Medellín: El carrusel de las telecomunicaciones (II)

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Llama la atención el silencio que guardan los entes de control ante el detrimento patrimonial que se está presentando y la manera poco clara como se está manejando a una empresa que era ejemplo de buena administración y eficiencia administrativa y tecnológica en el país.

Pancho

Millicom es accionista mayoritaria de Colombia Móvil (Tigo), empresa que actualmente se encuentra en quiebra, que genera pérdidas. Cuando se fusionó Une Telecomunicaciones con Millicom, la Superintendencia de Industria y Comercio autorizó la fusión por absorción entre Une Telecomunicaciones y Tigo, pero exigió la devolución a la nación de parte del espectro radioeléctrico que estas empresas manejaban. Une Telecomunicaciones manejaba 85 Mhz y Tigo manejaba 50 Mhz, lo que sumaba la cantidad de 135 Mhz, cuando la ley solo autoriza el uso de 85 Mhz por empresa. Es decir, había que devolver 50 Mhz, que los devolvió Une Telecomunicaciones.

Pero la fusión fue entre Une Telecomunicaciones y Millicom. Esta última no manejaba espectro radioeléctrico. Es decir: Une Telecomunicaciones perdió 50 Mhz de su espectro eléctrico y Tigo se quedó con sus 50 Mhz, lo que significó un deterioro del patrimonio de Une. Pero lo más grave es que Millicom, que no tenía espectro radioeléctrico, al ser propietaria del 49% de Une Telecomunicaciones, se gana el 49% de la venta de los 50 Mhz que Une Telecomunicaciones vendió para cumplir con la exigencia.

Y como si fuera poco, el 4 de junio de 2015, la junta directiva de Une Telecomunicaciones, que ahora es controlada por Millicom, sometió a la asamblea de accionistas una propuesta para capitalizar a Colombia Móvil S.A. (Tigo), que es propiedad de Millicom, en la suma de 160 mil millones de pesos.

Con dineros públicos, propiedad de todos los antioqueños, se está financiando a una empresa controlada totalmente por Millicom (Tigo), pero que no hace parte del negocio entre Une Telecomunicaciones y Millicom Spain Cable S.L. Pero, además, Une autoriza la consecución de un empréstito por 480 mil millones de pesos para que Colombia Móvil (Tigo) compre acciones de la ETB. No contentos con la apropiación de Une Telecomunicaciones, le estamos facilitando el dinero para que se apropien también de la ETB.

La pregunta es: ¿Por qué Une Telecomunicaciones, una empresa seria y posesionada en el mundo de las telecomunicaciones, ha terminado enredada en una maraña de empresas de garaje y actividades turbias?

En la escritura pública Nº 2471 de 2014 de la Notaría 26 de Medellín, aparece Une Epm Telecomunicaciones como la empresa que absorbía a Millicom Spain Cable S.L., pero en el certificado de existencia de Une, expedido el 11 de diciembre de 2014 por la Cámara de Comercio de Medellín, aparece como empresa matriz Millicom Spain S.L., que es otra empresa de garaje de Millicom en España y que es diferente a Millicom Spain Cable S.L. Es decir, según este certificado de existencia, Une Telecomunicaciones fue absorbida por Millicom Cable S.L., que fue creada en España el 13 de julio de 2007, y que aparece registrada en la Calle Arturo Soria, 263 B de Madrid, con un capital de 60 mil euros.

Un cuento chino

En estos momentos, Une Telecomunicaciones está dando pérdidas y ha pasado de ser una empresa rentable y próspera a una empresa con enredos financieros y compromisos sin cumplir con muchos acreedores. Para proteger los activos de posibles embargos y demandas, le han vendido la Unidad Operativa de la empresa a Huawei Tecnologies Colombia S.A., sociedad comercial por acciones constituida en la ciudad de Bogotá. La Unidad Operativa es el núcleo fundamental de la empresa, esto significó que los 600 trabajadores de esta Unidad Operativa, que eran trabajadores de Une y, por lo tanto, empleados públicos, pasaran a ser trabajadores de Huawei y ahora son trabajadores particulares.

Para Jesús María López Velásquez, presidente de Unigeep, el sindicato de los trabajadores de Une Telecomunicaciones, se dio un despido masivo. No hubo un acto de tercerización laboral sino el despido de los 600 trabajadores de la Unidad Operativa que ahora tendrán que firmar nuevos contratos y nuevas condiciones laborales con Huawei. Pero al ser la Unidad Operativa el núcleo fundamental de Une Telecomunicaciones, que era patrimonio de todos los antioqueños, al ser vendida a Huawei, se está presentando un deterioro patrimonial.

Además, se presenta una violación a las normas laborales colombianas, puesto que estos 600 trabajadores que eran empleados públicos hoy se encuentran sin contratos y dependiendo de una empresa de garaje como lo es Huawei Tecnologies Colombia S.A., que es una empresa creada en 2016 en Bogotá. Esta empresa fue creada el 12 de agosto de 2016.

En la Cámara de Comercio aparecen tres empresas Huawei y con una de estas gemelas se firmó un contrato entre Une Telecomunicaciones y Huawei, el 28 de junio de 2016, es decir, el contrato Nº 4220001363.

En este momento, Une Telecomunicaciones está pasando por uno de sus peores momentos administrativos. Con el despido de los 600 trabajadores de la Unidad Operativa, no tienen cómo atender los fallos que se presentan en el servicio, agravados por la ola invernal que vive el país, lo que hace que los daños no estén siendo reparados y que se estén demorando semanas para atender las solicitudes de los usuarios y una simple reparación de un daño telefónico se demore días para ser atendida, ya que realmente no hubo sustitución patronal, sino el despido de 600 trabajadores y todavía no han podido hacer las nuevas contrataciones y firmar los nuevos contratos de mantenimiento.

Llama la atención el silencio que guardan los entes de control, tanto regionales como nacionales, ante el detrimento patrimonial que se está presentando y la manera poco clara como se está manejando a una empresa que, como Empresa Públicas de Medellín, era ejemplo de buena administración y eficiencia administrativa y tecnológica en el país y como una empresa que en el 2013 presentó ganancias por 45.200 millones de pesos, hoy esté no solo presentando pérdidas, sino al borde de la quiebra. Las pérdidas acumuladas a la fecha se calculan en 415 mil millones de pesos.