El camino para la paz no es atizar la guerra, ¡cese al fuego bilateral ya!

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Pronunciamiento de Marcha Patriótica frente a reanudación de bombardeos

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Con mucha preocupación recibimos el anuncio del presidente Santos de reactivar los bombardeos contra la insurgencia de las FARC-EP.

Hoy, a dos años y medio de darse aquel histórico encuentro en Oslo (Noruega) entre las partes en guerra, vemos con mucha desesperanza el anuncio del gobierno de retomar la estrategia militar, a todas luces desmedida, de reactivar los bombardeos.

El pasado jueves 9 de abril el pueblo colombiano realizó una manifestación en favor de la paz y de la salida dialogada al conflicto, que fue de una magnitud sin precedentes; más de un millón de colombianos marcharon para decir no más a la guerra, cese al fuego bilateral, la realización de una asamblea nacional constituyente y para que las partes en diálogo recordaran cuál es la importancia de que se finalice el conflicto y, por supuesto, para decir al poder hegemónico que esa paz debe encaminarse hacia la realización de cambios estructurales que den al traste con las causas que originaron el conflicto.

Los colombianos nos alegrábamos al finalizar el año pasado cuando la insurgencia anunciaba al país y al mundo entero que cesaba sus acciones contra la Fuerza Pública y la infraestructura nacional de manera indefinida.

De igual manera, nos alegramos cuando el gobierno nacional anunció el pasado 10 de marzo el cese de los bombardeos contra los campamentos de la insurgencia a pesar de ser cese condicionado, insuficiente y timorato en dirección a avanzar en el camino del desescalamiento del conflicto.

Desde el anuncio de esa decisión, la guerra continúo su curso pese a los anhelos de paz de la mayoría de los colombianos. En una ofensiva sin precedentes por parte de las Fuerzas Armadas, e intensificación de militarización de los territorios con su consecuente violación a los derechos humanos; en Antioquia, Cauca, y en todo el país se registró en tan solo cinco días la muerte de guerrilleros y soldados, por supuesto, pertenecientes y nacidos en las entrañas del pueblo colombiano, pues, como es bien sabido, quienes dan órdenes desde las élites y deciden sobre los destinos de la guerra nunca han ido a un combate, ni mucho menos sus hijos.

Esta situación hubiese podido ser evitada si con antelación el gobierno hubiese hecho eco del anhelo nacional de parar la guerra, si el cese al fuego hubiese sido bilateral y el desescalamiento de la guerra estuviese avanzando.

Nuestros voceros, junto a otras personalidades del movimiento social que hacen parte del Frente Amplio por la Paz, han comprobado con sus propios ojos lo significativo que ha sido para la Colombia profunda el cese unilateral decretado por las FARC.

También han podido escuchar lo inconveniente de que la decisión de la insurgencia no sea correspondida con acciones de paz por parte del gobierno. En cambio, la situación ha sido aprovechada por sectores del Ejército para agudizar la situación de derechos humanos y mantener un ingente control sobre las comunidades y sus territorios, haciendo uso excesivo de la fuerza y abusando de su poder como funcionarios públicos.

Cuando Santos dice “desplegar todas las acciones ofensivas”, es una afirmación que abiertamente amenaza la paz. El camino para avanzar no es atizar la guerra, es el cese al fuego bilateral. Solo el respaldo masivo del pueblo colombiano puede detener las avasallantes agresiones de los enemigos de la paz.

Hacemos un llamado al país para no dejar de persistir en su brega por el cese al fuego bilateral y para que se mantenga en la lucha para la consecución de la tan anhelada paz con justicia social.

Bogotá, abril 16 de 2015

Junta Patriótica Nacional
Marcha Patriótica