El bloqueo económico a Cuba: Un crimen contra la humanidad

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Joven cubana, enarbola la bandera nacional, en una muestra de dignidad y orgullo patrio.

La Asamblea General de las Naciones Unidas condenó una vez más el criminal bloqueo financiero, económico y comercial de Estados Unidos contra uno de los países más pequeños del Caribe. El 76 por ciento de los cubanos, ha vivido siempre bajo las restricciones del bloqueo

Joven cubana, enarbola la bandera nacional, en una muestra de dignidad y orgullo patrio.
Joven cubana, enarbola la bandera nacional, en una muestra de dignidad y orgullo patrio.

Alberto Acevedo

En uno de los mayores consensos en la historia política contemporánea, la Asamblea General de las Naciones Unidas condenó el bloqueo económico, financiero y comercial que la mayor potencia industrial y militar del planeta, los Estados Unidos, impone por más de medio siglo contra uno de los pueblos más pequeños, pero a su vez más heroicos, en un criminal empeño por torcer su destino y el tipo de régimen que en forma soberana ha escogido.

La histórica votación, llevada a cabo el pasado 29 de octubre, arrojó 188 votos a favor de la condena al asedio económico a Cuba, dos votos en contra y tres abstenciones. En favor de mantener las sanciones a la isla votaron Estados Unidos y su aliado Israel. Tres pequeños países que antes se alineaban con Washington, Palau, Micronesia, e Islas Marshall, pese a que dependen del presupuesto norteamericano, en esta ocasión se apartaron de su mentor y se abstuvieron de votar.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, quien realizó todo el cabildeo para presentar y sustentar el proyecto de resolución aprobado por la corporación, dijo que los daños económicos directos, provocados por las sanciones económicas a su país, ascienden a un billón 126 mil millones de dólares, y se preguntó a renglón seguido, cuánto pudieran haber logrado con esa suma los cubanos en educación, salud y bienestar social.

Rodríguez dijo que, en estas condiciones, el bloqueo es un acto de guerra contra su país, que no representa ni ha representado jamás una amenaza contra la seguridad nacional de Estados Unidos. Y es además un genocidio, por la forma sistemática como su pueblo ha sido asediado y cercado por hambre.

El diplomático cubano, en un cara a cara con el embajador norteamericano ante la ONU, Ronald Godard, desmintió una a una las argumentaciones falaces para justificar la arbitraria medida sancionatoria. Que el bloqueo es para forzar cambios democráticos; pues cambios ha habido, para que la economía de la isla se modernice, a tono con las exigencias del momento en el mundo. En cambio Estados Unidos sigue atado a los postulados de la ‘guerra fría’, del anacronismo y el hegemonismo. ¿Quién es entonces obsoleto?

Genocidio

Que Estados Unidos se preocupa por los derechos humanos de los cubanos y por eso asedia al gobierno socialista de la isla. Es una mentira monumental, pues “el bloqueo es una violación masiva, flagrante y sistemática de esos derechos y un acto que califica de genocidio”, dijo el representante cubano ante la ONU.

Que Estados Unidos brinda a los cubanos equipos para acceder a internet. Pues esos equipos, dijo el canciller cubano, han sido entregados precisamente a los grupos subversivos, desestabilizadores y enemigos del régimen socialista, los mismos que Estados Unidos alienta y financia, en su odio visceral contra el gobierno revolucionario de la isla.

El diplomático caribeño dijo finalmente en su argumentación, que el bloqueo a Cuba supone la extraterritorialidad en la aplicación de leyes norteamericanas, en un abuso sin precedentes en la historia de la diplomacia internacional. Estados Unidos se niega a acatar el mandato de las Naciones Unidas, que durante 22 votaciones sucesivas, año tras año, ha condenado las sanciones económicas a la isla y ha demandado su levantamiento inmediato.

Washington aprovecha que la Asamblea General no es un órgano ejecutivo, y que la función coercitiva corresponde al Consejo de Seguridad, donde cualquier decisión colectiva es paralizada por la facultad de veto que tienen los Estados Unidos.

Víctimas humanas

La votación en las Naciones Unidas, por cierto, muestra que Washington, de nuevo, ha quedado aislado del consenso de la comunidad internacional en lo que tiene que ver con el tema cubano. En la exposición de motivos de la resolución de la ONU queda claro que en la historia de la confrontación de las diferentes administraciones norteamericanas con Cuba, la postura de la Casa Blanca ha sido obsesiva y pretende rendir por hambre y enfermedades a un pueblo heroico que con dignidad defiende el derecho a elegir su destino.

Muestra además que en esta relación dramática, los únicos actos terroristas relacionados con Cuba, provienen del territorio de los Estados Unidos. En desarrollo de distintas provocaciones y atentados contra la isla, unas veces de manera directa, otras a través de terceros, en medio siglo de bloqueo han muerto 3.478 cubanos, y 2.099 han quedado discapacitados.

Reconocidos terroristas como el renegado Luis Posada Carriles, autor de no pocos de esos atentados, vive cómodamente en Miami, mientras en esa misma ciudad fueron condenados a largas penas de prisión cinco patriotas cubanos, enrolados en la lucha contra esos grupos terroristas.

Solidaridad

Tras la votación de la última semana de octubre, las Naciones Unidas permanecen a la expectativa de un reporte del secretario general, Ban Ki-moon, sobre las dimensiones económicas, políticas y sociales del bloqueo a Cuba y su impacto. El documentos se propone condensar apreciaciones e informes de al menos 150 países, de jefes de estado y de gobierno, de la Unión Europea, la Santa Sede y de las distintas agencias de la ONU.

En Colombia, también la situación cubana ha trascendido a la acción y la opinión de diversas organizaciones sociales. En Medellín, el pasado 2 de noviembre concluyó el XXIII encuentro del Movimiento de Solidaridad con Cuba, que durante una semana deliberó en la capital antioqueña, con la participación de 458 delegados de una treintena de organizaciones de todo el país.

Entre las determinaciones del encuentro, estuvo un decidido rechazo a las sanciones económicas contra la isla por parte de Estados Unidos, la demanda del inmediato levantamiento del bloqueo y la convocatoria a un encuentro continental de solidaridad con Cuba, el próximo año.