La política económica exterior (I)

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La tendencia de la economía colombiana a mostrar signos negativos con pequeños espacios de recuperación tiene su explicación en la dependencia impuesta por el modelo de acumulación neoliberal, en la rentabilidad agroexportadora y en el precario desarrollo de su aparato productivo.

Nelson Fajardo

Las relaciones económicas internacionales de Colombia encuentran en la balanza de pagos el instrumento que puede orientar sobre el futuro de dichas relaciones, y, las consecuencias de su manejo actual. Con ese propósito, acudimos a dicho instrumento, acompañado de unas cifras (2015 y 2016, enero-junio[1. Subgerencia de Estudios Económicos, Sector Externo: Evolución de la Balanza de Pagos y Posición de la Inversión Internacional, Banco de la República, Colombia, Bogotá, D.C., septiembre de 2016.]), que ilustran el grado de dependencia y las limitaciones a que se ve sometida la economía nacional por parte de la economía capitalista mundial, que no atraviesa por su mejor momento; situación que es de fácil transmisión a la economía doméstica colombiana. Veamos:

Tabla No. 1:

Balanza de pagos (BP) de Colombia 2015 y 2016 semestral (enero-junio). US$ millones y variación puntos porcentuales

Ítems CTA CTE VARIACIÓN pp % BALANZA COMERCIAL VARIACIÓN pp% CUENTA FINANCIERA VARIACIÓN pp%
2015 -9.517 100 -5.671 100 9.510

100

2016 -6.284 -1.5 -5.165 -8.9 6.805 -3.2

Fuente: Banco de La República de Colombia

Balanza de pagos con signos negativos

Para 2016, el comportamiento de la BP fue el siguiente; se redujo el déficit en la cuenta corriente, que pasó de -9.517 millones de dólares en 2015 a -6.284 millones; lo que dejó una reducción de 1.5 puntos porcentuales, equivalentes a la liberación de 3.233 millones de dólares. La balanza comercial, por su parte, permanece deficitaria durante los dos años de nuestra comparación, al pasar de -5.671 millones de dólares a -5.165 millones, que deja una rebaja del déficit de 506 millones de dólares, 8.90 puntos porcentuales. Y por último, la cuenta financiera, que pasó de 9.510 millones a 6.085 millones; con una reducción de 3.515 millones de dólares.

Las causas de no poder revertir los déficits en las cuentas de la BP se encuentran en un entorno internacional negativo que no estimula la rentabilidad de los negocios internacionales; de tal manera que la guerra alrededor del petróleo se convirtió en el fenómeno fundamental de la recesión y estancamiento que deambula por el globo terráqueo e incluye a Colombia, cuyo cálculo de crecimiento ha tenido que hacerlo a la baja para el presente y los años venideros más cercanos. Así, la cuenta financiera disminuyó de 6,4 por ciento a 5,2 por ciento.

Tabla No. 2:

Cuenta corriente (enero-junio)

US$ millones y variación puntos porcentuales (PP)

Ítems 2015 2016 VARIACIÓN US$ VARIACIÓN pp%
Ingresos 28.678 24.343 -4.335 -15.1
Egresos 38.196 30.628 -7.568 -19.8
TOTAL -9.518 -6.284 -3.233 -34.0

Fuente: Banco de La República de Colombia.

Ahora, lo que tiene que ver con la cuenta corriente de la BP indica que los ingresos se redujeron en 4.335 millones de dólares entre los dos años en mención; es decir en 15,10 puntos porcentuales; al pasar de 28,70 millones en 2015 a 24,40 millones en 2016 (enero a junio). Con respecto a los egresos, entre los dos años, tuvieron una variación negativa de 7.568 millones de dólares o una baja de 19,80 puntos porcentuales.

En total, hay un déficit en cuenta corriente de 9.518 millones de dólares para 2015, y 6.284 para 2016 que, aunque hay una rebaja, sigue siendo alto. Esta situación es explicable, por los resultados deficitarios en la balanza comercial de bienes (US$ 5.165 m), los rubros de renta de los factores (US$ 2.197 m); compensados por los ingresos netos de transferencias corrientes (US$ 2.689).

¿Para dónde marchamos con esas cifras?

La tendencia marcada de la economía colombiana a mostrar signos negativos con pequeños espacios de recuperación tiene su explicación en la enorme dependencia impuesta por el modelo de acumulación neoliberal, transnacional y supraestatal, en la rentabilidad agroexportadora y en el precario desarrollo de su aparato productivo. Esas tres explicaciones hacen que los resultados económicos por balanza de pagos (BP) sean deficitarios y su participación en el Producto Interno Bruto descienda de 4,8% a 3,3% en los dos años. A ello, se agrega la inestabilidad en el flujo de capitales que afecta las reservas internacionales negativamente, cuando las exportaciones se devalúan y la inversión extranjera directa baja.

La necesidad del cambio

Con intervalos marcados, se sabe que la BP mejora, bien por acción de la cuenta corriente, hasta tres mil millones de dólares en los inicios de la década actual, por giros de los colombianos desde el exterior, o, el buen funcionamiento de la balanza comercial, por incremento de las exportaciones con buenos precios, y, porqué no, por un amplio flujo de capitales extranjeros. Lo negativo de esas coyunturas favorables está en no aprovecharlas para importar capital constante adaptable al nivel de industrialización alcanzado, diversificar realmente las exportaciones y un flujo de capitales extranjeros direccionados a una mayor industrialización articuladora de la nación y diversificadora de las exportaciones, con más valor agregado.