Los campesinos del departamento en encuentro regional de promoción de los derechos humanos conmemorativo del día internacional, el 10 de diciembre, plantearon la necesidad de un cese bilateral de fuego. El encuentro contó con la participación de representantes de las principales organizaciones
Luis Cogollo y H. Durango
Los campesinos del departamento de Córdoba en encuentro regional de promoción de los derechos humanos conmemorativo del día internacional, el 10 de diciembre, en el corregimiento Frasquillo, municipio de Tierralta, sur del departamento de Córdoba, plantearon la necesidad de un cese bilateral de fuego y reclaman a las autoridades plenas garantías para el ejercicio de acciones de las organizaciones sociales y políticas.
El encuentro contó con la participación de representantes de las principales organizaciones campesinas, indígenas, estudiantes de la Universidad de Córdoba, colectivos artísticos y culturales y decenas de miembros de la Marcha Patriótica, quienes se dieron cita para debatir sobre la delicada situación en materia de violaciones a los derechos humanos en la región del alto Sinú y San Jorge. Allí acordaron dar continuidad a las acciones legales y de movilización por el respeto a la población civil y libertades para el ejercicio libre de los ciudadanos y de sus organizaciones, las cuales son objeto de persecución, estigmatización y señalamientos injustos por parte de algunos políticos de extrema derecha y organismos del estado.
Denuncian bloqueo económico y alimenticio del Ejército
Entre las organizaciones convocantes se destacan la Asociación Campesina para el Desarrollo del Alto Sinú (Asodecas) presidida por Luis Carlos Herrera; Asociación Campesina del sur de Córdoba de la región del Río San Jorge (Ascsuncor); Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios (ACEU). En el evento se contó con la participación de un delegado de la Defensoría del Pueblo Regional Córdoba, quién tomó atenta nota de las denuncias presentadas por los delegados en las distintas comisiones.
En las pancartas exhibidas por la concurrencia reclaman la suspensión de requisas y controles militares a los mercados de los campesinos, combustibles e insumos agrícolas, lo que califican de “bloqueo económico y alimentario”. También existe inconformidad por la presencia de tropas del ejército cerca de las viviendas y escuelas, así como las fumigaciones por aspersión con glifosato con sus nefastas consecuencias para la salud de las personas, la muerte de animales y destrucción de plantaciones de pancoger, por lo que exigen al Estado que ofrezca garantías para la implementación de programas concertados de sustitución de cultivos ilícitos.
Entre otras conclusiones del encuentro se destaca la lucha por la creación de una zona de reserva campesina en el Alto Sinú, rechazo al proyecto hidroeléctrico Urra II, realización de eventos en todas las comunidades y movilizaciones, exigencia de mayor inversión social en educación, salud, vías, transporte acuático y apoyo a los productores agropecuarios. Los campesinos condenan el accionar criminal de grupos paramilitares que se pasean ante la vista gorda de soldados y policías.
Se destaca el inicio en la región de las escuelas de formación campesina e indígena “Kimy Pernía Domicó” en honor al líder embera-katío asesinado el 2 de junio de 2001 por paramilitares al servicio de Carlos Castaño y Salvatore Mancuso.