Partido Comunista impulsará el frente amplio por la paz y la democracia

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Durante los días 14, 15 y 16 de agosto del presente año, se reunió el Comité Central del Partido Comunista Colombiano para fijar su posición ante el segundo gobierno de Santos, la paz, la lucha social y popular, el frente amplio y el Congreso de la CUT

Pleno del Comite central del PCC agosto 2014

Redacción Política

La reunión del Comité Central tuvo inicio con un panel sobre el tema de la unidad y las perspectivas del Frente Amplio con la participación de reconocidos dirigentes de izquierda como el representante a la Cámara Alirio Uribe, el dirigente popular Nelson Berrío, el jurista Gelasio Cardona, William Monsalve de la JUCO y Ómer Calderón de la Unión Patriótica. Intervinieron también los dirigentes comunistas Jaime Caycedo, Carlos Lozano y Nelson Fajardo, entre otros. Clara López Obregón, ex candidata presidencial y presidenta del Polo Democrático, quien no pudo participar en el panel, habló sobre el tema en una de las plenarias del Comité Central.

Las intervenciones insistieron en la importancia de la unidad de la izquierda y de los sectores democráticos. Se trata no solo de respaldar los diálogos de paz con las guerrillas sino de construir una alternativa al poder oligárquico. “No podemos estar condenados a ser siempre oposición”, expresó Alirio Uribe. Mientras que Nelson Berrío sostuvo que se debe hacer la unión por encima de las visiones ideológicas particulares de cada organización. “Hay que hacer énfasis en lo que nos une y no en lo que nos divide”, dijo.

Ómer Calderón destacó que la Unión Patriótica desde su fundación ha estado dispuesta a la unidad. Gelasio Cardona dejó en claro que la unidad “es un problema de pedagogía que consiste en hacer dar cuenta a las gentes de que sus luchas sociales no se deben desprender de lo político”. William Monsalve recabó en la necesidad de la unidad porque “el Frente Amplio debe recuperar su espacio de oposición al régimen y a la ultraderecha. Son dos enemigos a la vez”.

De otra parte, Carlos Lozano planteó que “el Frente Amplio es para defender el proceso de paz, pero también para profundizar la unidad popular en la lucha social y en la alternativa de poder”. Jaime Caycedo señaló: “En el Frente Amplio debemos tener en cuenta la historia de los procesos unitarios. Para tener claro lo que no debemos repetir. ¿Qué es lo que queremos unir? La realidad social desborda lo político. No es posible construir una política de unidad para el Frente Amplio si no logramos unir a los movimientos sociales”. Clara López Obregón dejó en claro que la unidad de la izquierda es una necesidad para alcanzar el poder.

Segundo gobierno de Santos

En la discusión de los dirigentes comunistas sobre el nuevo gobierno de Juan Manuel Santos quedó como conclusión que este es de continuidad sin cambios. Esta razón lo enfrenta al movimiento social y popular que seguirá resistiendo a los embates del neoliberalismo, de los TLC y a las locomotoras, en particular la minero-energética que le hipoteca el país a las transnacionales.

Las reformas que anuncia Santos son cosméticas, aunque es indispensable exigirle que cumpla con las promesas de la campaña electoral. Si bien es cierto no hubo un programa común a cambio del apoyo de la izquierda, el candidato presidente hizo una serie de anuncios sociales y laborales. El voto de la izquierda fue coyuntural, porque no existen coincidencias programáticas con la llamada Tercera Vía que se sustenta en el neoliberalismo y en el poder del capital. El único punto común es la continuidad de los diálogos, es la exigencia que se le debe hacer a Santos, para que impulse la política de paz sin ultimátums ni concesiones al militarismo y a la extrema derecha.

El proceso de paz

“La notoria alineación (del gobierno de Santos) con los intereses geopolíticos del imperialismo estadounidense se mantendrá y tendrá nuevos desarrollos, tanto en lo concerniente a la subordinación a la política de contención de proyectos políticos alternativos en la región, especialmente con el impulso a la Alianza del Pacífico, como en la inclusión en las políticas subregionales de seguridad y defensa”, dice el informe del Comité Ejecutivo.

“A pesar de los altibajos y las continuas amenazas que se ciernen sobre él, el proceso de paz iniciado hace cerca de dos años no solo se mantiene sino que registra importantes avances, los cuales permiten afirmar que estamos frente a la posibilidad real de un ‘acuerdo final’ entre el gobierno de Santos y la guerrilla de las FARC-EP”, señala el informe central, “aunque transita en medio de ambigüedades, vacilaciones y concesiones al militarismo por parte del Gobierno Nacional”.

Es importante el debate sobre las víctimas, sometido a la feroz ofensiva mediática, pero se esperan avances en los derechos de las víctimas, como también en los temas políticos y sociales que están pendientes.

El camino en el campo popular es la movilización y la resistencia de masas. No solo para defender los diálogos de paz sino para forjar una real alternativa de poder que se fortalezca en la acción reivindicativa y en la exigencia de soluciones a problemas regionales y de sectores específicos del escenario social.

En esta dirección apunta el Frente Amplio por la Paz y la democracia, abierto a la izquierda y a los sectores democráticos, interesados en defender el diálogo pero también en lograr un nuevo poder que consolide la paz estable y duradera.

Está vigente lo que planteó el XXI Congreso del Partido Comunista: “(…)llamamos a todos los procesos sociales y populares, a los movimientos políticos y sociales, a los partidos de izquierda, a los diferentes procesos regionales a construir mancomunadamente un frente amplio de convergencias y procesos, con base en acuerdos programáticos que recojan los elementos comunes de las diferentes plataformas políticas e idearios de unidad, sin perjuicio de mantener las propias dinámicas organizativas y políticas, como lo enseñan múltiples experiencias de nuestra América”.

La perspectiva política para el campo popular es de oposición al gobierno de Santos. “No hay lugar para pensar que, como resultado de la votación de sectores democráticos y de izquierda en apoyo al proceso de paz, se pueda esperar algún giro en la política desarrollada hasta ahora por Santos, o que nuestra tarea se encuentre en exigirlo dada esa circunstancia”, plantea el informe.

En el panorama político y social se advierte un nuevo ciclo de movilización social y popular, nuevas realidades en la dinámica de los resultados positivos de los acuerdos de paz con las guerrillas, y las elecciones de 2015, todo imbricado a la exigencia de la asamblea nacional constituyente.

El VI Congreso de la CUT

El Comité Central del Partido Comunista Colombiano llamó a preparar la participación en el VI Congreso de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), para fortalecer el sector clasista en dirección a recuperar la organización sindical para los trabajadores. “El movimiento sindical que influimos debe ponerse a la cabeza del trabajo por rescatar los principios de clase, el internacionalismo proletario y el fortalecimiento de la Federación Sindical Mundial en nuestro país, en donde cuenta con un importante número de organizaciones afiliadas que pueden jugar un papel en la reconstrucción ideológica, política y orgánica del movimiento sindical”, dijo el XXI Congreso del PCC.

Con estos planteamientos van los comunistas al Encuentro Alternativo y al VI Congreso de la CUT, sin que se considere necesario fundar una nueva central. No hay que apostarle a la división sino a que el movimiento sindical juegue un papel de primera línea en la lucha por la paz y los cambios políticos y sociales para el fortalecimiento de la democracia y las mejores condiciones de vida para el pueblo colombiano.

El Comité Central se pronunció en solidaridad con Palestina y por la libertad de los presos políticos, en particular, David Ravelo Crespo, Húbert Ballesteros y Liliany Obando, víctimas de la persecución oficial.