Policía Nacional agrede a anciana indefensa en Ibagué, Tolima

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La presencia de la comunidad y del juez de paz Luis Alberto González Rocha impidieron que los hechos pasaran a mayores. La agresión de la Policía Nacional fue rechazada por los habitantes del sector. “La autoridad al servicio de los victimarios”, dijo el juez de paz.

Nelson Lombana Silva

La costosa publicidad dice que la Policía Nacional en Colombia está para proteger la vida, honra y bienes de los ciudadanos. Los hechos demuestran lo contrario.

Por lo menos así lo demuestra el acto presentado ayer, hacía el mediodía, en la urbanización La Castilla por la avenida Tobogán de la ciudad de Ibagué (Tolima), cuando al parecer una patrulla de la Policía Nacional que se movilizaba en la moto de placa 610066, agredió verbal y psicológicamente a la señora Miriam Hernández porque se negó a permitir su ingreso a su residencia sin orden judicial y sin identificarse plenamente.

Ante la negativa de la septuagenaria los supuestos agentes reaccionaron violentamente golpeando la puerta con los pies y lanzando todo tipo de amenazas y palabras desobligantes. No contentos con esto, se armaron de barretón e intentaron violentar la puerta principal que da acceso a esta casa.

La presencia de la comunidad y del juez de paz Luis Alberto González Rocha impidieron que los hechos pasaran a mayores. La agresión de la Policía Nacional fue rechazada por los habitantes del sector. “La autoridad al servicio de los victimarios”, dijo el juez de paz.

¿Qué originó este vergonzoso incidente? La señora Miriam Hernández tiene arrendado un pequeño apartamento en el primer piso con el que se sostiene a Elizabeth Galindo Borja, quien le adeuda varios meses de arriendo.

Al parecer dejó sus llaves por dentro. En vez de llamar un cerrajero doña Elizabeth llamó a la Policía, quien intentó entrar por la fuerza. La señora Miriam Hernández no abrió la puerta del segundo piso donde vive, primero porque por allí no hay paso; segundo, porque la Policía no se identificó plenamente y tercero, porque teme ser agredida por la inquilina quien además de llevar varios meses sin cancelar el arriendo es supremamente agresiva, escudándose en un niño “especial”.

Por estas razones, sus hijos e hijas le han indicado a doña Miriam no abrir la puerta a persona desconocidas. Por su avanzada edad y por las múltiples enfermedades que adolece. ¿Por qué la Policía Nacional no orientó la utilización de un cerrajero?

Se pudo establecer que en las próximas horas la afectada elevará la queja ante el comandante de la Policía Metropolitana, coronel Óscar Octavio González Parra, con copia a la Procuraduría General de la Nación para que estos agentes sean investigados y sancionados ejemplarmente.

Pide doña Miriam Hernández, además, que la inquilina le cancele los meses pendientes y le desocupe el inmueble en la mayor brevedad posible, pues siente que la está perjudicando seriamente.

Acontecimientos deplorables que solo suceden en países con regímenes capitalistas, dependientes de los Estados Unidos. “Los pájaros tirándole a las escopetas”, dice el adagio popular.