Es necesario que los sectores alternativos del departamento empiecen a analizar esta situación, se haga una reflexión sobre las acciones que las autoridades están implementado y se analice la verdadera situación de derechos humanos que se vive hoy en todo el departamento y en su capital.

Calle del centro de Sincelejo
Calle del centro de Sincelejo

Alberto J. Mercado
Docente universitario

Sucre es uno de los siete departamentos de la costa norte de Colombia, posee cinco subregiones, entre las cuales se destaca una muy productiva y rica en fuentes hídricas, conocida como la Depresión Momposina. Actualmente, según Adolfo Meisel Roca & Gerson Javier Pérez V. (Geografía física y poblamiento en la costa Caribe colombiana, 2007), Sucre posee una extensión en superficie de 10.917 km2, con 25 municipios y cerca de 250 corregimientos. Su población sobrepasa los 800 mil habitantes. No obstante, es uno de esos departamentos en donde se reúnen cualquier cantidad de males.

Por un lado, uno muy famoso es la vinculación a procesos de paramilitarismo de varios de sus congresistas, entre quienes figuran, en la lista, Álvaro García Romero, conocido como “el gordo García” (exsenador, de poca elocuencia en los más de 20 años que estuvo en el Congreso y cuñado de la también ex senadora Piedad Zucardi, quien también tiene líos con la Justicia y cuyo esposo está encarcelado), Erick Morris Taboada (exrepresentante a la Cámara, hoy detenido en la cárcel), Jairo Merlano (exalcalde de Sincelejo, exsenador y detenido por sus nexos con las AUC), etcétera.

Otro caso que se dio el año pasado, como se recordará, fue el proceso para la adjudicación, en el departamento, del contrato de los juegos de azar (chance), en donde se vio en serios cuestionamientos el gobernador actual, Julio César Guerra Tulena, miembro de otra famosa dinastía política, no exenta tampoco de líos, quien incurrió en infracción disciplinaria, según la Procuraduría delegada para la contratación estatal. En esa ocasión, la mencionada adjudicación se vio empañada, pues el contrato fue asignado a la no muy santa empresa Aposucre, que, según dicen, pertenece a Enilse López (“La Gata”), quien ha sido condenada por homicidio, y que se comenta tiene vínculos con miembros de grupos paramilitares.

Algunas “perlas”

Estas son algunas de esas “perlas” que se han conocido ampliamente, para no comentar los casos de asesinatos y masacres que se han dado en Sucre. Hoy este departamento se debate en una aguda crisis social, económica, política, de seguridad, etcétera, que no ha sido resuelta por los dirigentes de los partidos tradicionales, que desde que se dio la fundación del departamento han tenido el control político-administrativo.

El tema de la seguridad se ha convertido en uno de los más complejos en los últimos años. En él se reúne un sinnúmero de situaciones tales como los homicidios y los problemas de seguridad ciudadana. Según el Observatorio del Delito en la Costa Caribe, del Centro de Estudios Políticos y Socioculturales del Caribe (Cepsca), boletín N° 28, octubre de 2014, en lo que va corrido de este año se han presentado un total de 105 homicidios, que, según la misma fuente, representan una disminución del 14 por ciento respecto al año anterior, 2013, en el mismo período.

Dentro de las cifras del Observatorio, se analiza la situación de seguridad durante el trimestre julio-agosto-septiembre, período en el que se presentaron 31 homicidios, correspondiendo el 52 por ciento a la zona urbana y el 48 por ciento a la parte rural. El universo de los homicidios está representado por diversas actividades entre las que se destacan comerciantes (7), mototaxistas (3), oficios varios (3) y oficios del hogar (3). El 32 por ciento de esos homicidios corresponde a jóvenes en edades entre los 18 y 28 años. Por su parte, el móvil usado para llevar a cabo el homicidio se configura así: el 61 por ciento fue por sicariato, el 16 por ciento por hurtos y, finalmente, el 6 por ciento por riñas.

En los 25 municipios que tiene hoy Sucre, en nueve de ellos se registraron homicidios, lo que representa cerca del 32 por ciento del territorio departamental. Entre los municipios que se destacan por el número de homicidios figuran Sincelejo (8), Sampués (7), San Onofre (5) y San Marcos (5).

En la capital

En el caso de la capital, Sincelejo, del conjunto de la cifra departamental, le corresponde un 33 por ciento en los homicidios. Sincelejo está divida en nueve comunas, que en total integran más de 200 barrios.

En lo que respecta a cada comuna, llama la atención la situación en la Comuna 1 (Noroeste, conformada por los barrios La Estrella, Media Luna, El Rubí, Divino Salvador, Todo Poderoso, La Pollita, Villa Orieta, Virgen del Carmen, Los Laureles, Las Canarias, 2 de Septiembre, Ciudad Satélite, San Rafael, Pablo VI, Vallejo, La Selva, Colegio dulce Nombre de Jesús), integrada, en su mayoría, por barrios populares, muchos de los cuales se fundaron por invasiones, ante la falta de proyectos sociales de vivienda para familias de escasos recursos.

También en estos sectores se concentra parte de la población desplazada que llega de otros municipios o, incluso, otras regiones. Son barrios en donde los problemas de servicios públicos son una constante. En esta comuna, para este año, se presentó un 33 por ciento de los homicidios en Sincelejo, especialmente en los barrios Los Laureles, Divino Salvador y Vallejo.

En Sincelejo, en el trimestre analizado, en este año se han presentado, según datos del mismo Observatorio, cuatro homicidios por sicariato, dos por hurtos y uno por riñas. Es de anotar que a este problema de seguridad se integran otros factores como el abigeato, el enfrentamiento entre pandillas (barrios Villa Mady, Normandía y Gran Colombia, pertenecientes a la Comuna 8). Actualmente uno de los problemas más sentidos en la capital y que afecta a un sinnúmero de barrios es el hurto.

Finalmente, dentro de todos estos problemas de seguridad, preocupan las amenazas que se vienen presentando contra muchos dirigentes sociales, defensores de derechos humanos y activistas políticos, amenazas de muerte que provienen del autodenominado Bloque Capital de las autodefensas que operan en la región.

Más allá de todas estas cifras, las preguntas que surgen son: ¿Cuál es la causa de muchos de estos homicidios y hurtos? ¿Qué están haciendo las autoridades departamentales para controlar la situación? ¿Qué protección se les ha brindado a los defensores de derechos humanos y activistas políticos? Las interpretaciones que se dan son diversas, entre estas la mencionada por la Policía Nacional. Para la institución policial, la causa del incremento de los delitos obedece a la disputa territorial de las denominadas bandas criminales y a la intolerancia ciudadana.

Ante esta situación, la Defensoría del Pueblo ha emitido varias alertas sobre la situación de homicidios, panfletos, extorsiones que se han venido presentando en más de 20 barrios de la zona norte y sur de la capital sucreña. De acuerdo con esto, es necesario que los sectores alternativos del departamento empiecen a analizar esta preocupante situación, se haga una reflexión sobre las acciones que las autoridades están implementado y se analice la verdadera situación de derechos humanos que se vive hoy en todo el departamento y en su capital.