El ALBA: Alternativa para América Latina

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Reunión del ALBA, presidida por el gobernante venezolano Hugo Chávez. Foto archivo.

Esta forma de integración juega un papel decisivo en la eliminación del atraso de los pueblos de la región, a pesar de su poca edad, lo que ha de suponerse que en la medida que se perfeccionen las posibilidades reales del desarrollo endógeno en la región sea cada vez más viable.

Reunión del ALBA, presidida por el gobernante venezolano Hugo Chávez. Foto archivo.
Reunión del ALBA, presidida por el gobernante venezolano Hugo Chávez. Foto archivo.

Gerardo Esteban Vargas*

Las condiciones histórico concretas del desarrollo de los países de América Latina y el Caribe han estado indeleblemente marcadas por la colonización española, lusitana e inglesa, así como por la presencia de otros países europeos en menor grado y más reciente por el neocolonialismo de Norteamérica que ha considerado a la región como su traspatio, en contubernio con hombres corruptos en los altos cargos del gobierno y en diferentes instituciones del poder.

Consenso de Washington

Terminada la Segunda Guerra Mundial, particularmente a partir de la década del 50, la injerencia norteamericana ha jugado un papel decisivo en todo el desarrollo histórico de esta región. El carácter injerencista de las políticas asumidas por Estados Unidos, al enfrentar los pueblos a las diferentes formas de dominación utilizadas por las administraciones de Washington en su lucha contra la expansión del modelo socialista en el orbe. La sumisión de muchos de los gobiernos latinoamericanos existentes desde la década del 50 hasta la fecha con las posiciones e intereses de multinacionales y empresas de esa nación en especial, que defienden las políticas neoliberales utilizadas en todas sus formas de dominio.

Tratados lesivos al campo

Es así como se constituyen los tratados de libre comercio y el llamado a los pueblos del hemisferio a asociarse. Sin embargo, lejos de resolver sus problemas por el bajo nivel de desarrollo científico-técnico, lo que hace es profundizar en sus diferencias internas, llevando a situaciones cada vez más críticas. Un ejemplo de ello lo constituye México con la firma del tratado de libre comercio y la crisis del modelo neoliberal de desarrollo económico llevado a efecto en Argentina. Pero, sin mirar otras latitudes, lo vemos en nuestro país con la quiebra del campo y del sector agropecuario de la nación, donde se rinden más beneficios a las empresas extranjeras que al campesino colombiano.

En lo económico la situación actual es deplorable, la situación social es el reflejo vivo de la situación económica y política, que se dibuja en un cuadro de infrahumanas condiciones de existencia para millones de latinoamericanos que sufren de hambre crónica, carencia de servicios médicos, falta de escuelas, ausencia de servicios básicos, en fin, son objeto de la más despiadada exclusión social.

La unidad latinoamericana

Surge el ALBA como respuesta a los problemas de los pueblos latinoamericanos y caribeños de forma novedosa, donde el hombre, sin importar color ni raza, constituye el centro del problema, buscando así la justicia social y la eliminación de las asimetrías que existen entre los pueblos, atendiendo al desarrollo económico, cultural y educacional.

Esta forma de integración (ALBA) juega un papel decisivo en la eliminación del atraso económico, político, cultural y educacional de los pueblos de la región, a pesar de su poca edad, lo que ha de suponerse que en la medida que se perfeccionen las posibilidades reales del desarrollo endógeno en la región sea cada vez más viable.

Los primeros acercamientos desde el punto de vista de la teoría sobre la necesidad de la integración de Latinoamérica se encuentran en los trabajos de Bolívar y Martí.

En el marco teórico el trabajo de académicos como Atilio Borón, Raúl Prebisch, Celso Furtado, Andrés Serbin, Raúl Cepero Bonilla y Ramiro Guerra, quienes realizaron profundas investigaciones sobre la transformación económica productiva en el Caribe. Tania García, de Cuba, en los últimos años ha realizado aportes sobre las características de la competitividad en el Caribe y el rol que le corresponde a la integración en la recolocación del área en la globalización.

Theotonio Do Santos pertenece a la corriente de la dependencia económica que considera la concepción marxista de la división internacional del trabajo como válida para explicar el sistema mundo y el lugar de América Latina y el Caribe en el mismo. A esta misma afiliación se corresponden los trabajos del cubano José A. Bell Lara.

No se deben dejar de mencionar los trabajos que sobre esta temática ha realizado Eugenio Espinosa, de Cuba, sociólogo y economista quien además tiene el mérito de haber rescatado el pensamiento del Che sobre la economía mundial.

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* Economista Investigador del Centro de Estudios e Investigaciones Sociales (CEIS).

Fuente consultada:

Brooks Lorains, Pablo. El ALBA, su rol histórico en el desarrollo económico y social de América Latina y el Caribe. http://www.eumed.net/libros-gratis/2011e/1072/indice.htm (Consultado el 02 de mayo de 2014).