Los comunistas argelinos contra las injerencias de los imperialistas en Mali y las provocaciones de sus agentes islamistas en Argelia

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Partido Argelino para la Democracia y el Socialismo

El imperialismo francés prosigue sin descanso la ejecución de su plan de control político y militar total de sus antiguas colonias africanas. Después de la Costa de Marfil donde sus comandos hicieron renunciar Gbagbo por la fuerza, enviado este último en una cárcel de la Haya y instalado su marioneta Ouattara, acaban de lanzar su armada aérea y desembarcar sus tropas en Malí bajo el pretexto de combatir grupos armados islamistas desplegados en el Norte de este país y defender su integridad territorial.

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Desde hace una semana los imperialistas franceses intentan realizar uno de sus objetivos : desplegar duraderamente sus tropas militares en Malí, convertir ese país en puente principal con el objetivo de controlar las riquezas del Sahel, con la bendición de la ONU, instancia de mercantilismo y división del mundo en zonas de influencia de las potencias imperialistas. Por gracia a la complicidad de la supuesta legitimidad internacional otorgada a su acción por la ONU, el imperialismo francés obtuvo la habilitación de la Cédéao, su instrumento neocolonialista, para jugar al gendarme de la Franciafrique, hacer y deshacer los regímenes africanos al compás de sus intereses.

Este pretexto es grosero e hipócrita. Que sea bajo un gobierno de derecha o un gobierno de “izquierda”, el imperialismo se apoyo siempre sobre los movimientos reaccionarios que se esconden bajo el manto de la religión para actuar contra la voluntad de emancipación de los pueblos de la dominación imperialistas y acabar con los dirigentes quienes le hacen frente.

Acaba de hacer de una piedra dos golpes. Sus tropas están pisando el suelo de Malí. Y esconde bajo esta intervención su plan de encerrar Argelia por el Sur con el propósito de multiplicar sus presiones sobre nuestros gobernantes para empujarlos a mucho mas en la vía del compromiso y de la ruptura con sus orientaciones antiimperialistas tradicionales. El Partido Argelino para la Democracia y el Socialismo condena la autorización acordada por el gobierno argelino al sobrevuelo del territorio de Argelia por los aviones militares franceses.

El imperialismo engaña el pueblo malí al cual quiere hacer creer que busca protegerlo de las hordas obscurantistas. Hay que ser ingenuo, ciego o de mala fe para olvidar o no ver que desde decenas de años estos grupos y sus regímenes son y han siempre sido los mejores auxiliares del imperialismo : Afganistán, Bosnia, Kosovo, Libia, y ahora Siria. ¿Acaso podemos olvidar que durante los años 1990 los dirigentes socialistas franceses habían apoyado el Frente Islámico de Salvación en Argelia exigiendo reconocer su pretendida “victoria electoral” de diciembre 1991 y contribuido a propagar las peores campañas de mentiras tratando de disculpar los grupos islamistas armados en las masacres cometidas en Argelia? ¿Cómo podemos creer que las potencias imperialistas van a liberar los malíes de la dictadura de los grupos obscurantistas, cuando son ellas mismas quienes pusieron a fuego y sangre a Siria para intentar colocarlos a la cabeza de este país con el apoyo de los regímenes monarco-teocráticos de Arabia Saudita y del Qatar?

El imperialismo está enfrentado a la más grave crisis económica estructural de su historia. Necesita dividir los pueblos. Al pretender combatirlos en algunos países, apoya en otros los grupos religiosos fanáticos que organizan en los países árabes y musulmanes diversiones imponiendo por el terror prácticas religiosas medievales. Estas diversiones tienen como objetivo y resultado de impedir a los pueblos reflexionar cuanto a las medidas políticas, económicas y sociales a tomar para liberarse del saqueo de sus riquezas por parte de las multinacionales, para derrotar la dominación imperialista, transformar de manera revolucionaria las bases económicas de sus países. El imperialismo mantiene de manera solapada o declarada la existencia y la influencia de estos grupos. Saca provecho de ellos para justificar el fichero policiaco de todos los pueblos. Propaga el racismo islamófobo. Enciende las guerras internas en los países árabes e islámicos. Se presenta seguidamente bajo la mascara del “salvador”. En realidad, trata de crearse a todas piezas los pretextos para desplegar en estos países sus espías, sus agentes, sus mercenarios, sus matones a sueldo y sus militares, y instalar marionetas en los mandos.

Lo que esta sucediendo en Malí y lo que acaba de pasar en el complejo gasero de In Amenas con la incursión de grupos fuertemente armados provenientes de Libia, la toma de decenas de rehenes extranjeros, la masacre de algunos de ellos, no son más que la continuidad previsible de la intervención militar en Libia de las potencias imperialistas, de los Estados Unidos, Inglaterra, Francia, de la OTAN, la Unión Europea. La liquidación por la fuerza del régimen de Kaddafi con el apoyo de las fuerzas las más retrogradas de este país amenaza Argelia con graves peligros y la expone a todas las provocaciones orquestadas por los servicios subversivos de estas potencias. Esta liquidación alentó por todas partes las fuerzas obscurantistas a levantar de nuevo la cabeza en su siniestra marcha hacia la toma del poder. Son las potencias imperialistas quienes organizan la inseguridad generalizada en la región para justificar sus injerencias. El emir del Qatar, amigo de los dirigentes franceses, no esconde el hecho que apoya y financia abiertamente los terroristas islamistas integristas enviados de Libia al Malí. Ningún gobierno, ni tampoco el gobierno argelino, lo ha condenado. Los dirigentes franceses explotan seguidamente la presencia de las bandas terroristas para intervenir en los asuntos de Malí.

Bajo el pretexto de prestar su asistencia en la lucha contra las bandas islamistas armadas, las potencias imperialistas hacen presión para llevar el régimen argelino a aceptar el principio de la presencia de sus “expertos” militares en el Sahara argelino, primer paso hacia la instalación de bases militares destinadas a minar el país del interior. El pueblo argelino no es tonto. Razón por la cual rechaza la injerencia de estas potencias en sus problemas internos y responde con indignación a los intentos de los dirigentes de Gran Bretaña, de Estados Unidos y otros países de dictar sus reglas a los responsables militares argelinos sobre la manera de neutralizar esos grupos criminales.

Son los dirigentes de las potencias imperialistas que tienen la culpa y llevan la responsabilidad en la muerte de cantidad de trabajadores, técnicos argelinos y extranjeros del sitio gasero de In Amenas. Los comunistas argelinos expresan su solidaridad con las familias de todas las víctimas de la operación terrorista de In Amenas, sacrificados por imperialismo para realizar sus planes de dominación de la región.

Estos acontecimientos no sorprenden los comunistas argelinos. El Partido Argelino para la Democracia y el Socialismo ha prevenido en varias oportunidades los trabajadores y el pueblo argelinos sobre las consecuencias que iban a resultar de la agresión imperialista en Libia y, de una manera general, de su agresividad en el mundo. Pero no hay fatalidad. Los trabajadores y los pueblos están en condiciones de resistirle e infligirle derrotas.

Pertenece a los pueblos, a sus fuerzas revolucionarias y progresistas la responsabilidad de combatir con sus propios medios las corrientes retrogradas, las injerencias y las guerras destructoras imperialistas que favorecen la expansión de estas corrientes, refuerzan la explotación y la opresión de los pueblos. Frente a esta colusión reaccionaria interna y externa, deben contar sobre la movilización interna de sus masas laboriosas y sobre la solidaridad de las fuerzas de progreso en el mundo. La llave de la resistencia está ante todo en la edificación de partidos revolucionarios decididos a poner fin a la explotación y la dominación capitalista y imperialista.

Fuente: Tercera Información