Estos ataques se inscriben en el plan de las potencias imperialistas, en primer lugar de los Estados Unidos, para burlar la imposibilidad de intervenir militarmente en Siria sin mandato de la ONU para destruir por la fuerza el Estado sirio. Sus objetivos son: instalar sus marionetas en el gobierno del país, reforzar las posiciones militares de Israel, imponer definitivamente la ley de los sionistas en Palestina, aplicar su estrategia de fragmentación de los países árabes en el marco del llamado “Gran Oriente Medio”, controlar las riquezas petroleras de la región, reducir el peso internacional de sus rivales, Rusia y China, para luego aniquilarlos.
Esta agresión estaba en preparación desde hace varios meses ante la incapacidad de las fuerzas reaccionarias sirias para superar la resistencia del pueblo sirio y tomar el poder, a pesar del enorme apoyo material, financiero, político y mediático que les han venido dando desde hace dos años las monarquías teocráticas retrógradas del Golfo Pérsico, la Turquía de Erdogan y el conjunto de potencias imperialistas.
Su plan táctico inmediato es claro:
1- Hacer destruir por Israel el potencial material de resistencia del pueblo sirio y abrirle paso a una victoria artificial de los grupos armados oscurantistas.
2- A continuación, argumentar la victoria de dichos grupos y su presunta amenaza para la seguridad de Israel.
3- Pedir finalmente a que EEUU, la Gran Bretaña y Francia intervengan en Siria, bajo el pretexto de que las “líneas rojas han sido cruzadas”, con la caída de armas químicas “de destrucción masiva” a manos de fuerzas “incontrolables” de Al Qaeda, que en realidad son manipuladas por las agencias de los EEUU.
Los comunistas argelinos llaman a todas las fuerzas antiimperialistas del mundo y de Argelia a condenar firmemente esta agresión y a los Estados que apoyan a Israel, a denunciar la injerencia de estos Estados y su responsabilidad en los sufrimientos del pueblo sirio bajo el golpe del terrorismo bárbaro de las fuerzas del oscurantismo, y a hacer fracasar la ejecución de su plan criminal.
Denuncian la actitud de las autoridades argelinas que se contentan con condenar verbalmente esta agresión. Llaman al retiro de Argelia de la Liga Árabe, que se ha convertido en una liga de lacayos árabes del imperialismo y de Israel, y la ruptura de todos los acuerdos económicos con Qatar, principalmente. estos acuerdos no benefician sino al emir de ese país, y traducen el espíritu de servidumbre y de cobardía de nuestros dirigentes y de la burguesía ante ese lacayo de los Estados imperialistas, una actitud indigna y contraria a las grandes tradiciones patrióticas antiimperialistas y progresistas de nuestro pueblo.
Comparten la inquietud de los ciudadanos argelinos, de los obreros, del pueblo trabajador, ante la agresividad imperialista creciente y desenfrenada en los países árabes y en el mundo, ante la perspectiva evidente de que la caída de Siria envalentonará la intensificación de los planes subversivos de las potencias imperialistas contra la propia Argelia.
Llaman a manifestar por todos los medios su solidaridad con el pueblo sirio agredido y con sus fuerzas patrióticas, reafirmando que sólo el pueblo sirio es quien debe decidir su futuro, lejos de toda injerencia extranjera.
PADS
7 de mayo de 2013