Hoy se lanza en Colombia movimiento Constituyentes por la Paz

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Con asistencia de miles de delegados provenientes de todos los rincones del territorio nacional, comienzan hoy las deliberaciones del encuentro nacional de lanzamiento del proceso de las constituyentes por la solución política y la paz con justicia social «El diálogo es la ruta». A partir de las cuatro de la tarde habrá en Bogotá una concentración en la Plaza Eduardo Umaña (Plaza de las Nieves), de ahí pasarán al centro de convenciones Downtown Majestic, donde hasta las ocho de la noche se hará el acto político cultural con intervenciones respaldando la búsqueda de la paz por vías de diálogo y negociación.

Según el especialista Hernán Camacho, redactor político de VOZ, el Encuentro de Comunidades Campesinas, Indígenas y Afrodescendientes por la Tierra y la Paz «El Diálogo es la Ruta», realizado en Barrancabermeja en 2011, dejó un mandato expreso: la realización en todo el país de constituyentes regionales por la paz, que aglutinen la mayor cantidad de gentes del común que debatan cuál es la paz necesaria para Colombia.

En departamentos, capitales, municipios, localidades de toda la geografía nacional, las organizaciones sociales, populares, partidos políticos y personalidades democráticas que participaron en el encuentro de paz retoman la ruta y echan a andar los escenarios de participación ciudadana, amplia, representativa y sectorial capaces de entregar un diagnóstico de las reales necesidades en las regiones, todas atravesadas por el conflicto armado, y proponer soluciones a las problemáticas.

La paz con justicia social es un derecho y un anhelo histórico de los colombianos. Desde la Independencia en el siglo XIX, miles de hombres y mujeres han entregado su vida por conocer en nuestra Patria una sociedad más justa y equitativa. Desde distintos rincones de Colombia se escucha, en la hora actual, un inmenso clamor por la solución política del conflicto para sembrar las bases de la paz con justicia social. Trabajadores, campesinos, indígenas, afrodescendientes, mujeres, jóvenes, intelectuales, sectores de la Iglesia, la gente del común, claman en un coro polifónico por la paz en cada provincia y región de nuestro territorio. La paz con justicia social es una responsabilidad con las generaciones futuras y con el mundo.

El proceso aportará sus esfuerzos a la la lucha por una una paz estable, vinculante y duradera, la cual debe construirse con la participación determinante del constituyente primario. Según la convocatoria, en nuestra tradición republicana ese poder constituyente reside en el pueblo, en la gente del común. Por ello, Simón Bolívar, en su mensaje a la Convención de Ocaña, en 1828, manifiesta: “También participo yo de la mayor ventura devolviéndonos la autoridad que se había depositado en mis cansadas manos; tocan a los queridos del pueblo las atribuciones soberanas, los derechos supremos, como delegados del omnipotente augusto de quien soy súbdito y soldado”. En la tradición emancipatoria de Nuestra América los procesos que nacen desde abajo, desde las entrañas del pueblo, emergen para permanecer. Debemos perseverar en que los distintos caminos que elijan los movimientos sociales (congresos, cabildos, rutas, mingas, marchas, etc.) siempre potencien la soberanía popular. La paz con justicia social debe ser refrendada por el pueblo; esta es nuestra responsabilidad histórica y ejemplo de coherencia con nuestra historia democrática.