La Revolución Cubana: Una robusta joven de 54

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Sobrevivir, pese al asedio imperialista, al bloqueo económico y comercial y cumplir su propósito de edificar una economía socialista al servicio del pueblo, el mayor mérito de la revolución

Alberto Acevedo

Revolucion cubana
La revolución de 1959 ha inspirado hondas transformaciones en la sociedad cubana.

Tras su histórico triunfo, el primero de enero de 1959, la Revolución Cubana ha cumplido 54 años de lucha ininterrumpida en su brega cotidiana por construir un hombre nuevo dentro de la sociedad cubana.

En un planeta amenazado por crisis y guerras a corto plazo, la Revolución Cubana se presenta como un proyecto humano sólido, joven y pujante, con una gran obra social ya cosechada y como punto de referencia para muchos pueblos de América Latina que luchan por su independencia y soberanía.

Siguiendo el legado de su mayor mentor, el patriota José Martí, héroe de la independencia del yugo español, el proceso de transformaciones socialistas en la Isla del Caribe pugna por la construcción de un modelo de hombre nuevo, apartado del egoísmo, el personalismo, el consumismo y la explotación del trabajo asalariado.

El tránsito de 2012 a un nuevo año, encuentra a Cuba discutiendo los lineamientos para la actualización de su modelo económico, en medio de cambios y flexibilizaciones, que si bien hasta ahora no han llegado a las metas trazadas, sí están sentando las bases de un cambio decisivo.

Las realizaciones económicas del año pasado, pese a que no cumplieron los topes sugeridos, registran importantes avances y se dirigen hacia el objetivo señalado por el presidente Raúl Castro, de garantizar “la preservación y desarrollo en Cuba de una sociedad socialista sustentable y próspera”.

Precisamente, con ocasión de la terminación del X período de sesiones de la última legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento), el mandatario pasó revista al comportamiento de la economía en el año que terminó.

Crecimiento

En su intervención, Raúl Castro se refirió al incremento de la productividad, que algunos estiman en un 1.2 por ciento; un crecimiento global de la economía cubana, estimado en 3.1, muy similar al de los países europeos, pese a la crisis mundial y al bloqueo económico a la isla. Dijo que para el 2013, el crecimiento proyectado del Producto Interno Bruto será del 3.7 por ciento.

“Con relación al 2011 -dijo Raúl Castro-, la mayoría de las actividades registran resultados superiores, en correspondencia con la política de potenciar el desarrollo de la esfera productiva, como sostén de los servicios sociales gratuitos, para todos los cubanos, que conservaron niveles similares a partir de una mayor racionalidad y eficiencia.

“En este sentido, una de las principales insatisfacciones sobre el plan del presente año radica en la falta de integralidad que ha caracterizado la ejecución del proceso inversionista, el cual no obstante sobrepasar en un 15 por ciento al 2011, se incumple en un 19 por ciento”.

Errores

“Las causas, debo decirlo crudamente, no son nuevas -puntualizó el presidente cubano-, son las mismas que se han identificado hace muchos años: deficiente preparación previa, atrasos en los suministros, baja productividad y déficit de fuerza de trabajo, con el consiguiente incumplimiento de los cronogramas pactados y la posposición de la puesta en explotación de importantes objetivos productivos, lo cual compromete los ingresos y ahorros previstos en la proyección de la economía, mientras se inmovilizan recursos deficitarios para otros destinos”.

Es de anotar, que al lado de las fallas señaladas por el gobierno central y del espíritu autocrítico en el examen de la gestión anterior, se elevó la producción en gas y petróleo, bajaron los niveles de endeudamiento externo, con lo que se recupera la credibilidad internacional de la economía cubana y se incrementan las formas no estatales de producción en un 23 por ciento, en lo fundamental gracias al trabajo por cuenta propia, en el que se estima estaban vinculadas a diciembre unas 400 mil personas.