Ya desde el mes de agosto Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, decepcionado declaraba: “El impulso del crecimiento se ha vuelto lento… la recuperación económica es moderada y desigual en la zona euro”. Agregaba: “es débil, frágil y desigual”.
José Ramón Llanos
Ninguno de los analistas económicos pronostica con certeza cuándo efectivamente comenzará con pasos firmes la tan esperada recuperación y superación de la crisis que abate la economía de Europa. La crisis ha sido de tal naturaleza que tanto el Banco Central Europeo como el Fondo Monetario Internacional, han reconocido que no acertaron a elaborar un diagnóstico correcto de la dinámica y posible evolución de los problemas económicos y financieros que afectaban la Eurozona. El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoce que sus pronósticos para el cuatrienio 2010-2014 han logrado muy pocas aproximaciones a la evolución de la economía real del viejo continente.
Ya desde el mes de agosto Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, decepcionado declaraba: “El impulso del crecimiento se ha vuelto lento… la recuperación económica es moderada y desigual en la zona euro”. Agregaba: “es débil, frágil y desigual”. Problemas de política internacional, el deterioro del crecimiento de Alemania y China, verdaderas locomotoras económicas, habían logrado que los efectos de la crisis fueran menos lesivos. Pero ahora las dinámicas alemana y china cambiaron negativamente y Francia continúa con su crecimiento cero.
La desaceleración de Alemania
El FMI ya había observado que el crecimiento de Alemania no iba a lograr el nivel que a finales de 2013 se había pronosticado para el año 2014. Recordemos que se preveía que 1,8% sería el incremento del PIB para este año y 2.0% sería el crecimiento en el 2015. Ahora se comprueba que en el presente año el crecimiento apenas llegará a 1.2% y únicamente se alcanzará 1.3 en el 2015%.
Los académicos que suscriben el llamado Diagnóstico Conjunto de Otoño opinan que estos deplorables resultados son consecuencia del estado de la economía mundial; los desacuerdos geopolíticos, entre otros la situación de Ucrania; Irak, Oriente Medio. Incidencia de gran ponderación tiene el debilitamiento de la demanda interna en estos resultados negativos. Similar incidencia tiene la obstinada decisión de mantener su política de cero déficit.
Repercusiones sobre América Latina
El bajo crecimiento de China y Europa incide negativamente en la economía latinoamericana. El documento de la Cepal El Panorama dela Inserción Internacional de América Latina y el Caribe, de reciente aparición, presenta cifras que recogen el impacto lesivo de la situación económica arriba comentada. El documento registra que las economías de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay apenas crecerán un 0.8% y las importaciones tendrán una contracción del 0.6%.
Si no se tienen en cuenta las naciones de la Comunidad del Caribe (Caricom), las exportaciones crecerían un 0.9% y las importaciones registrarían -0.5%. Debemos destacar que la economía del continente más afectada por la crisis internacional es Brasil, aunque la situación más complicada la presentan Argentina y Venezuela. Bolivia con su crecimiento de 5.2% constituye una excepcional dinámica económica-social. Los positivos pronósticos cepalinos sobre Colombia deben ser revisados hacia la baja, debido a la caída de más del 30% de los precios del petróleo. Por otra parte, el presupuesto aprobado para el año 2015 verá incrementado su faltante.