Diálogos en Marcha, un año de vida. Esa es la Colombia que soñamos

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Piedad Córdoba y Carlos Lozano, voceros de Marcha Patriótica, en diálogo fraterno. “Este país… está en marcha”.

VOZ reproduce el diálogo de dos de los voceros de Marcha Patriótica, Piedad Córdoba y Carlos Lozano, publicado en el Nº 1 del periódico “En Marcha”, que circuló con ocasión de la gigantesca movilización del 9 de abril

Piedad Córdoba y Carlos Lozano, voceros de Marcha Patriótica, en diálogo fraterno. “Este país… está en marcha”.
Piedad Córdoba y Carlos Lozano, voceros de Marcha Patriótica, en diálogo fraterno. “Este país… está en marcha”.

No se equivocan en afirmar quienes los conocen que los dos prefirieron militar bajo las banderas de la paz. Una mujer que la describen como verraca, arrolladora y políticamente correcta; nunca ha dejado de luchar por la causa de los humildes, se reconoce en la izquierda del Partido Liberal, Poder Ciudadano es su corriente y Marcha su convicción.

Él, es el periodista, director de VOZ, aplomado analista de la realidad política, tolimense de nacimiento y militante comunista desde su juventud, su opinión profunda y consecuente. Ellos dos son compañeros de causa, temple y voceros de Marcha Patriótica. Se juntaron y conversaron de paz, de los comuneros, de Bolívar, Gaitán de los sueños y de una Colombia nueva:

A la sazón del moderador Piedad Córdoba y Carlos Lozano se tomaron un café y en un sifón respondieron:

–¿Por qué el 9 de abril los colombianos marchan por la paz, la democracia y la defensa de lo público?

–Carlos Lozano: Por todo lo que representa la fecha en el pasado y el presente. El magnicidio de Gaitán, líder popular, caudillo liberal, hombre de ideas avanzadas por alcanzar la redención de las gentes más humildes, más pobres, logró atraer a liberales, conservadores, sectores populares, demócratas y revolucionarios en la idea de un nuevo país. Por eso ocurrió El Bogotazo por su asesinato, una explosión de ira e indignación por asesinar la esperanza de los colombianos. Una rebeldía popular de lo más profundo del corazón que aún persiste, por eso es el 9 de abril.

–Piedad Córdoba: es muy cierto lo que dice Carlos. Pero le agrego a eso que el 9 de abril de hoy es una deuda histórica por rememorar a Gaitán. Y a Gaitán desde los faltantes, al Gaitán de los sueños, al Gaitán de la patria que queremos construir, al Gaitán de la segunda y definitiva independencia. Es ese Gaitán que habló de Bolívar, de Manuelita, de Policarpa Salavarrieta de todo el pensamiento patriota y otro tanto de hombres y mujeres que han dejado su vida por ese mismo pensamiento. En todos y en todo encontramos a Gaitán y el 9 de abril.

Volver a soñar

–Si conjugáramos los anhelos de paz con justicia social y el legado de Gaitán encontramos una misma patria. Les pregunto.

–Piedad Córdoba: Sin dudas. Se dijo que la imposibilidad de la paz en Colombia se debe a que se sepultó y se asesinó ese grito de independencia y justicia social que enarbolaba Gaitán, y es cierto. Pero no se nos puede negar el volver a soñar y derrotar el Establecimiento que asesinó a Gaitán, los mismos que asesinaron la esperanza de la Unión Patriótica y los que hoy pretenden impedir que la paz con justicia social se alcance. El 9 de abril de 2013 es otro parte de aguas. Todo está ligado a esa patria grande de Bolívar y Gaitán.

–Carlos Lozano: El legado patriota y el anhelo de la paz son indisolubles. Todos los acontecimientos históricos del siglo pasado que se ligan a la violencia están anclados en los anhelos de paz. Ya en la década de los 40 las rebeliones contra la dictadura conservadora, terrorista, por demás, existían y también las luchas por la tierra. Son esas las génesis del conflicto. Gaitán lo denunció antes al 9 de abril del 1948.

Coincidimos, Piedad, en darle a la célebre lectura de la Oración del silencio de Gaitán el alto puesto en la historia política nuestra. Allí es donde Gaitán llama al gobierno conservador a poner fin a la violencia y señala el derecho que tendría el pueblo colombiano a la legítima defensa contra esa violencia reaccionaria desde el poder.

–¿El 9 de abril de 2013 será un acontecimiento imposible de olvidar?

–Piedad Córdoba: No hay duda: Carlos, yo creo desde mi corazón que el 9 de abril significa partir la historia política de los colombianos nuevamente. Un 9 de abril es el pretexto para que el pueblo retome el protagonismo que se merece en la política nacional. Finiquitar el intento frustrado de Gaitán. ¡A la carga por la paz! Eso debe movilizar. ¡A la carga por un nuevo país!…

–Carlos Lozano: Esa es la consigna pertinente en momentos de diálogo de paz en La Habana. El 9 de abril es para que el país rodee el proceso de paz, exija que no se levanten de la mesa de diálogo hasta que no exista un acuerdo para la terminación del conflicto y por consecuencia se dé apertura a los diálogos con las demás insurgencias como el ELN que ha insistido en conversar con el gobierno y al EPL por supuesto. Esa consigna, Piedad, nos va a dejar en un momento nuevo de unidad popular, amplia y alternativa para el cambio social. Me gusta. ¡A la carga por un nuevo país!…

Un país para vivir

–Les interrumpo en las consignas y les pregunto: ¿Hablando de ese nuevo país, cómo se imaginan los dos una nueva Colombia?

–Piedad Córdoba: Yo me la imagino como la pinta en sus letras la Segunda oración por la paz, escrita por William Ospina. Un país donde volvamos a pescar, un país donde los brazos de los muchachos no sirvan para empuñar armas en la guerra, sino todo lo contrario: amasar la tierra, construir un país y elevar una nación vigorosa. Una nación donde todos y todas seamos parte de ella, donde se respeten los derechos humanos, pero también los seres vivos, respete su vegetación, el agua. ¿Sabes qué, Carlos? Sueño dejarle a los niños y niñas del futuro un país para vivir.

–Carlos Lozano: No quiero ser testigo más de esa Colombia mezquina por las clases políticas. No quiero ser testigo de una patria donde la posibilidad de paz se encierre en los sepulcros como lo advierte la oligarquía colombiana, esa misma que quiere el sometimiento de la insurgencia revolucionaria armada a cambio de nada. No. La Colombia que quiero es con paz y justicia social, base de una nueva realidad, de un nuevo estado de cosas en donde exista un nuevo orden político, económico y social. Una patria con democracia y plenas libertades.

–¿Dónde está ese nuevo país?

–Carlos Lozano: En el pensamiento bolivariano, en las ideas de Gaitán y en el proyecto revolucionario de larga tradición y experiencia en Colombia. Con el pensamiento avanzado de trasformación que tiene legado en nuestra patria y en América Latina, no estamos descubriendo el agua tibia.

–Piedad Córdoba: Ese nuevo país, Carlos, está en Marcha.