En la ciudad hay identificadas 1.320 bandas delincuenciales. Sesenta y ocho de ellas están en Usaquén

Los barrios marginados de la localidad de Usaquén son caldo de cultivo para la delincuencia. Foto Flick.
Los barrios marginados de la localidad de Usaquén son caldo de cultivo para la delincuencia. Foto Flick.

Redacción Bogotá

En la Capital de la República hay 1.320 bandas delincuenciales identificadas y de estas, al menos 68 están ubicadas en la localidad de Usaquén. Así lo denunció el concejal Horacio José Serpa Moncada el pasado 13 de noviembre durante la plenaria del cabildo municipal realizada en la mencionada localidad, dentro de la que se desarrolló un foro sobre seguridad en Bogotá.

Según el evento, dichos grupos están al servicio de grandes redes criminales fortaleciendo actividades como la venta y distribución de droga, robo, cobros y extorsiones, contrabando, sicariato y tráfico de armas en todas las localidades, reclutando a los jóvenes de las zonas más vulnerables de la ciudad.

Otra de las denuncias realizadas es que las bandas criminales (Bacrim) son las secuelas de los paramilitares, quienes estarían detrás de las redes de crimen organizado, quienes vinculan a los jóvenes entre 12 y 22 años de edad, aprovechándose de la falta de educación, violencia intrafamiliar y falta de oportunidades laborales dignas.

Serpa Moncada señaló que “la ausencia de una política pública de seguridad y de inversión social en el territorio reduce la confianza de la ciudadanía en las instituciones del Estado… Urge la creación de la Secretaría de Seguridad en Bogotá”.

Los concejales dijeron que la localidad tiene la necesidad de dotarse de bienes y servicios para el fortalecimiento integral de la seguridad, además de poner en marcha el funcionamiento y equipamientos necesario del edificio principal de la Estación de Policía en Usaquén, que actualmente se encuentra en malas condiciones.

Por su parte el Fondo de Vigilancia y Seguridad, que entregó cifras al concejal Serpa, informó que el traslado para la ejecución de dicho proceso por un valor de 1.800 millones de pesos se realizó en el mes de junio pasado, y desde allí se inició la etapa de viabilidad del proyecto y la elaboración de estudios previos, pero eso no se ve en la Estación.

El debate denunció que la Administración Distrital disminuyó los recursos destinados a los programas de seguridad y convivencia ciudadana para la vigencia 2015.

Los programas a los cuales se les ha disminuido el presupuesto son: Territorios de vida y paz con prevención en el delito, que este año tuvo una asignación de $19.323.445.806, para el próximo año tendrá recursos por $13.541.996.000, es decir una diferencia del 29,9%.

Otro de los programas es el de “Fortalecimiento de la seguridad ciudadana”, que este año tuvo una asignación de $2.450.000.000, y para el próximo tendrá recursos por $1.716.923.000. En cuanto al programa de “Fortalecimiento de la función administrativa y desarrollo institucional” este año funcionó con $9.334.966.905, mientras que el próximo deberá hacerlo con $6.489.268.000.

El Fondo de Vigilancia y Seguridad reducirá el monto de dos de sus proyectos de inversión entre el presupuesto aprobado para el 2014 y el proyectado para el 2015.

Se trata del programa de seguridad y emergencias (Nuse 123) cuyo presupuesto para este año fue de $47.772.244.000, y para el próximo será de $27.238.500.000. También el proyecto de Adquisición y dotación de bienes y servicios para el fortalecimiento integral de la seguridad, defensa y justicia en la ciudad, que este año tuvo un presupuesto de $82.109.469.981 y para el 2015 será de $76.236.500.000.