Grave incidente en la mesa por culpa de Santos

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Hernando López

Después del anuncio histórico del acuerdo sobre el primer punto de “Política de desarrollo agrario integral”, aunque quedaron pendientes aspectos puntuales a resolver antes del acuerdo político general, que fortaleció la confianza y el apoyo a la mesa de La Habana, se presentó un grave incidente que de no tener pronta solución por la vía diplomática, tendrá enorme repercusión en el desarrollo del proceso con las FARC. Es lo que ignoran de mala fe algunos plumíferos y representantes de la derecha colombiana, que llaman a prescindir de Venezuela como país acompañante.

Negociadores en la Haban 2013

Humberto de la Calle Lombana, más realista y con criterio político, declaró que la presencia de Venezuela ha sido fundamental y es a todas luces indispensable. Por su parte, el Secretariado de las FARC dijo que están “preocupados, muy preocupados por la generación de hechos que sin duda afectan la extraordinaria atmósfera de paz que habíamos logrado construir en los diálogos de La Habana”.

Agrega el comunicado: “Nadie pone en duda el importante rol que ha jugado y juega la República Bolivariana de Venezuela con su franco compromiso en la búsqueda de la paz para Colombia, como país acompañante y facilitador del proceso”. Destaca que “es urgente preservar y consolidar el avance histórico que significa para la construcción del acuerdo de paz lo convenido hasta ahora en torno al tema de tierras, punto nodal del conflicto”.

Aseguran que la delegación buscará contacto con el embajador Roy Chaderton, delegado venezolano en la mesa, “para que nos ilustre sobre la situación generada y al mismo tiempo convenir acciones que nos permitan reconstruir la confianza que requiere la continuidad del proceso”.

El único responsable de esta situación es el presidente Juan Manuel Santos. No fue ingenua su cita con Henrique Capriles, quien no es el líder de la oposición sino la cabeza visible de una campaña subversiva para derrocar al gobierno legítimo de Nicolás Maduro. Una señal de evidente deslealtad no podía pasar inadvertida en el vecino país. Seguramente se superará el impasse por vía diplomática, pero costará trabajo restablecer la confianza perdida y es un elemento negativo que rondará la mesa de La Habana, por las concesiones que el gobierno de Santos le hace a los enemigos declarados de la paz.

Después de este incidente, el anuncio del presidente Santos de pedir la incorporación al bloque militar agresivo de la OTAN y la acusación de que las FARC son las responsables de amenazas a sindicalistas, ambas rechazadas por el grupo insurgente, introducen nuevos elementos desestabilizadores del proceso de paz.