domingo, abril 6, 2025
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Estados Unidos amenaza a Venezuela: “Yanquis: ¡ni lo intenten!”

El gobierno bolivariano ha respondido de manera enérgica las amenazas intervencionistas. En el mundo entero surge un movimiento de solidaridad con la patria de Bolívar y de Chávez

Maniobras militares el sábado anterior, y la aprobación de una ley habilitante, son medidas que fortalecen la revolución bolivariana.
Maniobras militares el sábado anterior, y la aprobación de una ley habilitante, son medidas que fortalecen la revolución bolivariana.

Alberto Acevedo

Una ola de indignación produjo en América Latina la expedición por parte del gobierno de Barack Obama de una orden ejecutiva, mediante la cual declara al gobierno bolivariano de Venezuela como “una amenaza para la seguridad nacional estadounidense”.

La declaratoria está acompañada de otras medidas sancionatorias, como la suspensión de visas a un grupo de funcionarios venezolanos al más alto nivel, y la velada insinuación de que implementaría un cerco económico y financiero contra este país, en una actitud similar a la adoptada hace más de medio siglo contra Cuba socialista.

El temor de muchos sectores democráticos en el continente, y, desde luego, de las propias autoridades venezolanas, es que la expedición de decretos ejecutivos como el adoptado por Obama el pasado 9 de marzo, han precedido intervenciones militares abiertas en otros países, con el mismo argumento de la defensa de la seguridad nacional de los Estados Unidos.

No es la primera vez

En el caso venezolano, la política intervencionista norteamericana no es nueva. De hecho lo hizo ya, apoyando la intentona de golpe de estado en el año 2002, contra el gobierno del entonces presidente Hugo Chávez. Pero en general ha mantenido una actitud semejante, estimulando sucesivos intentos de golpe, el último de los cuales quiso perpetrarse en la segunda semana de febrero pasado, y que fue develado por las autoridades de Caracas, que llegaron a hablar de la existencia de un “golpe continuado”.

El presidente Nicolás Maduro respondió de manera enérgica y rápida a la provocación y la amenaza que suponen las declaraciones del mandatario norteamericano, y pidió a la Asamblea Nacional de su país (parlamento) la expedición de una ley habilitante, una especie de un estado de emergencia, que le permita por medio de decreto adoptar las medidas que el ejecutivo considere necesarias para contener la amenaza de una intervención directa de los Estados Unidos.

Maduro llamó a la unidad nacional por encima de las diferencias ideológicas, con el fin de superar esta situación. Dijo, sin embargo, que “Venezuela tiene fuerza suficiente para defenderse (…) Hemos venido desarrollando el concepto estratégico de guerra de todo el pueblo”.

Ley antiimperialista

“Venezuela tiene que estar preparada, porque Venezuela no es ni puede ser jamás Libia o Irak”, puntualizó en forma contundente el presidente venezolano. Maduro, quien dijo también que “jamás cumpliré órdenes de Washington”, explicó que con la ley habilitante “vamos a perfeccionar el sistema jurídico venezolano, para que no haga falta activar el estado de excepción”. “He venido a pedir una ley habilitante antiimperialista, para defender la soberanía”, explicó el mandatario.

El gobierno bolivariano en Caracas, una vez conocidas las amenazas norteamericanas, comenzó a recibir expresiones de apoyo y solidaridad. Una de las más significativas fue la del gobierno cubano, que hizo un duro pronunciamiento, por primera vez desde el inicio de conversaciones con Washington para normalizar sus relaciones, en el que calificó como una actitud “agresiva” contra un país latinoamericano.

“El gobierno revolucionario de la República de Cuba ha conocido la arbitraria y agresiva orden ejecutiva emitida por el presidente de los Estados Unidos contra el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, que califica a este país como una amenaza a su seguridad nacional, en represalia por las medidas adoptadas en defensa de su soberanía frente a los actos injerencistas de autoridades gubernamentales y del congreso estadounidense”, dice la declaración oficial de La Habana.

Venezuela no está sola

“Semejante pronunciamiento, en un año en que se realizan elecciones legislativas en Venezuela, reafirma, una vez más, el carácter injerencista de la política exterior estadounidense. Nadie tiene derecho a intervenir en los asuntos internos de un estado soberano, ni a declararlo, sin fundamento alguno, como amenaza a su seguridad nacional. Así como Cuba nunca estuvo sola, Venezuela tampoco lo estará”, puntualiza la declaración del gobierno cubano.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, pidió una reunión de emergencia de los cancilleres del grupo de países de Unasur, para que el organismo responda la amenaza intervencionista de Estados Unidos. Esta reunión se realizó el pasado fin de semana. Mientras tanto, la dirección ejecutiva de los países del ALBA indicó que el pronunciamiento de Obama “constituye una amenaza real para la paz”.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, calificó de “brutal e inédita embestida”, la amenaza norteamericana. El fin de semana anterior, en Buenos Aires, se realizó una marcha, desde la Plaza Italia hasta la sede diplomática venezolana, bajo el eslogan “Yanquis, ni lo intenten”. En Madrid y Bogotá, el domingo, se realizaron también demostraciones de solidaridad con la revolución bolivariana.

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