¡Cerrejón ya incumple!

0
Las constantes sacudidas en el cargue de volquetas genera enfermedades en los operadores de éstas. Foto archivo.

Luego de una larga huelga en esta mina, en el mes de febrero pasado, los obreros lograron un punto convencional para tener garantías en tratamientos médicos con especialistas. La empresa ya encontró cómo burlarse de los acuerdos

Juan Carlos Hurtado F.

La mina del Cerrejón en La Guajira, es explotada por tres transnacionales con participación de 33% cada una: BHP Billinton, Anglo American y Glencore Xstrata. En esta trabajan 11.160 obreros de los cuales seis mil son tercerizados, cinco mil empleados directos y más de mil son de manejo y confianza o de la parte administrativa.

La convención había sido firmada a inicios del mes de marzo del presente año, y cobija a la gran mayoría de trabajadores o a quienes tengan algún tipo de contrato como figura de personal técnico calificado.

Labor de alto riesgo

El principal problema de los obreros de estas minas es el de salud, porque son operarios de equipos muy grandes, como camiones o palas mecánicas que pesan más de 350 toneladas y cargan de una “cucharada” 80 toneladas de carbón. Estas labores generan riesgos de carácter osteomuscular, ya que deben cumplir alrededor de 30 ciclos por turno. El polvillo del mineral ocasiona enfermedades pulmonares y a este todos los obreros están expuestos la mayor parte del tiempo.

Otro de los abusos de Cerrejón es poner aprendices del Sena –sin contrato laboral- a operar los camiones en etapa productiva. Varios de ellos han salido lisiados sin que les respondan. Luego, tampoco son contratados.

Pero también existen otras consecuencias negativas en la salud de cientos de ellos. “La forma de los turnos de trabajo rotativo, día noche, día noche, produce alteraciones en el reloj biológico de los trabajadores con consecuencias de carácter psicosocial, de estrés laboral. Todo eso en conjunto lleva a problemáticas complejas de salud, si se tiene en cuenta que en este país la seguridad social es privada y por ejemplo, para ahorrar dinero las Administradoras de Riesgos Laborales, ARL, niegan los diagnósticos”, explica Orlando Cuello, vicepresidente de la junta directiva nacional de Sintracarbón.

Evasivas de la transnacional

Por aspectos como los anteriores, en las pasadas negociaciones los trabajadores exigieron y lograron un servicio de medicina complementaria o prepagada para tener acceso de manera oportuna a especialistas. También han podido ir reduciendo el costo de ese servicio a tal punto que la empresa lo pague totalmente.

“Lo que ahora encontramos es que parece que se confabulan la EPS, la ARL y la medicina complementaria -porque son del mismo negocio- y entre ellos buscan la manera de que el trabajador no tenga cómo demostrar que sus enfermedades son causadas por el trabajo”, explica el vicepresidente de Sintracarbón y agrega: “Actualmente hay cerca de 800 trabajadores enfermos, de los cuales alrededor de 350 están incapacitados y reubicados sólo 60. A estos últimos, la empresa les detiene la escalera técnica y los beneficios o incentivos económicos”.

El incumplimiento de la convención se da por una interpretación que hace Cerrejón de uno de los puntos. Para los trabajadores que están enfermos y deben ser remitidos porque La Guajira no tiene una buena infraestructura hospitalaria, existe un auxilio para que sean llevados a la ciudad que se requiere, o adonde haya un especialista. Pero a pesar de existir la remisión médica, la empresa dice que ésta debe decir a qué ciudad debe ir el obrero enfermo, de lo contrario no desembolsa el dinero.

Ante la negligencia Orlando Cuello responde: “Sabemos que ningún médico remite a ciudad sino a especialista. Con este pretexto niegan ese auxilio y los enfermos no pueden ser remitidos. Es una problemática que se da todos los días. Igual el pago de las incapacidades: entendemos que si la enfermedad es de origen común la incapacidad la debe pagar el Fondo, pero entre el Fondo y la EPS se tiran la pelota para no pagar. Aseguran que tiene cuatro meses para estudiar si pagan o no. Si un trabajador está en el sistema de seguridad social tiene derecho a una asistencia económica y médica. Y la legislación dice que ningún trabajador debe dejar de percibir al menos un salario mínimo”.

Ante la burla de las trasnacionales, los obreros emprenden acciones legales, mítines y estudian la posibilidad de volver a huelga.