Juan Francisco Mújica: Un consagrado intelectual

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Fue el primer magistrado comunista de la Corte Suprema de Justicia. Cuentan los abogados que antes de lo sucedido en el Palacio de Justicia todavía consultaban sus sentencias; fue miembro fundador del Partido Comunista y perteneció por muchos años al Comité Central del mismo.

Francisco Mujica

Inés Mújica

Juan Francisco Mújica fue un hombre excepcional, nació en El Socorro en 1895 y murió en Bogotá en 1985. Durante su vida vio grandes evoluciones tanto económicas, políticas y culturales, desde transportarse en burro hasta en avión, pasando por el carro; desde el periodo conservador, el liberal y los países socialistas.

Cuenta mi abuela que él, desde muy temprana edad, tal vez a los dos o tres años, cogía los libros y preguntaba qué decía ahí y así aprendió a leer y a escribir; más tarde tuvo que prestar el servicio militar en Santander y a los pocos días le dieron la tarjeta militar porque iba a hacer una revolución dentro del cuartel. Cuando quedó huérfano de padre, disertaba de diferentes temas con la abuela, razón por la cual decidió venirse para Bogotá. Estando aquí él todas las mañanas muy temprano repartía la harina para hacer el pan, con lo que se pagó sus estudios en la Universidad Libre y se graduó de abogado. Fue profesor de la misma universidad; dictaba jurisprudencia y filosofía del derecho, perteneció a la Conciliatura hasta que se pensionó. Por algún tiempo también fue profesor de la Universidad Nacional. Se casó con Ismenia Silva quien fue siempre su mano derecha, ellos luchaban y trabajaban juntos, tanto que las secretarias y las personas que trabajaban junto a él decían que se ganaban la plata muy fácilmente, porque mi mamá era la secretaria, y además, se comprendían y compenetraban muy bien. Tuvieron seis hijos, de los cuales aún viven dos, todos comunistas.

Fue el primer magistrado comunista de la Corte Suprema de Justicia llamada “La Corte de Oro”, cuentan los abogados que antes de lo sucedido en el Palacio de Justicia todavía consultaban sus sentencias; fue miembro fundador del Partido Comunista y perteneció por muchos años al Comité Central del mismo. Fue el primer director de Voz Proletaria y también el director de la revista Problemas de la Paz y del Socialismo; siempre asistió y promovió los festivales de VOZ con su compañera y toda la familia, contaban con una caseta y todo el producido de ese día era para el periódico. Siempre estaba presente en los primeros de mayo, inclusive ya con su bastón y su pelo blanco, junto a su compañera Ismenia, a sus hijas e hijo.

Por sus ideas, convicciones y consecuencia con la lucha revolucionaria estuvo 12 o 14 veces preso, pues para las autoridades siempre era el autor intelectual de todo lo malo que pasaba en el país; dos días después de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán estaba reunido el Comité Central en su casa y además estaba allí visitándolo toda la familia tanto hombres como mujeres, niños y niñas, llegó la Policía, detuvieron a todos los hombres, a las mujeres, niñas y niños les dieron la casa por cárcel. La última vez que lo detuvieron tenía más de 80 años, fue en la presidencia de Carlos Lleras Restrepo. Juan Francisco Mújica fue un gran intelectual, jurista y un cuadro destacado del Partido Comunista, al que representó como delegado en congresos y mítines internacionales en la China, la Unión Soviética y la RDA, entre otros.

Mújica era una persona que siempre estuvo al lado de los desposeídos, fue un adalid en la lucha por la paz, perteneció a organizaciones y movimientos que se formaron en favor de la paz, él siempre recalcó que la guerra no dejaba progresar un país.

Hablando de su familia podemos contar que él se hizo cargo de sus sobrinos y sobrinas cuando quedaron huérfanas y huérfanos y tanto a hombres como a mujeres les hizo estudiar una profesión y trabajar. él opinaba que tenían igual derecho los hombres que las mujeres. Fue un hombre sencillo, humano y su casa siempre estuvo abierta y había un lugar para el Partido. Es muy importante resaltar que él fue el primer jurista que logró que en Colombia se reconociera una herencia, de un señor muy rico, tanto para los hijos “legítimos” como para los hijos que nacieron fuera del matrimonio.