Foro regional ambiental del Tolima «Saberes en defensa del territorio»

0
Cañón del Combeima. Foto Juan David Granados Barajas.

El Tolima es clave para la locomotora minera de Santos.

Cañón del Combeima. Foto Juan David Granados Barajas.
Cañón del Combeima. Foto Juan David Granados Barajas.

José A. Gutiérrez Dantón

El 1 y el 2 de agosto se desarrolló en la Universidad del Tolima el Foro regional ambiental del Tolima “Saberes y luchas en defensa del territorio”, convocado por los comités ambientales, la Asociación de Trabajadores Campesinos del Tolima (Astracatol), la Universidad del Tolima, las constituyentes por la paz, entre otros, con el fin de buscar mecanismos para hacer frente al modelo depredador megaextractivista que está amenazando la vocación productora de alimentos del departamento y arruinando a las comunidades.

El Tolima es clave para la locomotora minera de Santos. Según la convocatoria al foro, “404.602,2 de sus 2´356.200 hectáreas han sido entregadas para labores extractivistas por medio de 713 títulos mineros a noviembre de 2013 y 526.107,2 hectáreas están por entregarse, ya que existen –a diciembre de 2013– 441 solicitudes de títulos mineros”. Entre estos proyectos se encuentra un verdadero monumento a la destrucción ambiental: La Colosa, que sería la mina de oro a tajo abierto más grande del hemisferio, cuyo principal inversionista es AngloGold Ashanti.

Sin embargo, este modelo ha encontrado la resistencia de la población, que mediante marchas-carnavales y la consulta popular ha rechazado tanto la megaminería como los megaproyectos hidroeléctricos, pese a la represión y la zozobra que esta situación genera. Sensación acrecentada después del asesinato del dirigente del Comité Ambiental de Cajamarca y miembro de Astracatol, César García, en noviembre de 2013, en circunstancias que aún no se aclaran.

Hemos conversado con Maribel Oviedo, dirigente de Astracatol, quien nos ha explicado qué esperan de este evento.

–¿Cuál es el contexto que vive hoy el Tolima para justificar un foro regional de estas características?

–Alrededor de la problemática minero-energética, las organizaciones sociales adelantan procesos de defensa del territorio y para esas estrategias de defensa, tales como las zonas de reserva campesina o procesos de movilización social, junto a todas las formas jurídicas, consultas y todas las formas de defensa, lo importante es hoy sentarnos y conversar una agenda común para dar la pelea.

–La convocatoria es bastante amplia, pero ¿cree que las condiciones están maduras para generar esta agenda común? ¿Cree que hay la voluntad política por parte de las organizaciones?

–La hay, y se nota en la participación de todos los procesos en la preparación de la agenda. Desde la Cumbre Agraria se viene dando un proceso de unidad nacional que se refleja en las regiones. Es muy posible que haya una agenda común entre las organizaciones, porque hay voluntad para articular la pelea a nivel departamental pero también a nivel nacional…

–Coordinar una agenda común entre tantos movimientos es un desafío a la hora de la implementación. ¿Han pensado en algún instrumento para coordinar la implementación de esta agenda? ¿Han pensado en la misma Cumbre como un espacio que permita esto?

–Se supone que los procesos regionales tienen su propia dinámica en la Cumbre… no sabemos si será una coordinadora, una cumbre regional del Tolima, o lo que sea, pero esperamos que se genere una agenda de trabajo común contra esta política minero-energética. Del trabajo que se quiere desarrollar en el foro saldrán las conclusiones que nos permitirán decir mejor que tipo de coordinación se dará para que la agenda se cumpla.

–Tienen ustedes un interés muy especial en involucrar a la academia en este proceso…

–La apuesta de las organizaciones en este tema es vincular más a la academia, a los grupos de investigación de las universidades regionales. Nos interesa mucho poder generar alternativas de defensa del territorio, y sabemos que la academia nos puede ayudar a generar estrategias. Se trata de ampliar los mecanismos de participación para transformar esa política minera del Estado.

La idea es que este foro sirva para ambientar otro más académico de tierras y territorialidades, a desarrollarse en el Tolima hacia octubre, después del cuarto encuentro nacional de zonas de reserva campesina de septiembre…

–Esta convergencia en torno a la problemática ambiental del departamento, ¿creen que puede derivar a una convergencia más amplia de los sectores populares en torno a otros temas?

–Sí, de hecho ahí está el tema de las constituyentes por la paz, que es un asunto muy pendiente en todo este proceso. Hay un primer paso que se está dando desde lo ambiental, desde ahí estamos tratando de dar ese paso que va a permitir articular muchos más procesos.