Chile: “La desigualdad nuestro único enemigo”

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Michelle Bachelet, al momento de asumir la presidencia de Chile para un segundo mandato.

Bachelet asumió segundo mandato

Michelle Bachelet, al momento de asumir la presidencia de Chile para un segundo mandato.
Michelle Bachelet, al momento de asumir la presidencia de Chile para un segundo mandato.

“Espero que al concluir mi mandato, Chile sea un país más justo, más igual, más incluyente”, dijo la dirigente socialista Michelle Bachelet, al asumir la presidencia el pasado 11 de marzo. En la historia reciente chilena, después de la dictadura militar, es la primera vez que una mujer es reelegida como gobernante.

En un discurso de posesión pronunciado en la sede de gobierno de Valparaíso, donde recibió la banda presidencial de la nueva presidente del Senado, Isabel Allende, hija del inmolado presidente socialista Salvador Allende, Bachelet ratificó el programa progresista de gobierno que levantó durante su campaña electoral.

Dijo que su primer objetivo será la lucha contra la desigualdad económica, social y política que afecta a muchos compatriotas. Aludiendo al hecho de que su país ha tenido un crecimiento sostenido del 5.5 por ciento anual en los últimos tiempos y registra de forma concomitante una profunda inequidad social, la gobernante dijo que “Chile no es solo un listado de indicadores y estadísticas”, y fue enfática en afirmar: “Chile tiene solo un gran enemigo, y su nombre es desigualdad. Solo juntos podremos enfrentarla”.

Otros aspectos de su programa, ratificados al dar inicio formal a su segundo mandato, hacen relación al establecimiento de una educación superior de calidad, gratuita para todos, acabar con la financiación estatal a la educación privada de tipo elitista y llevar al congreso una reforma tributaria para financiar la educación pública universal.

Reforma constitucional

Otro aspecto crucial hace relación a la reforma de la Constitución nacional, pues la actual carta política, aprobada en 1980 bajo la dictadura militar del general Pinochet, es acusada de regresiva, antidemocrática y excluyente. Este aspecto ha suscitado polémica entre sectores de izquierda, pues inicialmente la mandataria se había comprometido a adelantar la reforma por medio de una asamblea nacional constituyente, fórmula que después varió al afirmar que el cambio se adelantará mediante discusión en el Congreso.

Bachelet ha prometido también aumentar el presupuesto estatal para el financiamiento del sistema de salud, abrir un debate sobre la legalización del matrimonio entre parejas del mismo sexo y presentar un proyecto de ley para la legalización del aborto en casos específicos de riesgo de la vida de la madre, del feto o por embarazos producto de una violación. En Chile se presentan 70 mil abortos clandestinos cada año, lo que pone en grave riesgo la salud de las mujeres.

Bachelet, de origen socialista, había gobernado el país entre 2006 y 2010, cuando entregó el mando al derechista Sebastián Piñera. Para su segundo mandato se presentó bajo la fórmula de la Nueva Mayoría, una coalición de fuerzas de izquierda y de centro, de la que hace parte el Partido Comunista de Chile.