En el Catatumbo hay una nueva crisis humanitaria

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Asociación Campesina del Catatumbo

Las recientes erradicaciones violentas de los cultivos de coca a los campesinos del Catatumbo están generando una nueva fase de agudización de la crisis humanitaria en la región. Como producto de esta nueva campaña de erradicaciones, no sólo se está poniendo en juego la seguridad y la soberanía alimentaria de los campesinos y sus familias, sino que se están generando condiciones que han dado lugar a violaciones de los derechos civiles y políticos de las comunidades.

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Tal es el caso de las irregularidades ya denunciadas desde la semana pasada, en donde se suspendieron ilegalmente las clases en las escuelas veredales, afectando los derechos de decenas de niños y niñas, y se impusieron restricciones marciales a la libre movilidad de los campesinos y las campesinas por los caminos reales de las veredas.

Ahora hay nuevas intervenciones militares que han generado por parte del campesinado una respuesta pacífica pero vehemente en defensa de su mínimo vital, de seguridad alimentaria y de sus derechos a la tierra y al territorio. Por ejemplo, en los últimos días un uniformado del Ejército Nacional que se identificó como teniente Montes está proponiéndole de manera irregular a los campesinos la realización de erradicaciones parciales, por ejemplo, en las fincas que tienen lotes de dos hectáreas está proponiendo la erradicación de una.

Del mismo modo, otros uniformados ha amenazado en varias oportunidades a la población civil con sus armas de dotación, e inclusive han asegurado que después de estas movilizaciones tendrán que venir a “recoger los muertos”.

En respuesta a estas agresiones, el campesinado se ha organizado en cuatro asentamientos, en donde cerca de mil personas se encuentran haciendo resistencia al despojo de sus formas de supervivencia. A la fecha se encuentran asentados 200 campesinos en la vereda de La India, 200 en Caño Guaduas, 200 en Guadalupe y 400 en Las Gaviotas.

Por lo tanto solicitamos públicamente que como una medida para el buen desarrollo de la mesa de interlocución y acuerdo del Catatumbo, se suspendan inmediatamente las erradicaciones, como forma de permitir no sólo el goce efectivo de los derechos del campesinado a su mínimo vital, sino como una manera de evitar una nueva crisis humanitaria en toda la región.

Adicionalmente, reiteramos nuestra propuesta de otorgar apoyos humanitarios a las más de 300 familias campesinas víctimas de las fases 1 y 2 de la campaña de erradicación; así como a las diez familias víctimas de las ultimas erradicaciones. Este apoyo está calculado en un 1.500.000 pesos mensuales, prorrogados por dos años, y tiene como objetivo garantizar que estas familias suplan sus necesidades mínimas vitales sin tener que continuar cultivando hoja de coca.

Agencia Prensa Rural