Eje Cafetero: “No renunciamos a la constituyente”

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Reunión en Pereira. Foto: Hernán Camacho

La ruta cafetera fue el escenario de una dinámica, productiva y emotiva gira de los candidatos de la Unión Patriótica. Crece apoyo popular a un gran frente amplio por la paz

Hernán Camacho

Las banderas amarillas hondearon a la salida del Aeropuerto Matecaña para recibir la correría de los candidatos a la Presidencia de la República, al Senado y al Parlamento Andino por la Unión Patriótica (UP). La emocionada llegada de Aída Avella hizo estremecer a la militancia de esa región que esperaba con ansia su regreso. Una caravana de motos y carros guió el recorrido hasta la llegada de la delegación a la Casa del Pueblo, en el centro de Pereira, para desde allí iniciar jornadas de trabajo que coparon los días del 17 al 20 de enero, por el Eje Cafetero.

El primer encuentro con los pereiranos se dio en las calles del centro de la ciudad cuando Aída Avella salió, propaganda en mano, explicando las bondades de la propuesta presidencial y la importancia de llevar al Senado a Carlos Lozano y al Parlamento Andino a Lilia Solano, como ella reitera: “para sacar a gorrazos a los corruptos con votos”. La simpatía y la conexión con vendedores ambulantes, caminantes y gente del común fue inmediata. Los vivas a la UP llamaron la atención de desprevenidos que se preguntaban la razón de la alegre comparsa.

Compromisos de paz

Las siguientes actividades se centraron en el homenaje a Gildardo Castaño, destacado hombre de la lucha social en la Perla del Otún, asesinado por las balas del Estado hace dos décadas. “Nuestros muertos gozan de cabal salud”, dijo Aída Avella, recordando las sencillas anécdotas que adornaron la vida del inmolado.

“La clase mal-dirigente sabía que con la generación de políticos brillantes que acribillaron llegaríamos al poder y con ello los cambios de una Colombia en ese momento rezagada. Hoy recordamos a los que se fueron, pero advertimos que sus ideas siguen en las esperanzas de los colombianos y estamos aquí de nuevo, plaza por plaza, casa por casa y ciudadano por ciudadano, no hay marcha atrás”, agregó.

Por su parte, Carlos Lozano, candidato al Senado por la Alianza Verde, hizo énfasis en el legado de las ideas de Gildardo Castaño en torno a la paz. “Él -dijo Lozano- manifestaba en el año 1984 la importancia de respaldar el proceso de paz de la época como requisito fundamental de la apertura democrática y de manera coincidente hoy se vive un ambiente similar”. La necesidad de cerrar el paso a los guerreristas y blindar el proceso de paz va a depender de la unidad de los sectores democráticos radicales por la solución política al conflicto “y por eso se hizo el acuerdo con otros movimientos políticos y partidos para conformar una lista fuerte al Senado”.

La afinidad de las tesis de paz y democracia fueron las que apresuraron la unidad de los sectores de izquierda en la conformación de la denominada lista por la paz. “Hay que abrirle el paso a la democracia, a los cambios y, lo más importante, enterrar la tesis de la paz romana muy apetecida por la oligarquía colombiana. No, aquí la paz es con reformas estructurales”, sentenció Lozano.

Con un café cargado, como es tradicional en Anserma (Caldas), se continuó con el recorrido upeísta dejando atrás Risaralda. En grandes reuniones, cuya principal característica fue la franqueza de los ciudadanos y las conversaciones con líderes sociales y campesinos del municipio, se mostraron las imperantes necesidades sociales por suplir la pobreza y ganar la conciencia política. La profunda crisis del agro en general y de esa región en particular centró la atención de los candidatos.

“Lo importante del paro agrario es que el país conoció nuestro drama”, manifestó uno de los líderes campesinos que abanderó la movilización del pasado mes de agosto y dijo apoyar los planteamientos de paz y transformaciones de la UP. La respuesta de los candidatos fue la de adquirir el compromiso de ampliar los canales de la participación real en la decisiones que afectan a todos.

“Los de Planeación Nacional no saben caminar por el campo y sí proponen políticas públicas para el agro. Nosotros la UP demostramos cuando gobernamos que sin los campesinos no se toman las decisiones del campo, sin la opinión de los maestros no se hacen las políticas educativas, que sin la iniciativa de los sindicatos no se planea la generación de empleo. Nosotros somos diferentes”, recalcó Aída Avella.

En ese sentido, Carlos Lozano subrayó la importancia de buscar la paz desde la movilización campesina y desde la escogencia de los mejores senadores que tengan el compromiso de estar junto al campesinado y no al servicio de las multinacionales que acaban con el territorio, el agua y ponen en peligro la soberanía alimentaria del país. “La paz pasa por los cambios y en los cambios los únicos protagonistas son ustedes, los campesinos”.

Manizales

En la ciudad más grande del Eje Cafetero, Manizales, se reencontraron sentimientos y recuerdos entre Aída y buena parte de la militancia del Partido Comunista Colombiano (PCC). En un conmovedor acto en las instalaciones de la Unión Patriótica en la capital caldense, Aída Avella, Carlos Lozano y Lilia Solano agradecieron la bienvenida y el compromiso de los manizalitas con la UP, muy a pesar de que allí no presentaron a consideración de los ciudadanos listas a la Cámara de Representantes.

Desde esa tribuna Carlos Lozano destacó la importancia de la unidad y la construcción del frente amplio por la paz, propuesta del PCC que de a poco se va insinuando no solo en la acción electoral sino también en la movilización social. “El frente amplio debe ser fundamental para la lucha social y para los eventuales acuerdos de La Habana, el Congreso será importante para dar paso a la nueva Constitución” y agregó: “Llegar al Congreso no hace que renunciemos a la asamblea nacional constituyente por una mejor Colombia”.