Crece la tensión en Turquía tras muerte de fiscal secuestrado

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Las tensiones crecen en Turquía tras la muerte de un fiscal secuestrado, y mientras la oposición culpa al gobierno de fallar en el operativo de rescate éste advierte que no tolerará protestas por el hecho.

Turquía permanece hoy en un ambiente de tensión tras la muerte en circunstancias confusas del fiscal Mehmet Selim Kiraz, quien estuvo la víspera seis horas secuestrado y pereció a causa de heridas sufridas durante el operativo de rescate.

Dos hombres aparentemente ligados al Partido-Frente Popular Revolucionario de Liberación (DHKP/C) retuvieron al procurador como rehén en su oficina del Palacio de Justicia de la occidental ciudad de Estambul, por ser el encargado de una investigación sobre el asesinato del joven Berkin Elvan en las protestas antigubernamentales ocurridas en 2013.

Los autores del rapto demandaban la confesión pública de los oficiales implicados en la agresión contra Elvan, a quien lanzaron una granada de gases lacrimógenos que le causó la muerte el 11 de marzo de 2014, luego de estar 269 días en estado de coma.

Tras la evacuación del edificio y seis horas en las que el rehén permaneció detenido y las autoridades intentaron negociar, se escucharon varios disparos y explosiones, mientras el área seguía rodeada de uniformados y ambulancias.

Según las versiones oficiales, las fuerzas de seguridad decidieron iniciar la operación armada pues en los diálogos telefónicos con los secuestradores escucharon disparos.

En la acción murieron los dos atacantes, mientras el fiscal sufrió cinco heridas que le causaron la muerte poco después en un hospital, en tanto no se reportan bajas entre los agentes.

La falta de precisión sobre el origen de las balas que provocaron el fallecimiento del rehén aviva la polémica en esta nación, así como el hecho de que horas antes del suceso las autoridades ordenaron suspender las transmisiones televisivas en vivo de la operación de rescate.

Varios partidos de oposición criticaron la acción realizada por las fuerzas de seguridad.

El Partido Democrático del Pueblo (HDP) manifestó en un comunicado que espera una investigación detallada sobre el fatal y doloroso incidente, así como la socialización de los resultados con el público.

«También queremos expresar nuestro asombro ante personas que han calificado de éxito la operación en la que hubo tres muertes, incluida la del fiscal», indicó la formación en referencia a declaraciones del primer ministro, Ahmet Davutoglu.

El líder del Partido Republicano del Pueblo, Kemal Kilicdaroglu, pidió que los implicados asuman la responsabilidad por el ataque, que calificó de flagrante.

Por su parte, el jefe del Partido del Movimiento Nacionalista, Devlet Bahceli, cuestionó la efectividad de la inteligencia en el país, a la luz de la fallida acción.

El rotativo turco Hurriyet reportó que, pese a las muertes, el presidente Recep Tayyip Erdogan felicitó a las fuerzas de seguridad por la operación.

Por otro lado, la policía detuvo a 22 personas del DHKP/C, organización presuntamente ligada al secuestro, y al parecer la mayor parte de los retenidos son estudiantes universitarios.

También se han registrado varios focos de protesta en lugares como los alrededores del Palacio de Justicia y la Universidad de Estambul, los cuales han sido controlados por los agentes del orden.

Las autoridades también retuvieron a un hombre armado que ocupó la sede en Estambul del Partido Justicia y Desarrollo, del presidente Erdogan.

En las honras fúnebres del fiscal, efectuadas hoy con la presencia de miles de personas, el Primer Ministro aseguró que el gobierno no tolerará demostraciones en las calles, sin importar los autores o sus propósitos.

«No habrá tolerancia, ni siquiera por un minuto, hacia aquellos que salgan a las calles sin permiso y amenacen así la seguridad del país», aseveró.

Comentó, además, la decisión de tomar precauciones ante los actos de protesta ocurridos tras la muerte del fiscal, que calificó de provocativos.

Al respecto, el diario Hurriyet recordó el artículo 34 de la Constitución turca, según el cual todas las personas tienen el derecho de desarrollar reuniones y demostraciones pacíficas, sin la necesidad de un permiso previo.

Con información de Prensa Latina