Nariño, de la guerra a la paz

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Zabier Hernández.

Realidades, roles y propuestas para el posdiálogo territorial

Zabier Hernández.
Zabier Hernández.

Zabier Hernández Buelvas, Montería, Colombia, 1966. Licenciado en Ciencias Sociales de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas de Bogotá. Director del Centro de Estudios e Investigaciones Sociales CEIS, Bogotá: 2000-2002. Periodista y colaborador del Semanario VOZ. Editor y compilador del libro Falacias y verdades sobre el Plan Colombia, 2001; autor de Baile para ahuyentar la tragedia. El 9 de julio del presente año se llevó a cabo el lanzamiento de su último trabajo: Nariño, de la guerra a la paz. Realidades, roles y propuestas para el posdiálogo territorial.

En el lanzamiento de su último libro, el autor aclara que se trata de la recopilación de una serie de reflexiones, de tesis, de hipótesis, pero también el trabajo es acerca de una percepción directa “que yo he vivido en los últimos ocho años que he estado recorriendo el departamento de manera independiente, vinculado al movimiento social y conozco, y puedo decirlo de manera profunda, lo que está pasando en Nariño, en sus regiones”.

“Entonces el libro plasma todas estas visiones, todas estas reflexiones que se intenta ordenar para presentar y especialmente por eso es tan importante este escenario de presentación en Bogotá porque el libro está hecho también para que el país y algunos sectores de la sociedad colombiana conozcan realmente lo que está sucediendo en Nariño, su causa, sus elementos estructurales”.

Afirma Hernández que la reflexión que ha hecho el profesor José Ramón Llanos permite confirmar que el libro está consiguiendo el objetivo, demostrar lo que se quería mostrar, que es explicar por qué Nariño es uno de los territorios en donde la guerra tiene la mayor complejidad, la mayor gravedad, el mayor impacto. Así, la reflexión inicial es que tienen que haber unas razones por las cuales Nariño, Putumayo y, en general, “el suroccidente colombiano tienen esa característica de que la guerra ha tenido un desarrollo muy grande desde todos los lados. Ya hablaba el profesor Llanos de la militarización creciente que han vivido el territorio nariñense y Putumayo desde la época del plan patriótico y el plan Colombia”.

Entonces en el libro, el autor plantea que para entender el conflicto, cómo se desarrolla y cómo se genera todo ese entramado de la guerra en la frontera colombo-ecuatoriana no se puede tener en cuenta solamente a Nariño por un lado y a Putumayo por otro lado. Esa es solo una tesis, es decir:

“Es necesario mirar toda la franja fronteriza colombo-ecuatoriana como una franja dinámica, unida por factores estructurales. Por ejemplo Nariño y Putumayo comparten los mismos niveles de pobreza, de homicidios, de victimización, pero otros menos visibles, porque el Oleoducto Trasandino atraviesa los dos departamentos, este nace en Orito y pasa a Nariño cruzando once municipios de Nariño hasta Tumaco y más adelante, ¿por qué mencionar el oleoducto? Podría decirse que es solo un tubo que transporta petróleo pero sabemos que alrededor del oleoducto hay una serie de procesos sociales, económicos, políticos, militares que entran a jugar como factores determinantes en la guerra en el Sur, en Nariño y Putumayo”.

Entonces la primera tesis es un Sur y una frontera colombo-ecuatoriana conformada por Nariño y Putumayo donde hay factores como el de los cultivos de uso ilícito, que son los dos departamentos del país que concentran casi el 45% de la coca sembrada en total del país y comparten ciudades como Puerto Asís y Tumaco, “que, comparándolas, tienen dinámicas casi idénticas, de complejidades, de criminalidad, de victimización”.

“Entonces esta primera reflexión nos lleva a quienes estamos interesados por estudiar el conflicto a que asumamos, por ejemplo, lo que tiene que ver con el Sur, de una manera conjunta y si se quiere como Suroccidente, incluido Cauca, el mismo Caquetá, el Valle. Pero realmente Putumayo y Nariño son los dos departamentos que concentran la mayor cantidad de problemáticas y complejidades que tiene el conflicto hoy en nuestro país, y esto no sucede en otros lugares del país”, afirma el autor.