Una vez más nos manifestamos por un acuerdo de cese bilateral del fuego que traiga alivio y nuevas esperanzas al país, subrayó el miembro de las FARC-EP, Joaquín Gómez en un comunicado divulgado en esta capital.
La delegación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) que participa en las conversaciones con el Gobierno llamó hoy a dejar a un lado las desavenencias y trabajar por la paz de esa nación suramericana.
Una vez más nos manifestamos por un acuerdo de cese bilateral del fuego que traiga alivio y nuevas esperanzas al país, subrayó el miembro de las FARC-EP, Joaquín Gómez en un comunicado divulgado en esta capital.
Invitamos a deponer las contradicciones, hacer un acto de profunda reflexión e intentar un convenio que ponga fin a la confrontación inmediatamente sin esperar que llegue la firma del acuerdo final.
Cuántos muertos podríamos evitar y cuánta zozobra, todo es cuestión de voluntad política, sentenció Gómez.
El guerrillero desmintió la versión oficialista sobre la realidad de Colombia y recordó los elementos que matizan el panorama nacional marcado por la desigualdad, el despojo violento de tierras protagonizado por el latifundio, la pobreza, la falta de empleos y de servicios elementales como la educación y la salud.
Consideró que el discurso del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, en el Fórum de Oslo (Noruega) está plagado de distorsiones y mentiras poco piadosas, pues esa nación no es una maravilla.
Gómez reiteró que las FARC-EP no tienen responsabilidad en el fenómeno del narcotráfico, en tanto existen pruebas que vinculan al Estado con este flagelo, siendo incapaz de perseguir a banqueros corruptos involucrados a este negocio capitalista.