Minería a cielo abierto es un atentado mortal contra el medio ambiente

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Por Nelson Lombana Silva

La pelea que viene desarrollando la comunidad del Tolima contra la locomotora minero-energética apunta fundamentalmente a la defensa del medio ambiente, por cuanto la megaminería a cielo abierto es un atentado mortal contra ésta en su conjunto.

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El paro indefinido contra la transnacional Anglo Gold Ashanti que ha decretado la comunidad del municipio de Piedras (Tolima), y que desde el 31 de enero se viene desarrollando tiene un profundo y singular significado que el pueblo colombiano debe dimensionar en sus justas proporciones. Se trata de defender el medio ambiente y, más allá de este, la misma vida humana, la cual se encuentra en inminente peligro gracias al decadente sistema capitalista y su modelo neoliberal. Su profunda crisis estructural que supera el aspecto económico, por cuanto alcanza otros escenarios como el político, ambiental, cultural y social, la tétrica burguesía ha descargado todos sus efectos en las escuálidas espaldas del pueblo explotado y haciéndose ella misma el harakiri acude inescrupulosamente a la reprimarización de la economía acudiendo a destruir las entrañas de la Pachamama para sacarle su sangre, sus metales preciosos para ella supuestamente sortear su profunda crisis a consta de acabar con su propia hábitat.

Antier, que estuvimos haciendo acompañamiento a esta comunidad en la orilla del histórico río Opia por aquello de las ostras, le decíamos que ni siquiera ellos podían dimensionar el significado de la protesta heroica que estaban librando por la magnitud y la repercusión que tiene en la defensa del medio ambiente. Ustedes, dijimos, están defendiendo el presente y el futuro de la humanidad.

Hicimos referencia a la destrucción de los árboles, los animales, el equilibrio ecológico, centrando la charla en el agua, el preciado líquido compuesto de dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. Unos datos relacionados con este elemento vital para la vida, puede explicar la preocupación, la necesidad de luchar contra la locomotora santista y destacar la lucha de esta comunidad piedruna que viene librando más por intuición que por cualquier otra cosa.

Las cifras son elocuentes y llaman poderosamente la atención: sólo el 3% del agua que hay en la naturaleza se encuentra en estado dulce[1. Revista Bios & Ecos. Año 1 No 4. Publicación de las organizaciones ambientales regionales. www.biosyecos.com. Página consultada 3.]

Es más: De ese 3%, el 0.6% es subterránea; el 2.3% se encuentra en estado sólido, casquetes polares, nevados, etc; el 0.1% se encuentra en la superficie en estado dulce líquido. Otro dato interesante: De ese 0.1%, el 0.05% se encuentra en los lagos; el 0.038% en humedales; el 0.008% en vapor atmosférico; el 0.001% en los organismos vivos y el 0.001% en los ríos, quebradas y riachuelos.

Estas cifras, de por sí, hablan claramente de la importancia de conservar el recurso hídrico, su apocamiento y su significado en el equilibrio del medio ambiente. Hoy sabemos con certeza que el agua se está acabando, que el régimen capitalista, depredador por excelencia, viene convirtiendo aceleradamente el Planeta Tierra en un gigantesco desierto.

Enemigo declarado, mortal de la naturaleza es, precisamente, la megaminería a cielo abierto o megaminería química, por cuanto se trata de destruir las entrañas de la Pachamama (Tierra) para sacarle violentamente los metales preciosos y satisfacer los intereses oligárquicos de una minoría incipiente, asquerosa y ambiciosa. Esa minoría sabe perfectamente del harakiri que se está haciendo, pero como el drogadicto que cada vez necesita que la dosis sea mayor, aun “consciente” del daño que se está haciendo. Son las leyes monstruosas del capitalismo carentes de humanismo y ambientalismo.

El proceso de lixiviación necesita agua en cantidades industriales; cerca de mil litros por tonelada de roca procesada. Sólo un ejemplo: Una mina pequeña que procese 50 mil toneladas de roca al día, necesitará dos millones de litros de agua por hora. Mientras una persona estrato 3 consume en promedio 18 litros de agua y cancela $37 mil pesos mensuales, las multinacionales y transnacionales consumirán cifras asombrosas sin pagar un solo peso.

A pesar que la transnacional Anglo Gold Ashanti se viene metiendo en territorio tolimense a escondidas, con mentiras y comprando conciencias, los campesinos del municipio de Piedras, indagando, vienen develando los reales intereses que se cuecen en sus entrañas putrefactas y desalmadas. Cínicamente se atrevió decir en esta comarca que era una investigación y que los profesionales destacados no sabían de qué se trataba. A pesar de ese sigilo criminal, el pueblo viene entendiendo de qué se trata.

La destrucción de la cordillera es monstruosa. Se calcula que para sacar uno o dos gramos de oro, hay que remover una tonelada de roca. Así las cosas, el medio ambiente colombiano está en inminente peligro. Sabemos que el 60% de los páramos del mundo se encuentran en Colombia. Sabemos que en este país hay 34 páramos sobre una superficie de 1.932.395 hectáreas. Sin embargo, sólo el 36% de ellos se encuentran dentro del sistema nacional de parques naturales.

En el caso particular del Tolima, encontramos ecosistemas de páramos en los municipios: Cajamarca, Ibagué, Rovira, Anzoátegui, Casabianca, Herveo, Santa Isabel, Villahermosa, Murillo, Planadas, Rioblanco, Roncesvalles y San Antonio. Todos en la mira de las multinacionales y transnacionales, porque algo más del 70% del territorio tolimense se encuentra concesionado hasta el momento.

Mientras esto se viene dando por la torpeza y pusilanimidad del presidente Juan Manuel Santos Calderón, las cifras son escalofriantes: 3.800 personas mueren diariamente por enfermedades y la carencia de agua potable; 1.300 millones de seres humanos viven sin tener acceso directo a este preciado líquido, 840 millones viven con hambre.

Con esta breve relación se puede deducir el singular papel que viene haciendo la comunidad de Piedras (Tolima), al oponerse radicalmente a la presencia de Anglo Gold Ashanti en su terruño; seguramente nos compromete a hacer causa común y desde cualquier punto del mundo donde nos encontremos, debemos dejar escapar sin rodeos nuestra posición y nuestra voz de solidaridad.

Antier, planteamos tres cosas: 1. Organizar un paro cívico departamental; 2. Impulsar la unidad intermunicipal y con las organizaciones sociales, sindicales y populares. Propusimos desarrollar el Sindicato de Trabajadores Agrícolas del Tolima, (Sintragritol); 3. Impulsar una consulta popular para que la comunidad tolimense se pronuncie sobre el tema; 4. Exigir un mínimo vital de agua potable gratis.

La lucha por la defensa del medio ambiente continúa…