En un hecho histórico, la coalición de izquierda Syriza alcanzó una holgada mayoría que le permite elegir como presidente a su máximo líder, Alexis Tsipras. Es el triunfo de la política contra el ajuste fiscal de la troika europea

La política de ajuste social impuesta por la denominada troika, que integran el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central de Europa, sufrió un duro revés con el triunfo, el pasado domingo, de la coalición de fuerzas de izquierda en Grecia, Syriza, que apuntala al primer gobierno europeo que anuncia una rebelión contra esa estrategia de castigo a los sectores populares en el viejo continente.
De hecho, el virtual jefe del gobierno griego, Alexis Tsipras, al conocer los resultados de la elección, que le otorgó el 36,37% de la votación, anotó que “nuestra victoria es para toda la gente de Europa que está luchando contra la austeridad, que anima nuestro futuro común”.
Para que no quepa duda del rumbo que va a tomar la nueva administración de Atenas, Tsipras puntualizó que “el pueblo me ha dado un mandato claro: superar la austeridad tras cinco años de humillación”. Respondiendo a una exhortación que horas antes de la jornada del domingo hizo la canciller alemana, Ángela Merkel, quien en tono amenazante dijo que un nuevo gobierno helénico no podría apartarse del recetario de ajuste impuesto por Bruselas, Tsipras dijo que “la troika es el pasado”.
Gobierno de unidad
El futuro presidente de Grecia dijo ser consciente de que el pueblo no le ha dado un cheque en blanco “sino un mandato para reorganizar el país”, y anunció la formación de “un gobierno para todos los griegos”, lo que implica que de inmediato entró en conversaciones con otras fuerzas para alcanzar la mayoría parlamentaria suficiente para impulsar un nuevo programa económico.
Syriza, la coalición de izquierda que llevó a Tsipras al poder, obtuvo 150 escaños parlamentarios, de 300 que componen la cámara de diputados (parlamento). Es decir, le faltó apenas un escaño para obtener la mayoría absoluta en el órgano legislativo. Probablemente, un seguro aliado sería el Partido Comunista Griego (KKE), que obtuvo 15 escaños parlamentarios, con el 5,5% de la votación. Los comunistas de ese país incrementaron su votación al pasar de 12 a 15 parlamentarios.
Los dos partidos tradicionales, la Nueva Fuerza Democrática, del actual gobernante, Andonis Samaras, y el socialdemócrata Pasok, quedaron por fuera del gobierno por primera vez en 40 años, lo que indica la decisión del electorado de infligir un severo castigo a sus políticas de ajuste fiscal, las mismas que el pueblo helénico busca superar con la nueva administración.