Cartas

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Foto: Plaza de Bolivar via photopin (license)

Buenas intenciones

El editorial –El Espectador, 25-10-2015- está lleno de buenas intenciones, pero no toca el problema de fondo: la abstención electoral como un fenómeno estructural. Esto no lo vamos a conseguir con llamados angelicales a que la gente participe votando en las elecciones, así tengamos los argumentos irrebatibles que nos da el editorial. La gente está mamada de tanto engaño y tanta corrupción, y las autoridades competentes continúan como si nada. Un senador condenado por nexos con los “paras”, hace política en cuerpo ajeno con su hermana senadora y su hermano candidato a la alcaldía en un municipio del área metropolitana de Medellín, como si la cosa fuera absolutamente normal. Un candidato a la gobernación de Antioquia denunciado por negocios no santos, con muchas probabilidades de llegar al poder en el primer departamento de Colombia, y a la gente le importa un pepino. Es decir, me parece que sigue vigente, hoy más que nunca, una reforma electoral de fondo, así haya que repetirlo machaconamente hasta el cansancio, porque no hay otro camino para poder salir de este estercolero. Pero hay otro elemento que es indispensable recoger en la reforma electoral: la financiación de las campañas. Suena repetitivo pero hay que decirlo: la democracia no la puede seguir determinando el poder del dinero. Por eso el llamado suplicante del editorial: “Por favor, salgan a votar”, es como un clamor en un desierto. Si no tenemos en cuenta que la abstención es estructural, y que le sirve precisamente a los corruptos que hacen de la política un oficio de ladrones, no llegaremos jamás a erradicar los males de nuestro sistema electoral. Es como seguir buscando el ahogado río arriba. Tiberio Gutiérrez (vía Internet).

Foto: Plaza de Bolivar via photopin (license)
Foto: Plaza de Bolivar via photopin (license)

Dudas que matan

No puedo creer que la carta que publicó VOZ la semana pasada sea de la Central Nacional Provivienda. Carece de ideología revolucionaria y parece elaborada por enemigos de clase. Está llena de insultos e improperios al periódico que es uno de los bastiones revolucionarios que resisten en el país contra la guerra sucia y el embate imperialista y reaccionario. Un revolucionario no podría escribir eso, es repudiable, apesta a reacción, a enemigo de clase. ¿VOZ confirmó que realmente el remitente fue la Junta Directiva de Cenaprov? Tengo dudas que ese sea el origen. Gustavo Rincón. Desplazado de un barrio de Provivienda. (vía Internet).

VOZ: Hay dudas que matan. VOZ confirmó que la carta no es del Comité Ejecutivo de Cenaprov sino de uno de sus miembros que asaltó la democracia interna y la dirección colectiva. Varios de los dirigentes, entre ellos su presidente, se han comunicado con el semanario VOZ para ofrecer disculpas por el desvarío de uno de sus miembros. Para nosotros está claro de dónde salió la suplantación al Comité Ejecutivo de Cenaprov.

Profundizar en el debate

VOZ presenta un interesante análisis de los resultados electorales. Pero falta profundizar más sobre los factores internos y externos. Toda la responsabilidad no la tiene el carácter antidemocrático e imperfecto del sistema dominante. La izquierda tiene enorme responsabilidad que se debe analizar, al lado de los factores impuestos desde afuera y que son parte de un modelo para favorecer a los partidos del establecimiento y gobiernistas. En Canal Capital le escuché a Lozano que se debe producir una reforma estructural política y electoral. Es correcto. Pero el debate sobre la izquierda ¿qué? Es necesario adelantarlo de cara al país. Necesitamos una izquierda moderna con una forma nueva de hacer política de clase con opción de poder popular. Pedro Orjuela (vía Internet).