“Eso le dará la paz definitiva a mi hijo Leonardo”: Reina Pedraza

0
Reina de Posada. Plumilla de Arlés Herrera, Calarcá.

Reina Pedraza de Posada, militante comunista desde 1941.

Renata Cabrales

Una mujer de paz ha sido, desde que inició su militancia en el Partido Comunista Colombiano, en 1941, Reina Pedraza de Posada. Era muy joven aún, cuando tomó la iniciativa de apoyar el trabajo de las mujeres escogedoras de café, en Armenia, a quienes acompañó en su iniciativa de sindicalizarse debido a que su trabajo era bastante duro y mal pago.

Allí comienza su histórico y reconocido trabajo con las mujeres del Partido Comunista Colombiano y por las mujeres obreras de país. Hizo parte del periódico Las Mujeres, al lado de militantes tan valiosas como Ismenia Silva de Mujica: “Yo repartía el periódico, lo distribuía, pero no escribía, los artículos trataban principalmente acerca del tema del sufragio, del derecho al voto de las mujeres; ese era el tema de entonces (…) También se hablaba de las libertades que necesitábamos (…) El periódico se distribuía muy poco, había muchas dificultades por ser el primer periódico de las comunistas”. Advierte Reina, orgullosa de haber hecho parte de esta importante iniciativa.

Debido a la persecución política de la que son víctimas los y las integrantes del PCC, Reina de Posada y su esposo Julio, deciden trasladarse a Bogotá, pero contrario a lo que esperaban , el hostigamiento se exacerba y muchos militantes del partido son encarcelados, entre ellos, Julio Posada, compañero de Reina y miembro del comité central del partido. Es entonces cuando se crea el Socorro Rojo, una organización de mujeres que trabajaban en pro de los prisioneros políticos. Entre las mujeres que participaron de esta iniciativa, se encontraba Reina de Posada y cuenta que “la única forma de comunicarse con ellos en la cárcel era cuando les llevábamos la comida, entonces, dentro de las papas metíamos papelitos con mensajes de cómo estaba la familia, de lo que decían los abogados y de cuál era su situación, pues en esa época los desaparecían, los llevaban al Salto de Tequendama, eso, durante el gobierno de Rojas Pinilla”.

Consciente de su importante trabajo de masas dentro del PCC, Reina de Posada sugiere que ella siempre ha buscado la paz, así como lo hizo su hijo Leonardo Posada, por quien, advierte, debemos continuar el legado de la construcción de paz con justicia social pero también de la unidad de la izquierda y recuerda además, que a ella desde la época de la segunda guerra mundial, le tocó trabajar por la paz del mundo pues constituyó, con otras mujeres, una organización encargada de conseguir dinero para enviar regalos a los niños que padecían la guerra: “Lo que hago siempre es hablarle a la gente sobre la necesidad de paz que tenemos, tengo mucha fe en que todo va a cambiar, en que el tema de la paz está caminando bien. Eso le dará la paz definitiva a mi hijo Leonardo”. Advierte Reina con gesto de tristeza por el recuerdo de su hijo desaparecido, pero con una voz cargada de esperanza.