Paramilitares en el sur de Bogotá: Jóvenes expuestos a la violencia

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Reunión de Comité de Impulso de la Constituyente Local de los Jóvenes por la Paz de Bosa. Foto CICP.

Localidades de Bosa, Ciudad Bolívar, San Cristóbal, Rafael Uribe Uribe y el municipio de Soacha, son bombas de tiempo. Hay que evitar que se conviertan en otro Buenaventura

Reunión de Comité de Impulso de la Constituyente Local de los Jóvenes por la Paz de Bosa. Foto CICP.
Reunión de Comité de Impulso de la Constituyente Local de los Jóvenes por la Paz de Bosa. Foto CICP.

Redacción Bogotá

Durante este año los habitantes de Ciudad Bolívar, Bosa y Soacha, entre otros, han sido amenazados a través de panfletos que circulan en las calles y en las redes sociales.

Los principales objetivos en estos panfletos son los jóvenes de estas localidades al sur de la ciudad, quienes viven en medio de la pobreza y un creciente microtráfico, ante la falta de opciones laborales, a quienes se les advierte de no salir después de ciertas horas del día, impidiendo así su libre movilización y actividades propias de los jóvenes.

Las Águilas Negras y Los Rastrojos son grupos paramilitares que se disputan entre sí el control de las zonas clave para el comercio de droga o para reclutar jóvenes que participen en este “negocio” que les garantizaría ingresos fijos, sin necesidad de estudiar. Sin embargo el problema no termina allí.

En medio del microtráfico está además la intención soterrada de asustar, desplazar o asesinar a los jóvenes cuyas actividades hayan estado vinculadas al trabajo social, cultural o político en la zona. Además porque con este trabajo social se logra recuperar jóvenes o clientes para la droga o evitar el negocio del que se lucran no solo los pequeños jíbaros de los barrios pobres, sino los grandes traficantes que casi nunca tienen rostro.

Por ello las amenazas contra estudiantes y padres de familia de colegios distritales, así como contra organizaciones sociales apuntan a exterminar cualquier asomo de izquierda y oposición política. No gratuitamente en algunos de los panfletos se advierten frases como: “No deje que sus hijos se metan con comunistas”, etc.

Este año fue asesinado un joven activista del Congreso de los Pueblos, integrante del grupo Kirius, habitante de la localidad de San Cristóbal. Varios jóvenes han sido detenidos e interrogados por hombres armados y encapuchados que vigilan cual militares la zona, solo por circular en barrios como San José y San Bernardino en los límites entre Bosa y Soacha.

También en Bosa, exactamente en los barrios Nuevo Chile y Olarte, existe una amenaza latente de masacre contra jóvenes que permanecen en la cancha de fútbol llamada La Polvera, un lugar en donde los muchachos de los sectores aledaños permanecen y realizan actividades deportivas. Sin embargo las amenazas son explícitas en decir que si los jóvenes no se acuestan temprano, “los acostamos”, es decir los matan.

VOZ habló con Edna Mu­ri­llo, integrante del Comité de Impulso por la Constituyente Local de Jóvenes por la Paz de Bosa, quien está empapada del tema y esto fue lo que dijo:

“Nosotros, en un intento por contrarrestar estas amenazas, que no han sido las primeras, hemos convocado a las organizaciones sociales de la localidad con el fin de realizar varias tomas culturales ligadas a jornadas de información. De esta manera lograremos que los habitantes estén enterados de lo que ocurre en la zona, en los colegios y de qué manera deben actuar”.

Por su parte el Movimiento de Rock de Ciudad Bolívar informó que se han presentado hechos amenazantes contra jóvenes como la mal llamada limpieza social, listas negras, panfleteo y ejecuciones extrajudiciales en los barrios Santo Domingo, Caracolí, Tres Reyes, Altos de la Estancia, Celestino y República de Canadá.

En los barrios que limitan entre las localidades de Bosa y Kennedy, como Chicalá, ha habido denuncias de maltrato por parte del Ejército a jóvenes por ser raperos; en los barrios Brasilia, Porvenir y Class, circulan las llamadas listas negras. Incluso hasta el CTI hace presencia en la zona y a veces para a los jóvenes y les interroga.

Estas amenazas son por periodos, especialmente en temporadas preelectorales.