertura económica, de mayor contacto con el mercado mundial, de confrontación con las leyes del modelo neoliberal predominante en Occidente, la isla necesita más que nunca levantar el ideal socialista. Seguramente la ampliación de los servicios de internet y las comunicaciones directas con Estados Unidos, vendrán acompañadas de gigantescas campañas de desinformación y tergiversación de la realidad cubana por parte de las transnacionales de la información.
Ese es el gran reto de los comunistas cubanos. Seguramente el IV congreso hablará de profundización de la democracia, respeto por la diversidad de opiniones, objetivos que se pueden lograr bajo el sistema socialista. Es una tarea que deberá estar ligada a un mayor liderazgo del partido. En uno de sus discursos, Fidel dijo: “El revolucionario no solo debe persuadir, sino dejarse persuadir por el pueblo”.