Hace 40 años Vietnam derrotó a la mayor potencia del mundo

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Tanques de las tropas guerrilleras ingresan al palacio presidencial en Saigón.

Estados Unidos llegó a tener 541 mil soldados en territorio vietnamita. Ese pequeño pueblo heroico derrotó el poderío militar de un país que había salido vencedor en dos guerras mundiales

Alberto Acevedo

Un 30 de abril de 1975, hace ya 40 años, el mundo fue testigo de la epopeya heroica de un pequeño pueblo del suroeste asiático, que durante treinta años fue sometido a sucesivas guerras de agresión, en donde potencias occidentales pretendieron apoderarse y repartirse los territorios de Indochina, que soportó sufrimientos inenarrables, y que finalmente expulsó al último de los invasores, nada menos que a las tropas del ejército más poderoso del mundo, que no logró derrotar la abnegación, la valentía y la decisión de un pueblo unido y firme.

Ese 30 de abril, los tanques y las unidades rebeldes de la guerrilla del Frente Nacional de Liberación (FNL) cruzaron las rejas del palacio presidencial en Saigón, territorio sur del Vietnam, expulsaron a los últimos reductos del gobierno títere pro norteamericano que se había plegado a los planes anexionistas del imperio, y dieron un paso más hacia la reunificación del territorio vietnamita, avalado por las Naciones Unidas.

Con esta osada acción militar, que implicó además el desalojo de la embajada de los Estados Unidos, verdadero bastión anexionista, Vietnam puso fin a una larga cadena de sufrimiento que se prolongó por espacio de tres décadas.

En los años anteriores al triunfo revolucionario, Vietnam había sido una colonia francesa. Con la ocupación de Francia por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, Vietnam pasó a convertirse en colonia de los japoneses. Al término de la guerra, el Ejército Rojo de la Unión Soviética derrota a los japoneses, y este resultado militar permite el nacimiento de la República Democrática de Vietnam, en el norte del país. La nación se divide, gracias a la presencia de tropas mercenarias en el Sur.

Para justificar su intervención militar en el Sur, los Estados Unidos se inventaron el que la prensa calificó entonces como “el incidente del golfo de Tonkín”, donde naves patrulleras vietnamitas habrían agredido a buques norteamericanos.

Cien años

A partir de ese momento, se inició una de las más cruentas batallas militares. Los norteamericanos desplegaron todo su poderío militar y económico para someter a un pequeño pueblo. Llegaron a desplegar, en el momento más duro de la guerra, 541 mil marines, con moderno armamento, suficiente para librar una guerra de cien años, o varias guerras simultáneamente en la península indochina.

Estados Unidos utilizó por primera vez armas químicas de efecto devastador, como el napalm y el agente naranja, que quemaban vivos a los seres humanos. El Pentágono ordenó, a lo largo de la contienda, 300 mil ataques aéreos, durante los cuales arrojó 630 mil toneladas de bombas, tres veces más que las empleadas durante toda la Segunda Guerra Mundial.

Dos millones de vietnamitas murieron a causa de semejante agresión. Cinco millones fueron desplazados. Los heridos se cuentan por centenares de miles. Aún hoy, cuatro décadas después, siguen naciendo niños deformes por efecto de las armas químicas. Se estima que el país va a necesitar 300 años para superar los efectos contaminantes y depredadores de estos bombardeos.

Sin embargo, la abnegación, la capacidad de lucha, el heroísmo de ese pueblo, dirigido por el legendario Ho Chi Minh, padre de la revolución, y de comandantes militares como Vo Nguyen Giap, cuyo genio estratégico le permitió derrotar a tres imperios, todos esos factores sumados permitieron la derrota militar de Estados Unidos, la reunificación de su pueblo, y la construcción de un proyecto de país socialista, independiente y soberano.