Con el argumento de la crisis de productividad y resultados financieros negativos, la administración de Icollantas-Michelín pretende imponer a los trabajadores un “retiro voluntario” con el propósito de aniquilar a las organizaciones sindicales Sintraincapla y Sintraicollantas.

La junta directiva de Sintraincapla, seccional Cali, informó sobre las intenciones de la empresa, el pasado 12 de junio. Según la organización, “para justificar el supuesto ‘cierre’ de las plantas de producción ubicadas en Chusacá (Cundinamarca) y en Cali, la empresa ha venido implementando maquiavélica y sistemáticamente la aplicación del Artículo 140 del Código Sustantivo del Trabajo, exonerando de sus obligaciones laborales a todos sus trabajadores”.
Las organizaciones rechazan las intenciones de la administración de esta multinacional francesa, a quien han denunciado constantemente por sus continuas violaciones a la convención de trabajo y los derechos laborales consagrados en la ley laboral colombiana.
Los trabajadores no creen en las intenciones de la multinacional porque ya tienen ejemplos de empresas como Sidelpa, Fruco, y otras nacionales, donde una vez aniquilados los sindicatos continuaron su producción con inmensas ganancias a costa de explotados y abusados trabajadores tercerizados a quienes se les desconoce sus mínimos derechos legales e impidiéndoles hasta el libre derecho de asociación.