Efectos del odio y la guerra

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Manifestación contra la guerra.

Mientras en las ciudades, a través de redes sociales, algunos piden bombardeos y guerra, las comunidades campesinas e indígenas sufren las consecuencias del conflicto

Redacción DDHH

Después de los acontecimientos del 14 de abril en el Cauca, un sector considerable de la sociedad, quienes tienen como fuente noticiosa a los grandes medios de comunicación, han expresado por medio de redes sociales o en mítines que no quieren el cese al fuego bilateral, para qué hablar de paz. Señalan a quienes anhelan parar la guerra y piden que vuelvan los bombardeos a campamentos guerrilleros y se continúe el ejercicio militar, la guerra. Eso sí, en el campo.

Quienes han mostrado la realidad de lo ocurrido en el Cauca no se preocuparon por conocer las versiones de los civiles residentes en la zona, a quienes los soldados les utilizaron sus viviendas como trincheras. Resulta paradójico que se le diera poca importancia a que esta misma población, días antes a los enfrentamientos, denunciara y exigiera al Ejército retirarse de la zona por ser un área residencial, lo cual violaba el Derecho Internacional Humanitario,.

Los efectos de la guerra

Después de dos semanas de lo acontecido en el Cauca y de que el presidente de la República diera orden de adelantar operativos militares contra la guerrilla, la población campesina e indígena de varias regiones del país ha venido denunciando los atropellos de los que ha sido víctima por parte del Ejército y grupos paramilitares.

Santander de Quilichao (Cauca). A inicios del mes de abril, se conoció que dos afrodescendientes que se desplazaban en una motocicleta interceptaron a una indígena para que llevara un mensaje intimidatorio contra la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca. Los hombres armados le manifestaron que ya conocían a sus miembros y que no habría más mensajes, que iban a actuar.

Las autoridades indígenas denunciaron que el pasado 15 de abril, a las 3:30 pm, fueron hallados muertos tres integrantes de una misma familia: a Mario Germán Valencia Vallejo, Belisario Tróchez, y Cristian David Tróchez los encontraron con disparos en la cabeza.

Otras dos personas, inicialmente reportadas como desaparecidas, Barney Tróchez y Wilson Albeiro Tróchez, fueron hallados con tiros en el cráneo.

Estos indígenas asesinados habían denunciado recientemente enfrentamientos entre la guerrilla y el Ejército, lo que genera un gran riesgo para las comunidades. También denunciaron la presencia de una Unidad Antinarcóticos de la Policía que llegó para erradicar cultivos ilícitos, operación que se realizaba parcialmente.

Bagadó (Chocó). Después de la orden presidencial de reactivación de los bombardeos en las áreas rurales, la Organización Nacional Indígena de Colombia y la Asociación de Cabildos Indígenas del Choco denunciaron el asesinato de Melba Tequia Sintua, mujer indígena de la etnia emberá katío. Los hechos ocurrieron el 18 de abril, en medio de bombardeos realizados por el Ejército Nacional, entre las cinco y las once de la noche, en territorio indígena del resguardo Tahami-Alto Andágueda y el Consejo Comunitario del Alto Atrato, Municipio del Bagadó.

San Vicente del Caguán (Caquetá). El día 20 de abril, en las redes sociales, específicamente en la cuenta de Twitter @HumbertoHSC, por el señor Humberto Sánchez Cedeño, se colgó una fotografía tomada por líderes de la región después de que algunos de ellos participaron de la consulta interna del Polo Democrático. La fotografía fue alterada y publicada, con la siguiente leyenda “muy buenos días @AlvaroUribeVel estos son los bandidos que quieren seguir maltratando la población sanvicentuna”. En el montaje salen con prendas militares, armas y lo que parece ser el escudo del grupo insurgente de las FARC-EP.

Anorí (Antioquia). Las comunidades campesinas de las zonas rurales del municipio de Anorí denuncian los constantes hostigamientos del Ejército Nacional, con bloqueos económicos y confinamiento de los mismos a la población, señalamientos a los campesinos y líderes de la Asociación Campesina del Norte de Antioquia.

Además de ello, el pasado 20 de abril a las 12:30 pm, una avioneta y cuatro helicópteros de Antinarcóticos realizaron fumigaciones en las veredas de Tenche Limón, Tenche Salino, Tenche Abajo, Tacamocho y los Trozos, en el municipio de Anorí, en el departamento de Antioquia. Estas fumigaciones realizadas de manera indiscriminada generan daños en los cultivos y proyectos agrícolas de la región.

Puerto Lleras (Meta). El día 21 de abril en la vereda La Esmeralda, zona rural de Puerto Lleras, fue asesinado el joven Jonathan Jair Gallego. Días antes a su asesinato, en Puerto Rico (Meta), fueron denunciadas amenazas en contra de varias personas, desde una cuenta de Facebook a nombre de Juan Carlos López, indicándoles que deben “cambiar o dejar el pueblo en 15 días”, además de conminar al alcalde a sacar esas personas, ya que si no lo hace “el problema para usted es grande”.

El joven Jonathan Jair Gallego era llamado por sus amigos y familiares como “Costeño”, y en esa amenaza era mencionado. Jonathan se había ido del casco urbano del Puerto Rico hace aproximadamente 20 días a trabajar en la vereda La Esmeralda, zona rural del vecino municipio de Puerto Lleras, donde desempeñaba labores del campo. El día 21 de abril, siendo aproximadamente las cinco de la tarde, Irma Cecilia Velazco Ortiz, esposa de Jonathan, se encontraba a poca distancia de la casa cuando escuchó unos disparos. Según relataron los vecinos de la región, a la casa donde se encontraba el joven llegaron cuatro hombres quienes sin mediar palabra acabaron con su vida.

El levantamiento del cadáver lo tuvo que hacer la junta de acción comunal de la vereda. La esposa de la víctima se dirigió al despacho del personero, Aníbal Cardozo, con el fin de poner una denuncia, que no fue recibida por éste, aduciendo “no conocer a la víctima y no haber pasado los hechos en su municipio”, además de ignorar a la señora que en varias oportunidades solicitó su intervención como agente del ministerio público en este municipio.

Puerto Rico (Meta). El día 22 de abril las comunidades de la zona de reserva campesina Agrogüéjar-Cafre, municipio de Puerto Rico, Meta, denunciaron que las tropas de la Brigada Móvil Nº 4, al mando del capitán Cardona, han estado incurriendo en violación a los derechos humanos. La comunidad denuncia que ingresaron a casas de campesinos de esta región sin previa orden judicial y arremetieron contra campesinos, sus pertenencias, destruyeron los alimentos de primera necesidad, creando daño psicológico y moral a los habitantes e incluso, en algunos casos, tratándolos de guerrilleros como han expuesto en otras denuncias.