A diez años de la Operación Orión: “Los recuerdos del horror están presentes”

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Comuna 13 de Medellín.

Recientemente se ha conocido el texto del informe preliminar de una Comisión Internacional de Esclarecimiento sobre las violaciones a los derechos humanos en la Comuna 13 de Medellín, durante operativo militar en apoyo a fuerzas paramilitares

Comuna 13 de Medellín.
Comuna 13 de Medellín.

Ricardo Arenales

Seis destacados defensores de derechos humanos de América Latina, dos de ellos colombianos, integraron una Comisión de Esclarecimiento sobre las graves violaciones a los derechos humanos en la Comuna 13 de Medellín, iniciativa tomada por varias ONG nacionales e internacionales, y la comunidad de ese sector, al oriente de Medellín, al conmemorarse diez años de la masacre de habitantes del sector, en lo que se conoció como la Operación Orión, llevada a cabo por fuerzas militares y de policía, con el apoyo de grupos paramilitares.

Entre el 16 y el 20 de octubre de 2002, el sueño matutino de los habitantes de la populosa comuna 13 de la capital antioqueña fue interrumpido abruptamente por el ruido de helicópteros, tanquetas y carros de asalto, que transportaban a no menos de mil unidades policiales y militares.

A partir de ese instante comenzó una historia de terror. Se produjeron numerosas desapariciones de vecinos, asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, violaciones a los derechos humanos. Tras la matanza inicial, comenzó un largo período de hostigamiento a los pobladores, capturas masivas, reclutamiento forzado, allanamientos, humillaciones, en una estrategia de sometimiento a la población, de doblegamiento de su moral, de su espíritu crítico frente a muchos aspectos de la política social del gobierno. El triunfo moral no lo consiguieron. Los habitantes de la comuna no se doblegaron. Pero las heridas causadas aún siguen abiertas.

Diez años después de la que se conoció como ‘Operación Orión’ que, más tarde se supo, estuvo alentada por grupos paramilitares y de narcotraficantes liderados por alias ‘Don Berna’, con el soporte logístico de tropas del ejército dirigidas por el general Mario Montoya, en el teatro Luis Felipe Vélez, de la Asociación de Institutores de Antioquia, Adida, sesionó la Comisión de Esclarecimiento.

Testimonios

Los comisionados escucharon análisis de abogados defensores de derechos humanos, testigos presenciales, declaraciones de víctimas sobrevivientes. Hablaron de asesinatos, detenciones, desapariciones, desplazamientos masivos, de su martirologio. Después visitaron el terreno de los acontecimientos. La semana pasada se conocieron los términos del informe preliminar de la Comisión. Dice el informe en su parte introductoria:

“Porque no se puede silenciar la historia, porque los recuerdos del horror están presentes, porque las grandes mayorías no saben que todo es posible, porque debemos reintegrar a la memoria colectiva lo que de olvidarse retornaría, nosotros, miembros de la Comisión Internacional de Esclarecimiento, convocados por las víctimas de la Comuna Trece de Medellín a diez años de la Operación Orión −ejecutada por fuerzas militares y policiales del Estado colombiano en coadyuvancia con autoridades judiciales−, queremos brindar un balance preliminar a partir de los testimonios y documentos recibidos, y de lo que pudimos observar in situ.

“Con ese ánimo nos acercamos al lugar de los hechos y conversamos con distintos actores. Pudimos recoger que el 16 octubre de 2002, tras una veintena de operaciones de la Fuerza Pública, dio inicio una operación militar conjunta en un área urbana reducida y densamente poblada, en horas de la madrugada, con el objetivo estatal de recuperar territorio y el monopolio de la fuerza.

Estigmatización

“Las autoridades policiales y militares arguyen que en la Comuna 13 había una situación de caos, producido por el accionar de grupos insurgentes, contra los cuales se desplegó una acción ofensiva bajo la lógica de combate a un enemigo interno, definido como “terrorista”. En la acción participaron comandos elite especializados en guerra urbana, y de acuerdo con los testimonios de víctimas y de los representantes de los órganos de control, la fuerza pública utilizó tanquetas y helicópteros artillados realizando ametrallamientos indiscriminados que provocaron daño, heridos (incluso niños) y terror en la población.

“Elementos uniformados, incluyendo agentes del Cuerpo Técnico de Investigación, guiados por civiles encapuchados (informantes) irrumpieron en viviendas y procedieron a la captura de personas, en la mayoría de los casos, sin las órdenes respectivas. En principio, la modalidad guerrera utilizada en la Operación Orión parece haber violado el principio de distinción y proporcionalidad, ya que se hizo un uso desproporcionado de la fuerza y afectó gravemente a la población de la Comuna, lo que pone en cuestión la legitimidad y legalidad de la acción.”

La Comisión de Esclarecimiento estuvo compuesta por los conocidos activistas de derechos humanos: Elías Guillermo Levi, de Argentina, Santiago Corcuera Cabezut, de México, Carlos Fazio Varela, de Uruguay, Helen Mock, de Guatemala, y los colombianos Michael Reed Hurtado y Luz Marina Monzón.

Sus voces no serán ahogadas

Los comisionados consignan en su informe, que tras una visita in situ, constataron que la zona sigue fuertemente militarizada, que hay indicios de la existencia de fosas comunes, que se mantienen las acciones de hostigamiento contra la población civil. Dice el informe:

“La comisión extiende un reconocimiento al proceso de organización de las víctimas de la Comuna 13. Su articulación en torno a la verdad, la justicia y la reparación es admirable, en particular dada la adversidad que implica encarar todos los prejuicios que se derivan del señalamiento y de la estigmatización que se han erigido en su contra. La fuerza, la vitalidad y la perseverancia de las víctimas se sobreponen a las difíciles condiciones de vida, que incluyen la inseguridad y el terror todavía vigentes, y el desarraigo provocado.

“Elie Wiesel, sobreviviente de los campos de concentración nazis, al recibir en 1986 el premio Nobel de Paz, manifestó que “lo que todas las víctimas necesitan, sobre todo, es saber que no están solas; que no las estamos olvidando, que cuando sus voces sean ahogadas debemos prestarles las nuestras, que mientras su libertad dependa de la nuestra, la calidad de nuestra libertad depende de la suya”. Esperamos contribuir al reconocimiento de las víctimas de la Comuna 13 y hacer eco de cómo nombran lo que les pasó y lo que les está pasando. Ellas tienen la palabra”.