Clavos calientes

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Molestia en CCP

En el colectivo de “Colombianas y Colombianos por la Paz” (CCP) causó molestia la declaración del presidente Juan Manuel Santos cuando dio el aval para la misión humanitaria, que solo lo extendió al Comité Internacional de la Cruz Roja. Posteriormente, tampoco fue del agrado de CCP que se hubieran reunido a solas el delegado del Gobierno Nacional, viceministro de Defensa Bedoya y el CICR, sin contar con ellos cuando son pieza fundamental para las liberaciones anunciadas por las FARC-EP. Fue calificada como “actitud excluyente y sin sentido” por voceros del colectivo.

Y el jefe, ¿qué?

La Fiscalía General de la Nación pedirá medida de aseguramiento intramural para los directivos de la campaña reeleccionista de Álvaro Uribe Vélez, que cometieron numerosas irregularidades y delitos en la contabilidad de la fracasada intentona de un tercer mandato para el ahora ex presidente. Así lo anunció el ente acusador, para el momento de la audiencia en que le formulará cargos a los directivos, encabezados por Luis Guillermo Giraldo, el mismo que rindió falso testimonio contra Simón Trinidad en una Corte de Estados Unidos. La pregunta del millón es: ¿qué pasará con el jefe de esta banda que cometió abuso de poder?

Uribe se queda solo

En la medida que pasan los días, Álvaro Uribe Vélez, quien montó la agresiva campaña “opositora” para desprestigiar los diálogos de La Habana, se queda bastante solo porque todas las encuestas muestran el apoyo a la paz y a la mesa en la capital del país isleño. Cómo será que hasta Santos, que adelanta un Gobierno de medidas lesivas a los trabajadores y a los sectores populares aumentó el nivel de aceptación en las encuestas que es del 65 por ciento. En la Unidad Nacional, en particular conservadores y la U, la mayoría está del lado del Gobierno. Uribe se queda solo y eso le aterra porque a la hora de responder ante la justicia por tanto lío que tiene no tendrá mayor apoyo.

El CRIC y el imperio

Hay sorpresa en numerosos sectores del departamento de Cauca porque el CRIC decidió entregar el bastón de mando y el collar indígena al embajador de Estados Unidos en Bogotá, Michael McKinley, en ceremonia realizada hace unas semanas. No se sabe en qué ha colaborado el gobierno gringo con los indígenas colombianos sometidos a exterminio, a persecución y negación de sus derechos, siempre con el silencio de la Embajada en Bogotá. ¿Será que la chequera de la USAID es tan poderosa?