Cartas

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Laudato Si y la ética ambiental

Es noticia mundial y origen de foros en otros países, este documento de trascendencia histórica de Francisco. Su Carta Encíclica Laudato Si (Alabado seas, en latín) habla sobre el cuidado de la casa común.

El ser humano debe respetar todas las formas de vida y abandonar su lógica materialista, utilitarista e individualista, que está exterminando la vida. Es una visión completamente diferente, por ejemplo de la que tienen los explotadores inmisericordes y chambones del material de río en afluentes villavicenses, que desvían cauces y causan inundaciones, ante nuestras inoperantes autoridades. Víctor Julio Sánchez (vía Internet).

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Prolíficos al hablar de paz

Existe la idea de que la paz es ausencia de toda guerra, de conflictos bélicos o de orden público o cosas por el estilo. Pero al ahondar el tema en verdad hay muchas confusiones o malos entendidos o erradas interpretaciones. Tal vez porque ciertamente no sabemos qué es paz. En forma sencilla hemos de considerar la paz en el sentido de convivencia armónica en medio de toda diferencia. De respeto por los derechos, por la dignidad humana en dimensión integral. Ante este ideal y observando el desenlace humano, hoy en día y a través de los tiempos, se diría que la paz es una utopía. Pero no. El ser humano es un realizador de iniciativas que responden a su noble ideal. En ese afán puede quedar reducido a fantasías o utopías, aunque hay utopías realizables y la historia nos lo comprueba, porque es una realidad que existe el espíritu de trabajo por la paz. Somos prolíficos para hablar de paz, de diálogo, de entendimiento pero todo ello se convierte en muchas ocasiones en palabras estériles, efímeras. Para la paz no bastan las dotes academicistas o los verbos floridos y retóricos, sino la capacidad de servir, de acoger, de regular los impulsos y los pensamientos egoístas. Mariano Sierra S. (Vía Internet).

Feudos podridos

La primera etapa del proceso de paz finalizaría cuando se firmen los acuerdos, es decir, cuando todo esté acordado. Por los últimos hechos tenemos el recrudecimiento del conflicto, de tal manera que es previsible que las elecciones locales y regionales del 25 de octubre, transcurran en medio del incendio y la polarización política, lo que va a incidir notablemente, de una u otra manera, en los resultados electorales, a no ser que, como lo prevén algunos analistas, bajen las aguas y las FARC vuelvan a la tregua unilateral y el gobierno al cese de bombardeos como resultado de un acuerdo sobre la reparación de las víctimas. De cualquier manera todo indica que la segunda etapa del proceso, que sería la vinculación de los insurgentes a la vida civil, la participación en un movimiento político, y la dejación de las armas, tendría que enfrentar el régimen vigente después de las elecciones de octubre para empezar a construir la paz regional, con espacios de participación e instituciones nuevas que le sirvan a los nuevos gobernadores y alcaldes para implementar los acuerdos logrados en La Habana. Y aquí es donde estamos frente a una encrucijada. Resulta que las últimas noticias prenden las alarmas por la repetición del fenómeno del paramilitarismo en estas elecciones en muchos municipios y departamentos de Colombia. Se repite la captura del Estado a través de testaferros. Tiberio Gutiérrez (vía Internet).