El presidente de Ecuador, Rafael Correa, fustigó la politización de la decisión tomada para explotar los recursos petroleros del parque del Yasuní.
Durante un programa trasmitido por varias televisoras nacionales e internacionales, Correa reiteró que el parque apenas será afectado, pues se explotará el uno por mil de su espacio, que abarca cerca de un millón hectáreas.
Rechazó las posturas de extremos para tratar de derrotar al gobierno de la Revolución Ciudadana, que en la actualidad tine más del 80 por ciento de apoyo, con un tema de alta sensibilidad por ser este un plan emblemaático e innovador.
Refirió que para las plataformas que se realizarán se talarán 500 hectáreas de bosques, en la actualidad se pierden 400 hectáreas diarias por tala ilegal, la cual no se puede controlar por falta de recursos.
Correa recordó que con la explotación petrolera que se prevé se obtendrán 18 mil millones de dólares, los cuales servirán para la lucha contra la miseria.
La meta del Milenio de disminuir la desnutrición infantil no la alcanzaremos, este año por no tener agua potable, apuntó y mencionó que en Ecuador existen enfermedades de la miseria, como diarreas y dengue por no tener servicios básicos, «se trata de hacer lo correcto con urgencia», expresó.
La decisión de disolver la iniciativa ambientalista surgida en 2007 fue determinada por Correa la pasada semana, al respecto consideró que «no es apresurada, hemos esperado seis años» y no hubo respuesta de la comunidad internacional, ni corresponsabilidad.
Al ser interrogado sobre una opinión emitida desde Alemania, el mandatario cuestionó la solvencia moral de Europa, pues no conserva selvas ni pueblos originarios.
Informó que ecuador rechazó unilateralmente el convenio firmado con Alemania por 34 millones de dólares, entregado a la iniciativa bajo las presiones del parlamento y le pueblo de esa nación.
Señaló que dio la orden para que el dinero sea devuelto íntegramente.
El Jefe de Estado confirmó las garantías para causar el menor impacto medioambiental a esa reserva de la Amazonía, al tiempo señaló que si se desea un consulta para determinar la explotación del Yasuní que sean recogidas las firmas necesarias, más de 500 mil.
Alertó a las nuevas generaciones para que eviten las manipulaciones, seamos sentados, dijo, y añadió que la pobreza es el mayor atentado a los derechos humanos.
El mayor logro de la iniciativa Yasuní-ITT fue despertar la conciencia ambiental, reconoció.
Sobre la campaña desatada por la multinacional Chevron contra Ecuador, indicó que esa empresa gasta 400 millones de dólares para desprestigiar el gobierno de esta nación y paga a cerca de 900 abogados.
Lucharon para traer el juicio a Ecuador y perdieron ante las comunidades indígenas que acusaron a la petrolera por los daños a la vida y al medioambiente de las zonas donde estuvieron presentes, recordó.
Agregó que ahora se dedican a decir lo contrario, en Estados Unidos nos hacen pedazos, pero aquí en América Latina nos conocen y nos admiran y diremos toda la verdad, pues actúan para evadir la responsabilidad de pagar los 19 mil millones de dólares y resarcir el daño causado.