La desinformación en redes sociales utiliza eventos políticos para manipular la opinión pública, ignorando el contexto real y la ideología de los actores políticos involucrados. Es importante reflexionar sobre el impacto global de nuestras decisiones de consumo y el peligro de la manipulación mediática
Flora Zapata
En medio de un mar de noticias internacionales, un titular señalaba la creciente ola de protestas en Bangladés, país ubicado al sur de Asia al otro lado del mundo. Seguramente, pasó desapercibido para muchas personas porque “no tiene nada que ver conmigo” hasta que vemos la marquilla de los tenis Adidas que utilizamos o del vestido de H&M que compramos hace un mes, con un descuento llamativo.
La desinformación, que promueve la derecha en redes sociales, aprovechó que la primera ministra, Sheikh Hasina, quien había instaurado una dictadura desde el año 2009, huyó en medio de las protestas, para señalar el gobierno de Nicolás Maduro y afirmar “que sí era posible sacar a la dictadura de la izquierda socialista”. Convenientemente no se tomaron la molestia de verificar la corriente ideológica de la mandataria, quien es presidenta de la bangladesí Liga Awami, el principal partido de derecha de dicho país.
Así se llega al poder
La Liga Awami de Bangladés es uno de los partidos políticos más influyentes y antiguos del país, fundado el 23 de junio de 1949 en Daca. Inicialmente, el partido se centró en el nacionalismo bengalí y la lucha por la independencia de Pakistán, liderado por figuras como Sheikh Mujibur Rahman, quien es considerado el padre de la nación. Jugó un papel crucial en la independencia de Bangladés en 1971 y ha sido un actor dominante en la política del país desde entonces.
Fue fundada por nacionalistas bengalíes como Maulana Abdul Hamid Khan Bhashani, Shamsul Huq y Huseyn Shaheed Suhrawardy. La Liga fue fundamental en la promoción de la desobediencia civil y movimientos masivos de no cooperación que culminaron en la independencia de Bangladés.
El partido se basa en el nacionalismo bengalí y la democracia promovida desde una perspectiva igualmente nacionalista, resultado de la historia de colonialismo británico que estuvo presente en la región hasta 1947.
Precisamente, Sheikh Hasina es la hija de Sheikh Mujibur Rahman, quien se convirtió en una figura central del partido y ha servido como primera ministra en varios períodos desde 1996. Las recientes protestas y la renuncia de la primera ministra, han puesto al partido en una situación complicada, sin embargo, a pesar de estos recientes acontecimientos este partido sigue siendo una fuerza política dominante en el país asiático, con una historia compleja que ha moldeado el destino de la nación.
Explotación multidimensional
Podría decirse que en este país se han logrado avances económicos significativos, a costa de la tercerización en la industria aprovechada por marcas multinacionales y reconocidas a nivel mundial. Según diversas investigaciones de medios europeos como Moda.es y France 24 y latinoamericanos como El Definido de Chile, algunas de estas son:
H&M, esta marca sueca tiene más de 300 fábricas; Inditex (Zara), este gigante español trabaja con 160 fábricas; Primark, cuenta con 89 centros de producción; Adidas, aunque en menor medida, también tiene presencia con seis fábricas; Puma, Esprit, Tommy Hilfiger, Gap, Calvin Klein, estas marcas también fabrican allí una parte significativa de sus productos; Walmart y Target, grandes minoristas que también se abastecen en el país.
En las fábricas de Bangladés, especialmente en la industria textil, la mayoría de los trabajadores son mujeres jóvenes provenientes de áreas rurales. Estas trabajadoras suelen tener poca formación y migran a las ciudades en busca de empleo para mejorar sus condiciones de vida.
Las condiciones laborales en estas fábricas son duras, con jornadas de hasta 12 horas diarias y salarios muy bajos, a menudo alrededor de $3 dólares por turno. Además, los trabajadores enfrentan la falta de derechos laborales básicos, como la baja por enfermedad y las vacaciones. A pesar de estos desafíos, la industria textil sigue siendo un pilar fundamental de la economía de Bangladés, representando el 85 por ciento de los ingresos por exportaciones del país
Según el Banco Mundial, la tasa de pobreza, medida por la línea internacional de $1.90 por persona por día, disminuyó del 44.2 por ciento en 1991 al 13.8 por ciento en 2016/17. Sin embargo, el país aún enfrenta desafíos importantes. En 2022, el 18.7 por ciento de la población vivía por debajo de la línea de pobreza nacional.
El índice de pobreza multidimensional, que considera factores como la educación, la salud y el nivel de vida, muestra que el 24.6 por ciento de la población era pobre multidimensionalmente en 2021, y un 18.2 por ciento adicional era vulnerable a la pobreza multidimensional.
El partido dominante ha enfrentado críticas por su manejo de la libertad de prensa y los derechos humanos. La desinformación y las dinámicas globales de explotación laboral se entrelazan, revelando la compleja realidad detrás de productos de consumo diario que muchas veces se fabrican en condiciones precarias en países como Bangladés.
La ignorancia o indiferencia hacia los contextos políticos y sociales en lugares lejanos, combinada con la manipulación mediática, contribuye a perpetuar sistemas de explotación que afectan tanto a los trabajadores como a la comprensión global de los eventos políticos. Esto subraya la importancia de una mayor conciencia y responsabilidad tanto por parte de los consumidores como de los comunicadores de información.