70 años de la victoria soviética contra el nazismo en Stalingrado

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El 2 de febrero de 1943 era capturada la poca resistencia que quedaba del ejército alemán en Stalingrado. Aunque la guerra estaba aún lejos de finalizar, la alegría era inmensa. Los soviéticos se convencieron de su victoria, aquel 2 de febrero. Hasta ese día habían luchado para detener el avance alemán, a partir de entonces lucharían por echar a los nazis de la Unión Soviética y llegar hasta Berlín. Atrás quedaba la feroz y cruel batalla de Stalingrado, atrás quedaba aquel terrible escenario.

La contraofensiva soviética de Stalingrado se iniciaba en noviembre de 1942, la llamada “Operación Urano”. Con el 6º Ejército alemán totalmente cercado, sólo faltaba la operación final para acabar definitivamente con él. El 10 de enero de 1943 se iniciaba la conocida como “Operación Saturno”. Esa mañana las defensas alemanas eran atacadas duramente por las bombas soviéticas de la aviación y la artillería. A continuación la infantería soviética iniciaba el ataque, que duraría unas dos semanas antes de que el ejército alemán quedara partido en dos el 26 de enero. Una parte, con el mariscal de campo Von Paulus, se rindió el 31 de enero. Dos días más tarde, el 2 de febrero, se rendiría el último grupo alemán.

victoria stalingrado urss

El sonido de los disparos dejaba lugar al silencio, y el silencio a la alegría. 91 mil soldados alemanes pasaron a ser prisioneros de guerra, entre ellos 2.500 oficiales, 24 generales y un mariscal de campo. El trato que recibieron los prisioneros fue adecuado en todo momento, tal y como declara el mariscal Von Paulus: “Cuando fuimos capturados nos amenazaban de muerte la tensión, el hambre, el frío y la enfermedad. Los médicos del Ejército Rojo hicieron lo humanamente posible por salvar vidas”. El mariscal soviético Rokossowski escribiría:La relación entre los prisioneros alemanes y los soldados del Ejército Soviético fue verdaderamente humano, incluso noble. Y esto a pesar del tratamiento inhumano que los nazis dieron a nuestros pueblos”.

La URSS dejó en Stalingrado más de 643 mil vidas de personas que defendieron su patria contra la invasión fascista. La URSS decidió defenderse en unas difíciles condiciones, antes que consentir que el nazismo acabara con su existencia. El precio a pagar fue muy elevado, como elevada fue la enorme e inolvidable gesta de los defensores de Stalingrado. Esas vidas segadas por la barbarie nazi, serían 643 mil motivos más para barrer al ejército hitleriano de la faz de la tierra.

En Stalingrado, la URSS perdió a sus mejores jóvenes. Pero no perdió la guerra, es más, comenzó a ganarla. Es incalculable la cifra de vidas que se ahorraron impidiendo la victoria fascista, como incalculable es la deuda que la humanidad tiene con los defensores de Stalingrado. Por eso, las autoridades cambiarán el nombre de Volgogrado por el de Stalingrado (mientras dure la celebración del 70 aniversario). El cambio de nombre no es una reivindicación nueva, desde que en 1961 pasara a llamarse Volgogrado. Stalingrado es el nombre con el que la ciudad pasó a la historia en una de las mayores proezas de la humanidad.

“Los que España quemaron y rompieron
dejando el corazón encadenado
de esa madre de encinos y guerreros,
se pudren a tus pies, Stalingrado.

Honor al combatiente de la bruma,
honor al Comisario y al soldado,
honor al cielo detrás de tu luna,
honor al sol de Stalingrado.”
Pablo Neruda

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Fuente: Cultura Bolchevique