Indígenas retornan a su hogar

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Indígenas retornan a su tierra desde Bogotá. Foto Unidad de Víctimas.

La Administración Distrital seguirá acompañando a los desplazados instalados en Bogotá

Indígenas retornan a su tierra desde Bogotá. Foto Unidad de Víctimas.
Indígenas retornan a su tierra desde Bogotá. Foto Unidad de Víctimas.

Redacción Bogotá

Con apoyo de la Dirección de Asuntos Étnicos de la Secretaría de Gobierno, así como de la Alta Consejería para las Víctimas de la Alcaldía Mayor de Bogotá, regresaron a Risaralda quinientos diecisiete indígenas Embera-Chami, desplazados por la violencia.

Los indígenas beneficiados con este proyecto, liderado por la Unidad para la Atención y Reparación Integral para las Víctimas de la Presidencia de la República, eran en su mayoría víctimas del conflicto armado y se encontraban en condición de desplazamiento en Bogotá, incluso, algunos desde hace más de una década.

Los Embera salieron de la Capital de la República y volvieron a los resguardos Gito Dokabú y Mayor Unificado del río San Juan. Un primer grupo de cien indígenas había retornado días antes al municipio de Mistrató.

La mayor parte de esta comunidad vivió en albergues que les brindó la Alcaldía Mayor y recibieron atención permanente durante el tiempo que vivieron en la Capital.

Pedro Nel González, indígena que estuvo tres años en Bogotá, afirmó: “Las mujeres como no tenían trabajo tuvieron que mendigar en las calles y muchos perdimos cosas valiosas como las costumbres, las comidas típicas, pero eso lo vamos a rescatar con el retorno”.

Los indígenas llegaron a acuerdos con el Gobierno Nacional en temas clave como la ampliación de la cobertura de salud, la dotación de aulas escolares, la entrega de 460 millones de pesos para un proyecto de producción agropecuaria y la compra de predios productivos.

Ana Teresa Bernal, Alta Consejera para los Derechos de las Víctimas en Bogotá afirmó: “estamos haciendo un acompañamiento en salud, vamos a aportar con vivienda y con un proyecto productivo que consiste en recursos para seguridad alimentaria y esperamos que contribuya en algo con la productividad de quienes retornan a Risaralda”.

La Bogotá Humana seguirá trabajando por los cerca de 400.000 desplazados que hay en la ciudad y acompañando a las comunidades indígenas que por razón del conflicto quieran retornar a sus territorios.