Los ricos no estarían pagando el agua en Ibagué, Tolima

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Luis González, juez de paz y asesor servicios públicos domiciliarios. Foto Nelosi

Nelson Lombana Silva

Como dijera el conocido periodista José Cóndor Vides, quien murió en la indigencia después de trabajar casi toda su vida en la emisora los burgueses La Serna: “Increíble: los que le vienen haciendo “conejo” al instituto ibaguereño de la empresa de acueducto y alcantarillado, IBAL, son los riquitos que hacen parte de los estratos 4, 5 y 6 de la ciudad musical de Colombia.

Luis González, juez de paz y asesor servicios públicos domiciliarios. Foto Nelosi
Luis González, juez de paz y asesor servicios públicos domiciliarios. Foto Nelosi

Al parecer, los gerentes y altos funcionarios del instituto tienen redes paralelas o fantasmas para evitar el cobro del preciado líquido. Es más: entidades como las iglesias, la policía y el batallón, entre otras, no estarían cancelando el agua, según señala, Luis González, juez de paz y a su vez, asesor de los servicios públicos domiciliarios en la capital del Tolima.

Según el líder comunitario hay en la prestación de los servicios públicos domiciliarios corrupción a granel, los servicios son pésimos y las tarifas no consultan con la realidad, son supremamente costosas.

La página web: www.pacocol.org en exclusiva habló con líder comunitario y así contestó los interrogantes formulados:

– Compañero Luis González, ¿Es cierto que los ricos le hacen “conejo” al instituto ibaguereño de acueducto y alcantarillado de la ciudad musical de Colombia? ¿Cuál es su opinión?

Es verdad. Son muchos los atropellos que vienen haciendo las empresas de los servicios públicos domiciliarios con los usuarios. El atropello es enorme. La verdad es que si queremos saber quiénes son los que realmente le deben al IBAL son precisamente las clases adineradas. No quieren pagar. Es mediante la complicidad con el gerente y los demás empleados del IBAL, que no dan la información sobre quiénes son los morosos del IBAL. Los que sí pagan los servicios públicos cumplidamente son los usuarios de los estratos 1, 2 y 3 y los usuarios de los estratos 4, 5 y 6, el industrial y el comercial, son los morosos.

No me explico por qué esas revisiones que se vienen haciendo no comienzan por los estratos altos, es decir, por el 6, 5 y el 4, el comercial y el industrial; de esta manera identificaríamos claramente quiénes vienen pagando y quiénes no. La verdad es que en el instituto ibaguereño de acueducto y alcantarillado hay mucha corrupción. Han cogido el IBAL como caja menor y sabemos que la plata del IBAL es plata de los usuarios.

Me preguntaría: ¿Será que las iglesias están pagando el servicio de agua? ¿Será que la policía está pagando el servicio de agua? ¿Será que el batallón está pagando servicio de agua? Es indudable, los que vienen pagando el agua somos los que hacemos parte de los estratos bajos.

– Se especula que altos funcionarios del IBAL estarían instalando redes paralelas o fantasmas para no pagar el preciado líquido. ¿Qué habrá de cierto?

Los rumores que tenemos los que estamos haciéndole seguimiento a las empresas de servicios públicos domiciliarios es que, precisamente, los fraudes están en los grandes funcionarios. Necesitamos el acompañamiento de la policía, procuraduría y personería para identificar estos fraudes. Sería pertinente hacerles un seguimiento a los que han sido gerentes y a los mismos empleados de las empresas porque ellos, sea posible, que tengan los fraudes para poder subsanar o justificar las deudas o pérdidas.

La verdad es que los usuarios estamos siendo muy mal tratados por parte de las empresas.

– ¿Quiere decir que son los ricos los que menos pagan agua en la ciudad de Ibagué, Tolima?

Puede ser eso, porque, si las empresas de servicios públicos, en especial el IBAL, no nos da información de quienes son los morosos, significa que debe haber algo oscuro escondido y la verdad es que los que venimos pagando los servicios, somos los usuarios y con cantidad de revisiones ilegales; la empresa de alcanos – por ejemplo – hace revisiones y engaña a los usuarios con el detector de fugas cuando la verdad es que hay que revisar esto muy bien porque los empleados vienen es a exigirle plata a los usuarios.

– Como asesor de los servicios públicos domiciliarios y juez de paz, ¿Cómo analiza la problemática que se viene presentando con los servicios públicos en la ciudad de Ibagué?

Muy grave. Tal como sucede en casi todas las partes del país, aquí las empresas de los servicios públicos domiciliarios están abusando de su poder dominante y miramos qué empresa puede surgir en Ibagué cuando uno está trabajando en un computador y se va la energía en cualquier momento. La energía en Ibagué es mala, el agua es de mala calidad. Es cierto, el servicio de agua acá es de muy mala calidad.

No tanto por la prestación sino por la calidad del agua que nos están vendiendo. La verdad es que no mejora. En Ibagué se nos va el agua cuando estamos en verano y también cuando hace invierno.

Iniciaron un programa de tanques auxiliares para las viviendas, pero eso se quedó solamente en proyecto. La verdad es que cuando los usuarios de los servicios públicos domiciliarios queremos conocer a los gerentes, los invitamos a las reuniones y nos manda otro empleado. Por ejemplo, el gerente de enertolima no lo conocemos. No sé por qué no asiste a conocer la problemática que tiene las comunidades.

– ¿Se estaría creando las condiciones para la privatización del IBAL como lo han venido sugiriendo los últimos gerentes?

Es verdad. La empresa público – privado están tratando de organizar su privatización, desde el gobierno de una señora que alcaldesa de Ibagué, cuando las veedurías ciudadanas nos dimos cuenta que se estaba llevando a cabo una negociación del IBAL y observábamos cómo la señora se trasladaba a España y después de un seguimiento que le hicimos nos dimos cuenta que el viajecito a España era tratando de vender el IBAL, que a la final vinieron unos señores acá a hacer el estudio de una empresa de España que se llama Capital Cordes España. Cuando le preguntábamos por qué nos iba a vender el IBAL si era de los usuarios ella argumentaba que porque no era viable, cuando el mejor negocio que existe en el mundo es la venta del agua.

Lo mismo pasó acá en Ibagué con el tema de la sistematización del tránsito. Fueron 5 mil millones de pesos que valió la sistematización y se lo dieron a equipos y computadores de Bucaramanga. También se presentó un proyecto en Ibagué que algún alcalde manifestaba que la semaforización valía 85 mil millones de pesos su actualización. Pero, hoy vemos esos semáforos destruidos, vemos que varios no funcionan. Sin embargo, ¿Quién pagaría la energía de esos semáforos? A lo mejor los usuarios; pero en realidad un ingeniero electrónico de la ciudad de Ibagué que él hacía el cambio de la semaforización por la suma de mil millones de pesos. Claro, no es lo mismo millones de pesos que 85 mil millones. Los servicios son muy malos y los usuarios estamos pagando tarifas que no corresponden a la realidad.