Recordando a Jaime Jaramillo Uribe
Sergio de Zubiría Samper
Ha fallecido en Bogotá, el 25 de octubre de 2015, el maestro de varias generaciones en el campo de la historia y las ciencias sociales, Jaime Jaramillo Uribe. Hace parte de aquella generación formada en la Escuela Normal Superior, que recibe en la década del treinta del siglo XX las ideas pedagógicas reformadoras de José Francisco Socarrás, Aurelio Tobón y Agustín Nieto Caballero. Se graduó de esta institución, en 1941, como Licenciado en Ciencias Sociales. Acostumbraba a relatar en sus conversaciones cómo algún día la historia de la educación en Colombia habría de reconocer el inmenso aporte de la Normal Superior a la modernización, la internacionalización y la igualdad de género. Los nombres de Virginia Gutiérrez de Pineda, Paulina Piedrahita, Blanca Ochoa de Molina, entre otras egresadas, ratifican su tesis histórica.
Algunas de sus iniciativas vitales fueron: profesor del Colegio Nicolás Esguerra; participó en la fundación del Departamento de Historia de la Universidad Nacional; fundador del Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura; director de la Revista Razón y Fábula; director científico del Manual de Historia de Colombia; Decano de Filosofía y Letras de la Universidad de los Andes; profesor de historia y ciencias sociales por cerca de setenta años.
Tuvimos el privilegio de conocerlo como Decano de la Facultad de Filosofía y Letras y profesor emérito de historia de la Universidad de los Andes. Algunos rasgos de su “personalidad” eran bastante ejemplares. Tal vez, la primera era su combate decidido contra todo dogmatismo a través de un escepticismo reflexivo y consumado. En alguna ocasión lo visitamos para buscar sus luces sobre el fenómeno histórico de la “regeneración”, esperando una respuesta asertiva y categórica, pero al salir de su oficina sólo tuvimos un listado exhaustivo de libros y por lo menos cuatro hipótesis inconmensurables sobre la valoración histórica de dicho periodo.
En otra situación decidimos interrogarlo con cierta pose de profesor ya recorrido, en medio de un almuerzo, por el oficio del historiador y sus fuentes teóricas. Esta vez reconocimos en su gesto y sus respuestas un segundo rasgo de su personalidad intelectual: su rechazo al historiador especialista y profesionalizante. Sus disquisiciones nos llevaron a la necesidad de estudiar lógica de las ciencias sociales, psicología, sociología y filosofía. Los nombres de Kant, Hegel, Weber, Freud, etc., emergieron en nuestra apasionante conversación, pero ante todo existía una tesis subyacente, la urgencia de comprender y utilizar modelos plurales teóricos de la historia. Para el maestro Jaramillo sin las escuelas fenomenológicas, marxistas y de los anales, no será posible comprender la ciencia de la historia. Ha muerto un maestro insigne.